Nueva ola de protestas sacude Esuatini y grupos críticos denuncian 12 muertos

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Johannesburgo, 21 oct (EFE).- Una nueva oleada de protestas para reclamar reformas democráticas sacude estos días Esuatini, la antigua Suazilandia y última monarquía absoluta de África, y la dura represión para aplacarlas podría haber causado ya al menos 12 muertos, según denunciaron hoy grupos críticos con Mswati III.

Las protestas, que inicialmente fueron impulsadas sobre todo por los estudiantes, alcanzan ya a todo tipo de sectores, desde el personal sanitario y los trabajadores públicos hasta el sector de los transportes.

"Estamos entrando en una revolución y no se va a volver atrás. Esto va a traer grandes cambios, pero tenemos que permanecer fuertes y decididos hasta el final", afirmó este jueves en declaraciones a Efe Themba Masango, secretario general del grupo Swaziland Solidaity Network (crítico con el monarca suazi y con sede en la vecina Sudáfrica).

De acuerdo a los datos recopilados por esta organización opositora, solo en esta semana el balance de muertos alcanza la docena debido a la mano dura que las fuerzas de seguridad (tanto policía como militares) estuvieron aplicando contra los manifestantes.

Las víctimas no han sido confirmadas oficialmente por el hermético régimen suazi, pero los medios locales sí que reportaron durante la semana distintos tiroteos de la Policía contra los manifestantes.

Solo entre los trabajadores de transporte había este miércoles seis personas alcanzadas por las balas, según informó el diario Times of Swaziland.

También el Sindicato Democrático de Enfermeras de Suazilandia (SWADNU, por sus siglas en inglés) denunció ayer en un comunicado el uso de armas de fuego contra los manifestantes, enfermeras incluidas, en una "demostración de fuerza sin precedentes".

"Están matando a la gente, se la están llevando de sus casas, y todo porque quieren democracia. Esuatini como monarquía absoluta está acabada, tiene que dar espacio a las voces diferentes y disidentes. (El rey) debe permitir que impere la ley y la democracia", recalcó Masango.

CIERRE DE LAS ESCUELAS Y CORTE DEL ACCESO A FACEBOOK

Ante la escalada de las protestas, el Gobierno ordenó el pasado fin de semana el cierre de las escuelas del país y el despliegue del Ejército, en un intento de controlar a los estudiantes.

Estos llevaban desde hacía semanas boicoteando las clases y, en algunos casos, las protestas derivaron en actos vandálicos contra los centros educativos y en destrucción de material escolar.

Las medidas del Ejecutivo suazi fueron objeto de duras críticas por parte de actores internacionales como el secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres, quien en un comunicado incidió en la "importancia" de garantizar el derecho del pueblo de Esuatini a "ejercer sus derechos civiles y políticos pacíficamente".

Al despliegue de seguridad se sumó hoy la orden de interrupción de algunos servicios de internet, como el acceso a la red social Facebook, según confirmaron varios proveedores telefónicos locales a la televisión pública sudafricana SABC.

Dada la creciente tensión, la Comunidad para el Desarrollo de África Meridional (SADC) decidió hoy organizar el envío de una misión para esta misma semana al pequeño reino austral, con representantes de Sudáfrica, Namibia y Botsuana.

UN NUEVO REPUNTE DEL DESCONTENTO TRAS EL ESTALLIDO SOCIAL DE JUNIO

Esta nueva oleada de protestas recoge el testigo del estallido social que el país vivió entre junio y julio pasados y que se consideró el movimiento de oposición más grave de la historia reciente contra la última monarquía absoluta que queda en el continente africano.

Organizaciones como Amnistía Internacional denunciaron entonces que la represión causó varias decenas de muertos, si bien el Gobierno suazi nunca confirmó cifras definitivas.

En esta nueva oleada de protestas, además de clamar contra la falta de libertades democráticas, se protesta también por las pobres condiciones socioeconómicas en el país y se exige la puesta en libertad de dos parlamentarios que se mostraron críticos con Mswati III -Mthandeni Dube y Mduduzi Bacede Mabuza- y fueron arrestados el pasado julio bajo cargos de terrorismo.

Cada sector, a su vez, suma sus propias peticiones particulares. En el caso de los estudiantes, por ejemplo, se pide educación gratuita y de calidad.

Esuatini, que se encuentra bajo el mando de Mswati III desde 1986, tiene una población de 1,2 millones de personas, eminentemente rural y que en un 60 % vive con recursos por debajo de la línea de la pobreza, según datos del Banco Mundial.

La situación social contrasta con la lujosa vida de la que gozan Mswati III y su extensa familia.

Además de la falta de derechos y libertades a nivel político, el país afronta altos niveles de pobreza y una alta prevalencia de problemas sanitarios como la tuberculosis y el VIH.

Nerea González

(c) Agencia EFE

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