La vigencia del Cholo Simeone: con su Atlético de Madrid campeón volvió a romper el duopolio del interminable Messi y del astuto Zidane en la Liga de España

·6  min de lectura
Cholo Simeone al aire; la clásica manteada de los jugadores a su director técnico tras la obtención del título
Cholo Simeone al aire; la clásica manteada de los jugadores a su director técnico tras la obtención del título

Para un entrenador que tiene una conexión tan visceral con las tribunas, a Diego Simeone le podía faltar esta temporada una usina emocional para empujar a su equipo. La pandemia dejó al fútbol sin la imagen del Cholo agitando los brazos como aspas para incentivar el aliento de los hinchas, sin esos festejos desaforados de cara a los suyos.

Sin una multitud a sus espaldas, el contagio de Simeone igual le llegó al Atlético de Madrid. A seis meses para cumplir una década como director técnico en el club que ya había sido ídolo como jugador, el Cholo festejó su segunda Liga de España, vuelve a posicionar al Atlético como el tercero en discordia en medio del duopolio del Real Madrid y Barcelona.

El triunfo del título ante Valladolid

Tras el 2-1 de visitante ante Valladolid, con 3000 simpatizantes colchoneros agrupados en un playón cercano al estadio José Zorrilla, el Atlético le puso la firma al título en la última fecha, con la cuota de sufrimiento que ya lleva en su ADN. Como en la jornada anterior con Osasuna debió remontar una desventaja en el segundo tiempo, siempre pendiente de lo que hiciera Real Madrid frente a Villarreal si no se llevaba los tres puntos.

Luis Suárez: así se quebró y lloró tras ser campeón con el Atlético de Madrid

Cuando faltaban unos segundos para completar los tres minutos de descuento, Trippier hizo un cruce con el alma y sacó una pelota al lateral, cerca de la posición en la que estaba Simeone, que le dio al lateral inglés un abrazo como si hubiera hecho un gol. Enseguida llegó el final y la primera reacción del entrenador argentino fue cruzar los dedos de sus dos manos, como en un rezo, y soltar una amplia sonrisa. “Lo primero que me salió fue reír, no sé por qué, me salió de adentro. Estoy feliz por un montón de gente, en un año tan complejo, con familiares y amigos que fallecieron. Siempre nos costó, siempre sufrimos, este era un año diferente, para que el Atlético fuera campeón. Esperamos haberle dado una alegría a la gente”, expresó Simeone dentro del campo, todavía con las revoluciones aceleradas por la consagración.

Diego Simeone, entrenador del Atlético de Madrid celebra ganar el título de La Liga Santander después de la victoria en el partido de La Liga Santander entre el Real Valladolid CF y el Atlético de Madrid en el Estadio Municipal José Zorrilla el 22 de mayo de 2021 en Valladolid, España.
Angel Martinez


No más tensiones; Simeone celebra en la cancha el título tras el triunfo sobre Valladolid (Angel Martinez/)

Un rato antes, sus jugadores lo habían arrojado hacia arriba en la clásica manteada. Jan Oblak, tan seguro bajo los tres palos y figura en la campaña, no alcanzó a atajarlo al Cholo cuando bajaba en la caída. “Se cayó, pero está bien entrenado, en forma físicamente”, dijo risueñamente el arquero esloveno sobre su conductor, siempre de traje y camisa oscuros, que debe mantener el mismo peso de cuando batallaba de pantalones cortos en el medio campo.

Fue el octavo título (cuatro locales y otros tantos internacionales) de Simeone en nueve años y medio de gestión. El último había sido la Supercopa de Europa en 2018, demasiado tiempo atrás para su gen ganador. “En estos días me acordaba de que cuando nos fuimos del Vicente Calderón (en 2017) y la gente me preguntaba si me iba a quedar. Y yo les respondía que me iba a quedar porque el club tenía futuro, que podía seguir creciendo. Y no le erré, eso me pone muy contento”, agregó el Cholo (51 años) sobre el fuerte vínculo que lo une con la institución.

Ángel Correa del Atlético de Madrid celebra después de anotar el primer gol de sus lados durante el partido de La Liga Santander entre el Real Valladolid CF y el Atlético de Madrid en el Estadio Municipal José Zorrilla el 22 de mayo de 2021 en Valladolid, España.
NurPhoto


Ángel Correa festeja tras marcar el gol del empate frente a Valladolid; sumó nueve tantos y ocho asistencias en la campaña (NurPhoto/)

En 91 años de historia de la Liga de España, Simeone es el quinto argentino que la conquista como entrenador. Con dos coronas quedó por delante de Alfredo Di Stéfano (Valencia, 1971), Jorge Valdano (Real Madrid, 1995) y Luis “Yiyo” Carniglia (Real Madrid, 1958). En la cima permanece Helenio Herrera, con cuatro, doble campeón en el Atlético (1950 y 51) y en Barcelona (1959 y 60).

Para tener una dimensión de la obra del Cholo vale citar a algunos de sus prestigiosos compatriotas que pasaron por el torneo español y quedaron lejos de marcar un suceso como el suyo: César Menotti, Alfio Basile, Carlos Bilardo, Carlos Bianchi, Gerardo Martino, Jorge Sampaoli.

Atlético de Madrid tomó la punta en diciembre y no la soltó más, tras completar una primera rueda de 50 puntos. Sufrió algunos apuros en la recta final, pero cuando ni Barcelona –perdió con Granada el día que podía ser el nuevo líder- ni Real Madrid –empate con Sevilla- aprovecharon la oportunidad para dar el zarpazo, el Atlético ya no cedió más hendijas y cerró la campaña con tres victorias consecutivas.

En su sexta temporada en el club, un papel preponderante tuvo Ángel Correa, con un aporte de nueve goles y ocho asistencias. Tras perder una pelota en campo rival que originó el contraataque del gol de Valladolid, Ángel Correa marcó el empate 1-1 tras una maniobra llena de potrero, con dos enganches y gambetas en el balcón del área y un puntazo que quedó lejos del arquero. “A Ángel le vengo diciendo hace mucho tiempo: ‘tenés que hacer un gol de puntín, un gol de fútbol sala’. Crece cada día desde la humildad, no sobra gente de ese tipo. Me alegra un montón su convocatoria a la selección, se la merece”, manifestó Simeone, que hace algo más de un mes respaldó al ex San Lorenzo cuando, en ausencia de Luis Suárez, había desperdiciado algunas situaciones de gol. Correa capitalizó esa demostración de confianza de su entrenador: hizo los dos primeros en el 5-0 a Eibar, el que abrió el 2-0 a Huesca y el del empate ante Valladolid, cuando la definición por el título ya no ofrecía revanchas.

El éxito del Atlético y de Simeone también pasó por la oportunidad de reivindicación que le ofrecieron a Luis Suárez, desahuciado por Barcelona. El uruguayo, como su compatriota Diego Godín ante Barcelona en el último partido del título de 2014, marcó el gol que selló el título. Aprovechó una mala cesión hacia atrás de Guardiola y se fue solo hasta definir de zurda junto a un palo. Fue su gol 21 por la Liga, el máximo anotador del equipo, desde que debutó con un doblete en unos pocos minutos ante Granada en septiembre.

Para la historia: el golazo de Ángel Correa para que el Atlético se acerque al título

Pocas escenas más emotivas quedaron que la imagen de Suárez, sentado sobre el campo y rompiendo en llanto frente a su teléfono celular mientras mantenía una video llamada con su familia. “Me menospreciaron (por Barcelona) y le agradezco al Atlético por abrirme las puertas y confiar en mí. Llevo muchos años en el fútbol y creo que nunca sufrí tanto como en el último”, se sinceró el amigo de Lionel Messi, que hace unos días lo visitó en Madrid.

“Lo dije en la semana, entramos en Zona Suárez, su apellido habla por sí solo. Se involucró en un club que vive como él”, dijo Simeone sobre la influencia del uruguayo. Cuando al Cholo le recordaron que no hay muchos casos de técnicos como el suyo, que no sufran desgaste con los hinchas tras casi 10 años de gestión, levantó la guardia: “A la larga, la gente se cansa, se aburre, pero yo soy muy cabeza dura”. Lo suficiente para ganarle la Liga al Barcelona del interminable Lionel Messi y al Real Madrid del astuto y sagaz Zinedine Zidane.