Patronato y su año loco: descendió, eliminó a River y Boca, es finalista por la Copa Argentina y puede clasificarse para la Libertadores

Tras la eliminación a Boca por penales en San Juan, la alegría del plantel de Patronato por la clasificación para jugar la final por la Copa Argentina; la disputará el domingo contra Talleres, en Mendoza.
Tras la eliminación a Boca por penales en San Juan, la alegría del plantel de Patronato por la clasificación para jugar la final por la Copa Argentina; la disputará el domingo contra Talleres, en Mendoza. - Créditos: @LA NACION/Marcelo Aguilar

La Copa Argentina le devolvió a Patronato la alegría que le quitó la Liga Profesional. La definición por penales frente a Boca provocó el desahogo, un grito liberador. Ese 3-2 en la serie, tras un 1-1 en la segunda semifinal por la Copa Argentina, provocó lágrimas que resultaron descargas, tras la reciente frustración que derivó en la pérdida de la categoría. Las remeras con imágenes de los familiares fueron una muestra de la fortaleza y la unión del grupo al que dirige Facundo Sava: esposa, novias, hijos, madres, padres son quienes acompañan y contienen en los momentos de tristeza y desolación, y los que en la noche sanjuanina celebraron junto a los héroes, separados apenas por un alambrado.

Como Marcelo Estigarribia, el autor del gol del 1-0 parcial, que festejó con su padre, tejido por medio. El domingo, en Mendoza, el conjunto paranaense tendrá la oportunidad de escribir un capítulo de grandeza, cuando afronte la final frente a Talleres, de Córdoba: de consagrarse campeón, se convertirá en el segundo club argentino, detrás de Tigre, en disputar una copa internacional estando en la primera Nacional.

Marcelo Estigarribia (calzas) inicia el festejo del gol de Patronato; el delantero anotó frente a Gimnasia y Esgrima La Plata, River y Boca por la Copa Argentina.
Marcelo Estigarribia (calzas) inicia el festejo del gol de Patronato; el delantero anotó frente a Gimnasia y Esgrima La Plata, River y Boca por la Copa Argentina. - Créditos: @LA NACION/Marcelo Aguilar

Los episodios de una aventura única, fantástica, se acumulan para Patronato, que dejó en el camino a River y a Boca, los dos gigantes, en series que tuvieron a Facundo Altamirano como figura. De Rojas, la provincia de Buenos Aires, el arquero de 21 años tiene una lista de especialistas en ejecutar penales que cayeron rendidos ante sus reflejos: Luis Pulga Rodríguez, Matías Suárez, Óscar Romero, Sebastián Villa, Alan Varela son algunos de los que no pudieron con su intuición.

“Cómo nos despidieron en el último partido fue una locura. El equipo se ganó el cariño y por eso el público se identificó con nosotros. Hubo resultados injustos en el torneo [la Liga Profesional], nos levantamos y seguimos peleando. El momento adverso [la noche en una comisaría tras irregularidades en el cruce con Barracas Central en Floresta] fue un puntapié anímico más allá de que veníamos jugando bien”, señaló Altamirano, que llegó sin cargo y con opción de compra y escaló hasta ser titular. La partida de Matías Ibáñez a Colón y una lesión que marginó a Matías Mansilla le abrieron la ventana y el rojense no la desperdició.

La serie de penales Patronato 3 vs. Boca 2

En la Liga Profesional el club entrerriano diseñó una muy buena campaña: finalizó décimo, con 40 puntos, proporcionalmente la mejor cosecha de su historia. “No merecíamos descender, jugamos de igual a igual, sumamos muchísimos puntos. El grupo hizo las cosas bien, pero no nos alcanzó para zafar. Hoy tuvimos una revancha: estamos en la final y contentos”, relató Estigarribia, que se inició en Defensores de Pronunciamiento, continuó en Villa Dálmine, se marchó a Motagua (Honduras) y fue repatriado por Belgrano (Córdoba). San Martín (Tucumán) y La Serena (Chile) fueron sus últimos destinos antes de que recalara en Patronato. “Por el estilo de juego que tenemos solemos correr al espacio”, explicó la acción del gol, en la que Sebastián Medina ejecutó un pase largo y preciso entre Facundo Roncaglia y Gabriel Aranda para que el delantero quedara de frente a Javier García y convirtiera a la carrera.

De 27 años y con contrato hasta diciembre de 2023, Estigarribia marcó tantos en octavos, cuartos y semifinales, contra Gimnasia y Esgrima La Plata, River y Boca. “Vamos a tratar de disfrutar: llegar a una final no es nada fácil en el fútbol argentino”, dijo a la transmisión de TyC Sports quien celebró tras la clasificación con una persona que lloraba sin consuelo en la popular. Era su padre. “Mi papá me acompañó cuatro años”, agradeció, quebrándose. “Esto una alegría terrible para nosotros. Es un sueño para mí. Él está disfrutándolo más que yo”, se conmovió el delantero.

La comunión de los jugadores con los hinchas de Patronato que viajaron a San Juan; el Patrón sostendrá el domingo la final con Talleres, de Córdoba, subcampeón de 2021.
La comunión de los jugadores con los hinchas de Patronato que viajaron a San Juan; el Patrón sostendrá el domingo la final con Talleres, de Córdoba, subcampeón de 2021. - Créditos: @LA NACION/Marcelo Aguilar

Como el Lobo platense en la Copa Argentina 2018, Patronato eliminó a Boca y a River. Treinta y un jugadores viajaron a San Juan y se fotografiaron juntos antes de la semifinal por una decisión del entrenador Sava, que anticipó a los dirigentes que dejará el club –la directiva desea revertir esa posición–. Esa foto y la del festejo posterior quedarán en la memoria del plantel y de los simpatizantes, que siguen apoyando y soñando un trofeo.

“Es un año muy difícil, por eso se festeja así. Jugar una final de Copa, dejando fuera a River y a Boca, es muy importante para nosotros”, enfatizó el capitán, Carlos Quintana, un gladiador que frente a Talleres librará una nueva batalla para que Patronato quede en la historia de la Copa Argentina y agregarse a la lista de campeones del fútbol nacional.