Zizou mira hacia adentro

Alfonso Duro

Quedando tres meses de competición, el Real Madrid está planeando ya como será la vida después de el 1 de julio. La FIFA ha levantado la sanción que no permitiría al Real Madrid fichar en este mercado y Florentino Pérez se frota las manos de cara a las próximas elecciones, acostumbrado como está a traer a grandes nombres cada vez que reclama el voto de los socios.

Pero Zinedine Zidane presume más del viejo refrán: Más vale malo conocido que bueno por conocer. Al técnico francés le llama mucho más la atención de promover el talento joven que nace dentro de su grupo de trabajo, algo que ya demostró el verano pasado en el que no pidió un gran número de fichajes, más allá de repescar antiguos canteranos.

El verano que viene no debería ser muy diferente. Zidane está muy contento con el desarrollo de los jóvenes de su equipo y ha pedido encarecidamente al club que se mantenga el grupo en la medida de lo posible. De ahí que en las últimas semanas se haya encarrillado la renovación de Isco, al que todos ven como el futuro líder del mediocampo, y se haya priorizado darle más minutos de juego a jugadores como Morata o Asensio, que a traer fichajes de relumbrón.

Es cierto que la BBC y hasta cierto punto Modric y Kroos cortan las alas a muchos de los jóvenes de la plantilla, pero también es cierto que Ronaldo o el mediocentro croata ya están en la treintena y que Kroos y Benzema se acercan a ella. De esos cinco jugadores de ataque, Gareth Bale es el único que está más cerca de los 25 que de los 30, por lo que el club no quiere perder de vista a jugadores con proyección que puedan ser claves de cara al futuro del club por apostar hasta la saciedad en las vacas sagradas.

Zidane, entrenador pragmático donde los haya, intenta encontrar el balance de minutos y responsabilidades entre los jóvenes y los veteranos para que el equipo tenga siempre un núcleo optimo de energía y veteranía.

El caso de Marco Asensio es especial pues, tras un inicio de temporada fulgurante, ha pasado a un plano más alejado del candelero. Zidane confía en él y sabe que es un jugador con un presente y un futuro más que prometedor, por lo que desde el club se le quiere dar confianza para que continúe con su progresión. Internamente, el recuerdo de la carrera de Guti sigue estando muy presente y nadie quiere que se repita con Asensio.

El canterano blanco pasó 14 años en el club y siendo siempre uno de los jugadores con más talento del equipo, jamás pudo asentarse como titular indiscutible. Su carácter tuvo mucho que ver con el devenir de su carrera, pero también es cierto que cada vez que se acomodaba en una nueva posición en busca de minutos (mediapunta, mediocentro, interior, pivote defensivo e incluso delantero), el club firmaba una gran estrella en esa posición para hacerle competencia — y eventualmente relegarle al banquillo. Figo, el propio Zidane, Ronaldo, Beckham y Owen fueron todos jugadores que presentaron batalla a Guti, y obviamente la acabaron ganando ante un caterano que no tenía ni la mitad del apoyo interno con el que contaban los grandes nombres que paseaban por la pasarela del Bernabéu todos los veranos.

Zidane quiere aprender de los errores del pasado y proteger a los hombres que tiene a su cargo para que puedan explotar todo su talento. De ahí que el entrenador tenga muy claro que los mejores fichajes del verano son precisamente los Isco, Morata, Asensio o Lucas Vázquez, e incluso la vuelta al club de meritorios como Marcos Llorente o Diego Llorente, y no los muchos nombres que la prensa filtra cada día. Aunque claro está que Florentino puede tener una idea bastante diferente a la de su entrenador.

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