Wanchope Ábila: su felicidad en Boca, los "titulares del fin de semana" y una revelación sobre el origen de sus lesiones

Franco Tossi
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No quedan dudas de que Ramón Ábila fue uno de los principales protagonistas en la noche de La Paternal, donde Boca consiguió la clasificación a la final de la Copa Diego Maradona al igualar 2-2 con Argentinos. No solo por el golazo que convirtió, destacado en la belleza y fundamental para que su equipo terminara obteniendo ese pasaje, sino también por el penal que falló. Por eso fue el que más habló tras la alegría, brindando sus sensaciones del partido, palpitando la revancha con Santos y hasta revelando algo muy importante relacionado a sus lesiones.

Boca empató 2-2 con Argentinos en La Paternal y jugará la final de la Copa Diego Maradona

Wanchope incluye un combo al estar en la cancha. Muchas veces fastidia: juega al límite de la línea de los defensores rivales y son muchos los fuera de juego que le terminan cobrando. Otras veces tiene oportunidades de gol claras en las cuales muestra exceso de confianza y termina errando o bien le sucede lo que le pasó anoche a los 42 minutos del primer tiempo: se hizo cargo del penal del que dispuso Boca cuando el partido iba 1-1, pero se resbaló y la terminó tirando a la tribuna del estadio Diego Armando Maradona. Y hay otras ocasiones en las que hace lo que la jugada requiere y demuestra que es un delantero envidiable y goleador: iban 15 minutos del complemento cuando quedó mano a mano con el arquero Chaves, lo desparramó al eludirlo, engañó el cierre desesperado de Torrén -que pasó de largo- y definió con el arco a su merced.

"Con el gol, Argentinos nos hizo despertar. Con el penal que erré me quedé recaliente, pero por suerte tuve la posibilidad cuando me quedó la pelota para definir", expresó el cordobés, más tranquilo por haber devuelto en forma de golazo esa ejecución desde los doce pasos que desperdició. Además, habló del trámite en general, en el que el xeneize tuvo altibajos: "A veces no salen los partidos que queremos, pero seguimos cumpliendo los objetivos de jugar partidos finales. Lo importante es la mentalidad para seguir adelante, incluso cuando erro un penal como el que tuve", agregó.

A la misma hora había jugado River, que también llegaba puntero a la última jornada, pero Boca contaba con un gol más en la diferencia de tantos. Entonces, la concentración podía viajar permanentemente desde La Paternal hasta Banfield. No obstante, Ábila contó cómo jugaron ese partido: "Sinceramente, me enteré que ellos estaban perdiendo cuando fuimos al vestuario en el entretiempo. Más allá de eso, nosotros sabíamos que teníamos que ganar y el partido se dio a nuestro favor".

Aunque en el armado del equipo titular de Miguel Ángel Russo, el que va a jugar en Vila Belmiro frente a Santos por la revancha de semifinales, el atacante de 31 años no entra en los planes, él tiene otras sensaciones: "Todos estamos al cien por ciento y por eso estamos en todas las instancias finales. No coincido tanto en que seamos un equipo alternativo. Unos juegan los domingos y otros, los miércoles. Todos jugamos una vez por semana". Y contagió ilusión: "Queremos seguir peleando cosas importantes. Lo hemos logrado ahora e iremos por otra el miércoles. Somos un equipo muy fuerte que va por la gloria".

Fue inevitable la consulta sobre su estado físico y las lesiones. También, sobre las teorías que se instalan a partir de aquello, como -por ejemplo- que no se entrena como debe. Wanchope se explayó para contar su verdad. "Yo entreno, trabajo y hago las cosas con mi forma y mi estilo. Es lo que me trajo hasta acá. Siempre hay cosas por mejorar", empezó.

Aunque luego reveló algo que a más de uno lo dejó con la boca abierta: contó que cuando era chico sufrió una pubalgia en la zona donde -generalmente- se desgarra: el aductor. "Se me hizo una hernia por todo ese problema en los aductores, tengo cortados los dos. Ya tenemos planeado que, cuando termine la temporada, me operaré. Me dijeron que se va a solucionar todo. No me dejo caer ni vencer por las lesiones", relató y se mostró fuerte.

La verdad a medias sobre Boca, un equipo serio y optimista que va por la doble corona

"Cuando tengamos que parar, pararemos. No es una excusa para mí el dolor. Estaré veinte días parado. Pero mis compañeros y yo queremos ganar todo", se convence de lo que arriesga día a día para estar a disposición del cuerpo técnico. Porque es feliz: "Voy a tratar de hacer lo que sea para seguir en este club el tiempo que pueda. Soy el último que se va todos los días del club porque lo disfruto".

Por último, se refirió a los dos jugadores de Santos (John y Leonardo Wagner) que quedaron varados en el país por Covid positivo, generando mucha preocupación en Boca. Pero lejos de polemizar, dio palabras de aliento: "Son cosas que pasan. No sabemos si se lo agarraron antes o después. Es un virus impredecible. El arquero no fue influyente en el partido, no es que atajó cuatro penales y por eso nos tenemos que quejar. Le deseamos buena recuperación, no queremos ninguna ventaja a favor ni en contra", sentenció el goleador.

La palabra de Miguel Ángel Russo

"Es muy pronto para hablar de quién puede jugar el miércoles. Necesitamos de todos y después a mí me toca decidir. Es bueno que estén en buen nivel, pero también es importante lo mental y físico", fue prudente Miguel Ángel Russo para referirse a los buenos rendimientos de Edwin Cardona, Mauro Zárate y Ramón Ábila, y si uno de ellos puede ganarse la titularidad.

Como acostumbra, se guarda las opiniones personales y prefiere generalizarlas. "Ramón es un jugador importante, como todos. Con la doble competencia, la mayoría tiene continuidad. Es lindo tener que elegir y es mucho mas necesario que no tener. El que no juega, tiene ganas de jugar y eso nos eleva", respondió ante la pregunta sobre Wanchope y su golazo.

Asimismo, también él se refirió a los casos positivos que tiene Santos: el entrenador fue el que más susto generó a partir del misterio de cómo y cuándo se contagiaron esos futbolistas brasileños y por ser paciente de doble riesgo, por antecedentes médicos importantes (pasó por dos cánceres) y edad (64). "Nosotros dejamos todo eso atrás. Estamos tranquilos. Nos enfocamos pura y exclusivamente en el partido. El Consejo de Fútbol y nosotros estamos ocupados en eso: nos hisopamos ayer y mañana también (por hoy)", contó Russo el protocolo inmediato que se llevó a cabo.