Oscura alianza con el balompié

CIUDAD DE MÉXICO, enero 6 (EL UNIVERSAL).- Joaquín "Chapo" Guzmán también se supo mover cerca del futbol, aprovechando la popularidad del deporte en México para presuntamente, lavar varios millones de dólares.

En esta historia destaca Tirso Martínez Sánchez, "El futbolista", quien logró acercarse al "Chapo" y tuvieron mucha química. "El futbolista" subió de jerarquía rápidamente. Pero Tirso pretendía mantener un perfil como empresario, y como de pequeño soñó con ser futbolista, su vida de millonario le permitió jugar un papel muy importante dentro de los clubes mexicanos, siendo Los Venados de Yucatán el equipo en el que aprendió el negocio del balompié. Después se hizo de La Piedad, el Irapuato, el Celaya y los Gallos Blancos de Querétaro.

Solo que cuando la Federación Mexicana de Futbol realizó una auditoría, descubrió algunos problemas financieros del capo, que más tarde fueron revelados por una investigación de la Procuraduría General de la República, en la que se dio a conocer que el empresario trabajaba para el famoso Cártel de Sinaloa. La Federación optó por evitar el escándalo y compró a los equipos más rentables que tenía bajo su poder la mafia, ofreciendo 14 millones de dólares por las franquicias de Irapuato y Querétaro.