Wanchope Ábila hace vibrar a Boca: del blooper en el penal a un golazo de pura clase

LA NACION
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Argentinos y Boca jugaron un partido decisivo, con un oido puesto en la cancha de Banfield, donde River enfrentaba a Independiente. La diferencia era que los dos equipos que se enfrentaron en La Paternal tenían posibilidades de pasar a la final de la Copa Maradona. Y al final, después de un final vibrante y un 2-2, la clasificación se la llevó el equipo de Russo.

Se replicaban las emociones en uno y otro estadio: a los 40 minutos del primer tiempo se producía el segundo gol de Independiente y, un minuto después, Fernando Espinoza sancionaría penal a favor de Boca por la mano de Carlos Quintana. Era la oportunidad de poner más firme uno de los pies en la final con el segundo gol y la ventaja, pero Wanchope Ábila se resbaló al ejecutarlo y la tiró por encima del travesaño.

El cordobés venía dulce por convertir en el superclásico del sábado pasado y se había transformado en el pateador de los penales -incluso- teniendo a su lado a Edwin Cardona, todo un especialista. Sin embargo, su remate a la tribuna dejó en suspenso el resultado del partido. Y también, claro, del finalista.

El blooper en el penal

La revancha para el capitán de Boca llegó poco después. A los 15 minutos del segundo tiempo, Ábila demostró que no se había incomodado por su error: aprovechó un mal pase atrás de un futbolista local, encaró al arquero Lucas Cháves, lo gambeteó, se tomó un iinstante más para que otro defensor pasara de largo y después remató. Una gran definición, que puso a Boca 2-1 arriba en el marcador.

Después llegaría el empate de Argentinos y los sofocones finales, con el local pugnando por el gol del triunfo, que le hubiera dado la clasificación al Bicho. Al cabo, con el 2-2, el gol de Wanchope cobró más valor: le dio el boleto a otra final a su equipo.

El golazo de Wanchope