"La venganza estaba escrita", la frase de Maradona a 29 años de su primer doping en Italia

LA NACION
lanacion.com

Promediaba marzo de 1991 y Diego Maradona ya conocía la gloria. Había sido campeón del mundo con la selección argentina en México '86, ya sabía lo que era el éxito con el Napoli, club en el que era ídolo tras haber conseguido dos Scudettos y una Copa UEFA. Pero un 17 de marzo de 1991, la realidad le mostró un camino lleno de incertidumbres y un futuro futbolístico incierto.

Al Diez le tocaba transitar su primer doping positivo por haber tomado cocaína en un partido en el que Napoli le ganó a Bari por 1-0 por el campeonato local. Por ese motivo, Maradona fue suspendido por el Comité de Disciplina de la liga italiana de fútbol hasta el 30 de junio de 1992. Después de unos meses, el Comité absolvió a Napoli, que en un principio había sido denunciado por "responsabilidad objetiva" en el caso pero se supo que no tuvo injerencia en los hechos.

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Durante el juicio, Maradona nunca tuvo la intención de estar presente. De todos modos, el Comité señalaba que no se le había dado la máxima suspensión al no quedar claro que el uso de cocaína fuese para mejorar su rendimiento. La sanción fue de 15 meses.

Luego de saber el resultado, Maradona se mostraba tedioso y molesto ante la insistencia de los periodistas que siempre lo esperaban a la salida de su casa para tener su palabra. "No voy a hablar de esto. ¿Qué querés que diga? Me hicieron 25 controles, el último salió positivo. Mirá vos, que casualidad", decía Pelusa.

La Asociación de Fútbol Argentino (AFA), con Julio Grondona a la cabeza, le pedía a la federación italiana un análisis de toda la situación, incluso Grondona visitó a Maradona y le dejo las puertas abiertas para entrenar con la selección.

¿Qué hizo durante ese tiempo? Diego estuvo alejado de las canchas de fútbol y eso lo obligó a volver a la Argentina. Parecía el final de su carrera deportiva. "Maradona no ha podido estar presente para defender su inocencia", insistía Vincenzo Siniscalchi, su abogado. En su regreso al país las cosas no mejoraron. Su departamento en Caballito, donde vivía, fue allanado y en septiembre de 1991 Maradona era condenado a 14 años de prisión en suspenso por tenencia de estupefacientes.

Después de la suspensión fichó con Sevilla de España, debido a la insistencia de Carlos Bilardo, su entrenador. Pero Maradona todavía necesitaba la autorización judicial para salir del país. Lo pudo conseguir y eso le sirvió para volver a vestir la camiseta argentina y en 1993 volver al fútbol nacional, esta vez con la camiseta de Newell's Old Boys de Rosario. Después jugó el Mundial de Estados Unidos 1994 y otra vez el doping lo tuvo como protagonista. Una historia dentro de una historia que se llama Maradona.

Las palabras de Maradona sobre el doping con Napoli en 1991

Sus frases, extraídas de su autobiografía "Yo soy el Diego", el propio Maradona explicó todo lo sucedido:

"Me tocó el control antidoping y... la vendetta se cumplió. La venganza estaba escrita, y al fin llegó. Yo le llamo el doping de Antonio Matarrese (...) El laboratorio donde se hicieron los análisis está bajo sospecha, y no precisamente por mi caso. Por mi caso, los italianos no lo hubieran investigado jamás... Ese doping era la venganza, la vendetta contra mí, porque la Argentina había eliminado a Italia, y ellos habían perdido muchos millones"."Después de aquel partido en Nápoles, Matarrese, que era presidente de la Federcalcio y es un dirigente nacido en Bari, no me miró con bronca, ni con amargura; me miró como miran los mafiosos... Y yo pensé, en ese mismo momento: 'Que difícil va a ser seguir viviendo acá' (...) Solamente los ignorantes eran capaces de denunciar que yo sacaba ventajas con lo que tomaba. Si yo me dañaba era a nivel personal, y eso no me servía para hacer goles ni tirar caños".

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