El piloto de Moto2 que se retiró a los 25 años porque vio peligrar la vida

·6  min de lectura
Gabriel Rodrigo en su última visita al autódromo de Termas de Río Hondo, en abril de 2022; el piloto hispano-argentino, de 25 años, anunció el retiro
Gabriel Rodrigo en su última visita al autódromo de Termas de Río Hondo, en abril de 2022; el piloto hispano-argentino, de 25 años, anunció el retiro - Créditos: @Rafa Marrodan RME

Compitió con Enea Bastianini, Jorge Martín, Marco Bezzecchi, Darryn Binder, Fabio Di Giannantonio… todos pilotos que actualmente son parte de la grilla del Mundial de MotoGP. También junto al joven suizo Jason Dupasquier, que murió a causa de las heridas, tras un escalofriante accidente que protagonizó en la prueba de clasificación del Gran Premio de Italia del año pasado. Gabriel Rodrigo, de 25 años, anunció su retiro del motociclismo, una pasión que lo acompañó durante más de una década, pero a la que empezó a observar con desconfianza y a sentir indiferente, alejada de las alegrías y satisfacción que le generaba tiempo atrás.

El hispano-argentino, que no participaba del campeonato de Moto2 desde el 15 de mayo, en Le Mans, comunicó la noticia a través de las redes sociales: “Tuve un accidente entrenando en el que vi correr peligro mi vida y eso, junto a todas las desgracias que hemos tenido con compañeros nuestros, la verdad es que me ha hecho replantear la situación y de si valía la pena seguir tomando tantos riesgos cada vez que me subía a la moto”, señaló en uno de los dos videos que grabó para explicar los motivos de la despedida.

Después de correr cinco años con KTM y tres con Honda en Moto3, Gabriel Rodrigo dio el salto con Kalex a Moto2; el décimo puesto en Portugal, el mejor resultado de la temporada despedida
Después de correr cinco años con KTM y tres con Honda en Moto3, Gabriel Rodrigo dio el salto con Kalex a Moto2; el décimo puesto en Portugal, el mejor resultado de la temporada despedida - Créditos: @rafa marrodan

“He decidido poner fin a mi carrera deportiva. La verdad es que llevo bastante tiempo con esta idea dando vueltas en mi cabeza y me gustaría daros todos los motivos por los cuales he llegado a esta decisión. La verdad es que todo empieza de forma más fuerte el año pasado, justo cuando, curiosamente, firmé mi contrato para subir a Moto2. […] Me siento muy feliz de haber podido tomar esta decisión ahora: llevo mucho tiempo hablándolo con mi psicóloga y llegué al punto de madurez y de poder decidir esta cosa tan importante para mí. A principio de este año se lo comenté, es la persona de más confianza que tengo en mi vida, y le dije que no quería seguir corriendo por mucho más tiempo, que quería seguir probando qué tal la nueva aventura en Moto2 y que estaba con ganas de dar el cien por cien a este deporte, pero que no iba a ir para largo, sino que lo veía a corto plazo. Poco después de esa conversación tuve la lesión de hombro que me hizo correr gran parte de las carreras de este año en mal estado y que hizo que pare. Gracias a parar me di tiempo a mí mismo a escuchar mi cuerpo, mi corazón, y la verdad que no tenía sentido seguir corriendo, porque si lo hacía era por pena y melancolía por lo que fue mi identidad durante todos estos años”, relató Rodrigo, que en la temporada enseñaba el décimo puesto en Portugal, por la quinta fecha del calendario, como mejor resultado.

Nacido en Barcelona, su padre, Ricardo, era el propietario del equipo con el que compitió en Moto3, pero también el hombre que luchó con Ernesto Che Guevara en Cuba, se exilió en 1971 en España, donde comenzó a trabajar como corrector hasta alcanzar el puesto de director de la editorial Bruguera. Más tarde crearía la editorial RBA –junto a la agente Carmen Balcells-, la que editó la mayor colección de género negro en España.

Las buenas y las malas se combinaron para quien, en 1963, en la base de Escambray, recibió entrenamiento militar: purgó dos años de cárcel por defraudar en 2.300.000 euros a Hacienda, entre 2005 y 2008. Gabriel tuvo un inicio tardío en la actividad: se subió por primera vez a una moto a los 13 años y para eso debió convencer a sus padres de que el deporte motor sería parte de la rutina. El temor de los accidentes, lesiones y el riesgo provocaban dudas en su madre, de nacionalidad uruguaya. Finalmente, en 2010, comenzó en la categoría 80cc en el campeonato de velocidad del Mediterráneo, una experiencia de un puñado de carreras, porque ascendió a 125cc.

Gabriel Rodrigo
Gabriel Rodrigo y el caso con los colores de la bandera argentina; las carreras en Termas de Río Hondo resultaban una fecha emotiva para el piloto nacido en Cataluña - Créditos: @DPA

Fue en 2014 cuando dio el gran salto: del Moto3 del campeonato de Velocidad español al estreno en Moto3 del Mundial de la Federación Internacional de Motociclismo y a compartir escenarios con las estrellas del MotoGP. Las fechas en el circuito de Termas de Río Hondo siempre resultaron particulares para quien corría bajo bandera argentina: “Es especial, porque también aprovecho para visitar a familiares, a los que no veo durante el resto del año. Cada vez que viajo siento que es el gran premio más importante del calendario. Llevar la bandera celeste y blanca me hace sentir muy orgulloso”, repetía en las entrevistas cada año que el MotoGP visitaba el autódromo santiagueño.

Gabriel Rodrigo (Kalex) marca el camino al italiano Stefano Manzi, del Yamaha VR46 Master Camp Team, la estructura de Valentino Rossi en Moto2
Gabriel Rodrigo (Kalex) marca el camino al italiano Stefano Manzi, del Yamaha VR46 Master Camp Team, la estructura de Valentino Rossi en Moto2 - Créditos: @rafa marrodan

Las dos primeras temporadas de las cinco que desanduvo con KTM resultaron críticas, sin cosecha de puntos. La incorporación al equipo RBA Racing Team, en 2015, le ofreció una mejoría y en 2018 logró su primer podio -en Cataluña-, el finalizar en el tercer puesto; en Japón marcó la pole y en San Marino, el récord de vuelta de la carrera. Resultó su mejor campaña, al terminar séptimo en el campeonato. El Gresini Racing lo incorporó a su estructura y pasó de KTM a Honda. Este año había decidido probar en Moto2 y se alistó en el Pertamina Mandalika SAG, estructura en la que compartió garaje con el neerlandés Bo Bendsneyder.

El Gran Premio de Francia, en Le Mans, la última carrera de Gabriel Rodrigo en el motociclismo
El Gran Premio de Francia, en Le Mans, la última carrera de Gabriel Rodrigo en el motociclismo - Créditos: @rafa marrodan

“Me gusta mi vida, me gusta mi familia, la gente que tengo al lado y la verdad es que no estoy dispuesto a seguir poniéndolo en peligro y a perderlo todo por seguir corriendo en motos. Me siento muy afortunado de haber hecho de mi pasión mi deporte y un trabajo con el que ganarme la vida, que es algo que creo que pocos pueden decir y por lo que me siento orgulloso y feliz […] Puedo decir adiós al motociclismo con una sonrisa, por eso pienso que es un gran momento para tomar esta decisión, porque seguramente si lo hubiera retrasado todo el amor con el que recuerdo este deporte podría haberse intoxicado por seguir sin las ganas que tuve hasta el día de hoy. Y la verdad que es algo que no quiero, porque quiero recordar toda mi vida esta etapa con mucho cariño”, la última vuelta de Gabriel Rodrigo, el piloto que decidió quitarse el casco y el buzo para siempre.