Vuelta a la AFA: renunciaron los dos máximos responsables de la Superliga y asume Marcelo Tinelli

Alejandro Casar González
lanacion.com

Chiqui Tapia y Mariano Elizondo, en tiempos de acuerdo

A tres años de la creación de la Superliga, la primera división vuelve al lugar de origen. La Superliga dejará de existir el próximo 19 de mayo, pero ya no tiene a su presidente-CEO, Mariano Elizondo, que renunció en el mediodía del martes. Tampoco está su número dos, Jorge Brito (River). Queda al frente Marcelo Tinelli, por San Lorenzo, que tenía la vicepresidencia segunda de la entidad y era tercero en la línea de sucesión. Pero lo hará como cabeza de una cáscara, ya que la Superliga quedó vaciada de poder luego de que los clubes desayunaran con Claudio Tapia, presidente de la AFA, y definieran la disolución de la Superliga. El martes que viene, en las oficinas de la liga en Puerto Madero, el conductor televisivo comandará su primera reunión de comité ejecutivo, hará el llamado a Asamblea y nominará a los que él quiere que lo acompañen tanto en la transición como después de mayo, al frente de la nueva Liga Profesional.

"Es un día importantísimo para el fútbol argentino. Recordábamos recién con Marcelo (Tinelli) que, después de todo lo que habíamos vivido, del 38 a 38, la unidad y el consenso y que los clubes vuelvan nuevamente a la AFA, a la estructura nueva...tenemos que celebrarlo", dijo Tapia por la tarde, en la puerta del edificio de la AFA. La unión de los directivos en contra de la Superliga, sin embargo, desaparece en cuanto se tocan temas deportivos. Si la política los une, la pelota los quiebra. Tal vez por eso, aún no se sabe cuántos descensos tendrá la temporada en curso. Hasta el lunes eran dos. Pero ayer Tapia remitió al reglamento escrito, el que tantas veces se modifica entre cuatro paredes y lejos de los flashes. "Los descensos están proclamados y establecidos en el reglamento. Son tres", dijo el presidente de la AFA. La historia reciente de idas y vueltas invita a descreer de su palabra. Se terminará de resolver recién cuando la Asamblea apruebe el nuevo estatuto de la Liga Profesional.

El desembarco de la primera división en la AFA provocará un cambio en el organigrama de la casa madre del fútbol argentino. La primera división tendrá cuatro vicepresidencias (Ameal, de Boca; D'Onofrio, de River; Moyano, de Independiente y el propio Tinelli, de San Lorenzo), mientras que Marcelo Achile (presidente de Defensores de Belgrano y muy cercano a Tapia) ocupará otra. Además, un directivo del ascenso del interior tendrá la sexta vicepresidencia.

El reparto de cargos también llegará a la Liga Profesional, que aún no está creada. Desde ahora y hasta el 19 de mayo circularán nombres y posibles cargos. El acuerdo tácito que debería concretarse es que el propio Tinelli quede como presidente. De hecho, fue el propio Tapia el que anunció que el animador (no asistió al desayuno en la AFA porque estaba en Salta desarrollando su función social con los wichis) se haría cargo de la nueva liga. Algunos directivos presentes, que no tienen tanta sintonía con el hombre de Bolívar, le recordaron a Tapia que aquello no estaba 100% definido. La idea, confirmada por varias fuentes presentes en las reuniones, es que Tinelli esté acompañado por Cristian Malaspina (presidente de Argentinos Juniors) como vicepresidente y por Eduardo Spinosa (hombre fuerte de Banfield y uno de los principales articuladores del regreso del conductor a la AFA) como secretario general. Habrá que ver si quienes no están del todo convencidos con el plan se terminan acoplando y votan por esta fórmula, acordada entre Tapia y el propio Tinelli, que también cuenta con el aval del gobierno.

Ya sea como capitán de la transición Superliga-Liga Profesional o como presidente en funciones de esta última, Tinelli tiene un desafío por delante: resolver los problemas de caja de los clubes. En ese marco se inscriben tanto la licitación de los derechos internacionales, que pasarán de la Superliga a la nueva liga, como la renegociación del contrato de TV que está en manos de Fox Sports y Turner. El plan es tratar de inyectar alrededor de $1000 millones en las tesorerías de los clubes para paliar el efecto de la devaluación del peso y la recesión económica. La Superliga había iniciado una licitación para quienes quisieran vender los partidos de primera división en el exterior, pero todo apunta a que ese pliego será reformado. Y la licitación se hará en el marco de la AFA, con otras reglas y, seguramente, otros plazos.

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