Veinte años... Y la piel aún se le enchina a Pinheiro

  • Disculpa el inconveniente.
    Algo salió mal.
    Inténtalo de nuevo más tarde.
·2  min de lectura
  • Disculpa el inconveniente.
    Algo salió mal.
    Inténtalo de nuevo más tarde.

Édgar Luna Cruz

CIUDAD DE MÉXICO, junio 28 (EL UNIVERSAL).- Hace 20 años, Julio César Pinheiro no creía lo que estaba viviendo. Estaba parado a once metros de la línea de gol, frente a Oscar Córdoba, portero de Boca Juniors, en la mítica Bombonera.

Era la final de la Copa Libertadores de 2001. Hace 20 años Cruz Azul era el equipo más querido de México, todo porque estaba en la Libertadores y tumbaba gigantes del futbol sudamericano. "Cada vez que recuerdo ese torneo la piel se me pone chinita, ese Cruz Azul enamoró a todos, muchos chicos se hicieron aficionados del equipo por ese torneo, aunque no lo ganamos", menciona el zurdo desde Brasil.

Cruz Azul visitó casi toda Sudamérica: Venezuela, Ecuador, Paraguay, Brasil y Argentina. "Empezamos de cero. El profe José Luis Trejo llegó del Cruz Azul Hidalgo (Primera A en esos años) y trajo con él a muchos chavos, a Don Juan (Alberto Hernández), Víctor Gutiérrez, al Bebeto que en paz descanse (Norberto Ángeles)…, que se unieron a los que ya estábamos Conejo (Oscar Pérez, Juan Palencia y después llegaron Sergio Almaguer y José Cardozo".

Le ganaron a River Plate en el Azteca, fueron al Gigante de Arroyito a pegarle al Rosario Central, donde vivieron de todo. "Fue un típico juego de Libertadores. Llegamos a Buenos Aires, pero a Rosario el mismo día del juego. Arribamos al hotel muy temprano, y cuando nos metimos a descansar llegaron a tocarnos una serenata en pleno día...".

Y vino la ida al Gigante de Arroyito. "Había mucho tránsito, el chofer no pudo estacionarse dentro del estadio, ya nos estaban lanzando piedras, huevos y todo, insultando con palabras de todo tipo... Nos paramos a unos metros de una puerta y salimos corriendo, nos volvieron a tirar de todo".

Poco tiempo para calentar. "Nos insultaban, apenas soltamos las piernas. Paco Palencia nos dijo: ‘con todo y eso les vamos a ganar’, y así sucedió. Un partido durísimo, nos escupían, nos daban codazos, todos".

En la serie por el título, Cruz Azul se metió a la Bombonera, "nos ganaron la ida en el Azteca, y la vuelta debimos ganarle 3-1, fácil, yo metí dos al poste, Palencia otro. No anotamos y vinieron los penaltis, y ahí fue la parte triste de la historia, falló Don Juan, falló el chileno (Pablo) Galdames y luego vine yo...".Un último penalti, una última oportunidad, "lo fallé, y todo acabó".

Nuestro objetivo es crear un lugar seguro y atractivo para que los usuarios se conecten en relación con sus intereses. Para mejorar la experiencia de nuestra comunidad, suspenderemos temporalmente los comentarios en los artículos.