Wimbledon. Cómo ser una campeona contrarreloj: la increíble historia de Ash Barty que hasta provocó el aplauso de Tom Cruise

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Ash Barty, de ayer a hoy: los sueños de chiquita que se concretan a los 25 años en Wimbledon
Wimbledon Oficial

Viernes 28 de mayo de 2021. En uno de los entrenamientos previos a Roland Garros, Ashleigh Barty siente un pinchazo en una cadera en el momento de realizar un saque. Un dolor fortísimo, invalidante. Cuando se disipa la molestia, sigue con su preparación. Faltan dos días para el Abierto de Francia, el Grand Slam que en 2019 le regaló su máxima felicidad y la catapultó a la cima del tenis mundial femenino. La australiana se somete a sesiones rutinarias de fisioterapia y no imagina que se trate de algo serio. Pero…

Como máxima preclasificada, afronta el debut. Le cuesta más de lo pensado eliminar a la estadounidense Bernarda Pera (6-4, 3-6 y 6-2) y el compromiso de la segunda rueda, el jueves 3 de junio, con la polaca Magda Linette ya es un suplicio. Pierde 6-1 el primer set y su rival conecta un ace para el 2-2 en el segundo. Camina, deja la raqueta y anuncia que se va. No tiene sentido: casi que tenía que sacar rígida, sin movimientos. Adiós al sueño de volver a consagrarse en París. Pero esa decisión, lógica, tenía un trasfondo: no agravar la lesión y buscar una rápida revancha de las grandes. A poco más de tres semanas asomaba Wimbledon (comenzaba el lunes 28 de junio). ¿Sería capaz de llegar en 20 / 25 días? ¿En qué condiciones? ¿Cuánto la perjudicaría el césped, mucho más traicionero que el polvo de ladrillo a la hora de facturar dolencias físicas?

Emoción de campeona en la central de Wimbledon: Ashleigh Barty
Agencia AFP


Emoción de campeona en la central de Wimbledon: Ashleigh Barty (Agencia AFP/)

Barty se reunió con su grupo de trabajo (el coach Craig Tyzzer, la fisioterapeuta Mel Omizzolo y el preparador físico Matt Hayes) y les dijo: “Quiero jugar Wimbledon y con posibilidades de ganarlo. ¿Qué tenemos que hacer?”. Sus asistentes no quisieron tirarle malas ondas, pero el panorama no era sencillo. La lesión, extraña, podía complicar los planes. Y le sugirieron algo básico: pensar en el cuerpo más que en el tenis.

¿Qué hace un tenista normalmente después de Roland Garros? Sale en una de las dos semanas siguientes a buscar amoldar los golpes y los desplazamientos al pasto (o en las dos semanas, ya que es factible perder rápido por la falta de adaptación). Barty se tuvo que olvidar de eso. Debió ser persuadida de prepararse de otra manera, convencerla de que ese era el camino. Más de 10 días fueron destinados a fisioterapia: magneto, ultrasonido, electroanalgesia y ejercicios de rehabilitación. Recién después volvió a tomar contacto con la raqueta, pero movimientos básicos. Y nada de sacar. Hasta que por fin, cinco días antes del arranque de Wimbledon, la dejaron practicar servicios. Así llegó a Wimbledon 2021.

Barty en acción en la final ante Pliskova
Agencia AFP


Barty en acción en la final ante Pliskova (Agencia AFP/)

Por eso, cuando este sábado, en la cancha central, y luego de una batalla de 1h56m con la checa Karolina Pliskova (8a), levantó el trofeo, Barty se sintió renacer a los 25 años. Pocas veces imaginó que el sueño de toda su vida lo conseguiría un mes después de sentir que gran parte de la temporada se le escurría imprevistamente por una lesión impiadosa. Fue victoria por 6-3, 6-7 (4) y 6-3 para coronarse por primera vez en el All England. Y el corolario fue como lo supuso tantas veces, desde sus primeros trofeos de chiquita: llorando de emoción, casi sin reacción, para luego cumplir la tradición de escapar por las plateas hacia los palcos para abrazar a sus familiares, allegados y equipo de trabajo.

“Ganar Wimbledon… Me ha costado mucho tiempo verbalizarlo, atreverme a soñar y decirlo. Llegué con muchos temores a Londres luego de la lesión en Roland Garros. Y casi que hasta que no jugué el primer partido, no sabía lo que iba a pasar, si podría seguir, si estaba recuperada. Pasé muchas noches con dolor, sin poder dormir. Pero ese día, cuando le gané a Carla Suárez Navarro, comprobé que estaba sana de nuevo. Y entonces sí me permití soñar”, confesó la nueva campeona. La primera australiana en celebrar en el All England desde 1980, cuando Evonne Goolagong Cawley superó a la estadounidense Chris Evert en la definición. Y la tercera en la historia, detrás la célebre Margaret Court (en tres ocasiones: 1963, 1965 y 1970).

El trofeo tan ansiado: Barty lo logró a los 25 años
ap


El trofeo tan ansiado: Barty lo logró a los 25 años (ap /)

Barty sólo había perdido un set en el torneo hasta la final (en ese debut con Suárez Navarro). Y fue tomando cada vez mayor confianza, sobre todo al eliminar en octavos a la checa Barbora Krejcikova (campeona de Roland Garros 2021) y en semifinales a la alemana Angelique Kerber, ex N° 1 y ganadora de tres Grand Slam.

“Es el sentimiento más increíble que he tenido en una cancha de tenis. Hay una parte de mí que no se lo cree”, afirmó la australiana, que en 2020 apenas compitió por la pandemia y que este año había ganado ya tres títulos (Yarra Valley, Madrid, Stuttgart). Y no exagera. Después de vencer a Kerber en las semifinales, hasta su propio entrenador confesó lo que pensaba… “Por un lado queríamos creer que habíamos hecho todo bien después de París. Pero la verdad es que no, no estaba demasiado confiado en que pudiera llegar bien al debut. Era más bien una esperanza. Sólo pedía que no tuviera resabios de su lesión. Pero ella es una atleta increíble. Este es su único torneo en césped del año. Poder salir a jugar, ver la calidad de lo que es capaz de aportar, de lo que es capaz de jugar en un gran escenario... El esfuerzo contra Kerber, cuando las cosas se pusieron realmente difíciles, lo aguantó bien. Fue una prueba de su capacidad para hacer frente a esas cosas”.

No fue un año más para el team Barty: partieron de Australia en marzo y volverán en octubre, después del US Open e Indian Wells. “Como nos perdimos todo el año pasado, al final Ash realmente echaba de menos jugar al tenis. Bajó la cabeza y dijo: ‘OK. si esto es lo que tenemos que hacer, vamos’. Y aquí estamos”. agregó el coach.

Hayley Atwell y Tom Cruise durante la final de mujeres de WImbledon: el actor de Misión Imposible aplaudió a la campeona
Adrian DENNIS / AFP


Hayley Atwell y Tom Cruise durante la final de mujeres de WImbledon: el actor de Misión Imposible aplaudió a la campeona (Adrian DENNIS / AFP/)

Barty concidió: “Creo que lo de París ha sido un desafío para mí y todo el equipo. Tres semanas que nos pusieron a prueba para lo que resta del año. Apostamos a una esperanza. No estábamos seguros de cuál iba a ser, pero en algún momento iba a aparecer. Y llegó”.

Desde uno de los palcos de la cancha central, acompañado por la actriz británica Hayley Atwell, Tom Cruise aplaude a rabiar y agradece haber concurrido este sábado al All England. Acaso pensando al estilo Ethan Hunt que, para una número 1, no hay misión imposible.

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