El mal bicho no es Dembélé

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Soccer Football - LaLiga - FC Barcelona v Elche - Camp Nou, Barcelona, Spain - December 18, 2021 FC Barcelona's Ousmane Dembele in action with Elche's Johan Mojica REUTERS/Albert Gea
Dembélé ya no es mejor que Mbappé. (Foto: Reuters/Albert Gea)

En vísperas de Nochebuena, fecha tradicionalmente parca en noticias deportivas, el diario ‘Sport’ se apuntó un tanto con una primicia de rabiosa actualidad: Ousmane Dembélé y el FC Barcelona habían alcanzado un acuerdo para renovar su vínculo por cinco temporadas. En Twitter, junto al pertinente hashtag #ExclusivaSPORT, el diario destacaba que la ampliación se produciría la siguiente semana y que el futbolista francés había accedido a rebajar su sueldo. Mientras, a comernos los turrones.

[23-XII-21] “El éxito del club es notorio pues no solo se asegura la continuidad del jugador y evita que se vaya libre sino que además logra rebajar masa salarial para poder incorporar en su plantilla a otros jugadores. La voluntad del jugador ha sido decisiva para llegar a este acuerdo pues sus agentes eran más partidarios de emprender una nueva aventura fuera y, de paso, cobrar una buena comisión al llegar con la carta de libertad. Dembélé, sin embargo, ha preferido quedarse teniendo en cuenta que le gusta el club y el proyecto que le propone Xavi para él”. [Albert Masnou / Sport]

Seis días y varios mantecados después, cuando se suponía que iba a rubricarse el nuevo contrato, todos los medios —incluido ‘Sport’— contaron que las negociaciones habían encallado por las exigencias del jugador y sus agentes. Desde entonces, en este periódico hemos podido leer que Dembélé tiene un principio de acuerdo con la Juventus, que tal vez fiche por el Newcastle, que quizá forme parte de un trueque con Martial o incluso llegue al PSG como sustituto de Mbappé. Podríamos decir que, con tanta variedad de noticias, alguna acertará, pero seguramente ni eso.

Y así, de la rabiosa información pasamos a la rabiosa opinión, esta vez dando al adjetivo un sentido más amplio. Varios opinadores de ‘Sport’, de repente, han visto que es el momento de ajustar cuentas, de apretar el gatillo. “Si en el diccionario buscas la palabra desagradecido, pone Dembélé”, ironiza Ferran Correas. En otro artículo se refirieron al jugador como “autista”, palabra por la que 'Sport' se acabó disculpando después de conocer su significado real.

El veteranísimo Josep Maria Casanovas, aún editor del diario, dedicó este domingo a Dembélé unos cuantos litros de bilis: “Cereza podrida”, “deportista inmaduro con mentalidad de niño”, “tipo que nunca mira a la cara”, “personalidad conflictiva y egoísta”, “mal bicho”... Como ataque personal desproporcionado, resulta bastante completo. Para Casanovas, se trata del “fichaje más ruinoso de la historia”, de “un desagradecido” y de “un mercenario que solo juega por dinero” y “miente más que habla”. En su mesurada opinión, “mas que un entrenador, necesita un siquiatra”. Le critica hasta por casarse. Con todo, mi frase favorita del artículo es: “Ha tomado el pelo al Barça y no se merece otra cosa que el desprecio”.

Podría pensarse que este artículo habla mal, muy mal, de Dembéle. Pero no. De quien habla mal, realmente mal, es de Casanovas.

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