Pelé, una vida para imitar

CIUDAD DE MÉXICO, diciembre 30 (EL UNIVERSAL).- La frase de Herling Haaland, el atacante sensación de la liga Premier inglesa tenía varios días circulando, pero la frencuencia con que se usó no le quita razón: "todo lo que ves hacer a cualquier jugador, Pelé lo hizo antes. Descanse en paz".

La imagen perdura en el recuerdo de los aficionado brasileños en todas partes: Pelé con su camiseta amarilla, el número 10 estampado en la espalda. Muy pocos olvidan la imagen de verle saltar con el puño derecho al celebrar un gol con la selección. Baluarte del "juego bonito" con el que Brasil conquistó tres Copas Mundiales (Suecia, 1958; Chile, 1962; México, 1970) Pelé personificó la grandeza en la tierra del fútbol.

Su gracia, velocidad y potencia, además de una habilidad increíble hipnotizaron a seguidores y rivales por igual. Orquestó un estilo rápido y fluido de juego que revolucionó el fútbol, una especie de baile semejante a la samba que llevaba además la elegancia de Brasil a la cancha.

El astro, cuya fama trascendió el fútbol para convertirle en una de las figuras más conocidas a nivel mundial en el último siglo, falleció el jueves. Empezó a encandilar a los brasileños siendo un un adolescente cuando la "Seleção" se coronó campeona del mundo en 1958.

En aquel entonces, apenas tenía 17 años. Al retirarse como jugador a fines de la década de los 70, Pelé se había transformado en el modelo con el que se compara a todo futbolista brasileño. Es el único jugador campeón del mundo en tres ocasiones, y se mantiene como el goleador histórico de Brasil con 95 tantos, o 77 si no se toman en cuenta los anotados en partidos contra clubes y combinados.

En un documental sobre su vida difundido en la plataforma Netflix, "El Rey" se refirió a su relación con los gobiernos militares, a los que nunca condenó pero tampoco apoyó expresamente y su negativa a convertirse en político para aprovechar su enorme popularidad. "No soy un hombre con poderes, soy una persona normal a la que Dios le dio la capacidad de jugar bien al futbol. Creo que le ayudé más a Brasil con mi futbol, con la vida que he llevado, que muchos políticos que viven de eso". "El Rey" ha muerto.