US Open: Joe Hunt, el campeón que falleció piloteando un avión de combate y fue reconocido con la aparición de su trofeo en eBay

Sebastián Torok
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Las imágenes archivadas de TV, en blanco y negro, con las limitaciones de la época (1943), pertenecen a una etapa romántica del deporte. El West Side Tennis Club de Forest Hills. Tribunas pobladas para la final del U.S. National Championships (que tomaría el nombre de US Open un cuarto de siglo después). El ingreso de Jack Kramer y Joe Hunt en el court de tenis, vestidos de blanco y con un puñado de raquetas de madera en la mano. El último punto. El drive largo de Kramer. Un festejo a medias de Hunt, que queda desparramado en el césped por los calambres. El salto a la red de Kramer, buscando asistir a su vencedor. La caballerosidad de ambos jugadores, sentados en el mismo lugar donde quedó desmoronado el campeón, estrechándose de la mano. Fotografías agrietadas de un acontecimiento real que se asemeja a una ficción.

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Joseph Raphael "Joe" Hunt nació el 17 de febrero de 1919, en San Francisco. Fue el menor de tres hijos que practicaron el deporte favorito de su padre, Reuben Hunt, un exitoso abogado. Joe logró estar clasificado entre los 10 mejores del país antes de cumplir 17 años y parecía destinado a una carrera destacada en el mundo de las raquetas. Se inscribió en la Universidad del Sur de California y ganó un título como estudiante de primer año, pero algo, en su interior, empezó a modificarse. El mundo avanzó, poco a poco, hacia la guerra y Hunt comenzó a proyectar una carrera militar. En 1936 debutó en el US Open, perdiendo en la tercera ronda. Un año después, cuando ocupaba el quinto lugar del ranking estadounidense y había sido cuartofinalista del U.S. National Championships, dejó la universidad y se alistó en la Academia Naval de los Estados Unidos.

La familia de Hunt parecía imaginar -y temer- lo que pasaría en el futuro. Años más tarde, su hermana mayor, Marianne, reveló en una historia familiar, publicada por The Washington Post: "Joe se fue de California y una noche encontré a mi padre sentado en el viejo sillón de la habitación de mi hermano. Estaba oscuro, las luces no estaban encendidas. La expresión de pérdida y tristeza en el rostro de mi padre permanece conmigo. Traté de consolarlo y me dijo que sabía que Joe tenía razón al entrar en el servicio militar de su país, pero que las grandes esperanzas tenísticas que tenía para él se habían acabado".

"Si el tenis estadounidense alguna vez tuvo un chico de oro, fue el guapo Hunt, de cabello rubio, que ganó el campeonato individual de Estados Unidos en Forest Hills, en el último partido de su vida", escribió, en Sport Illustrated, Bud Collins, una leyenda del periodismo de tenis, sobre aquel partido de 1943 que terminó con un marcador de 6-3, 6-8, 10-8 y 6-0. Con los otros Grand Slam cancelados por la guerra (Australia, Wimbledon y el Abierto de Francia), 32 jugadores ingresaron en el torneo masculino estadounidense. La realización del certamen estuvo en duda porque los principales jugadores masculinos estaban en el ejército y viajar era difícil porque había restricciones en el uso del combustible. Además, las limitaciones en el suministro del caucho provocaron obstáculos para obtener una numerosa cantidad de pelotas.

Pero, pese a todo, el torneo se hizo. Y, efectivamente, la final se trató del último match importante de Hunt. En tiempos de la Segunda Guerra Mundial, el californiano, que ya tenía un compromiso con la Marina, recibió un permiso especial para competir en aquel certamen neoyorquino. Se convirtió en el único tenista en ganar el campeonato de los Estados Unidos en la categoría Sub 15, juniors (Sub 18), intercolegial y adultos. Ascendió al número 1 en la clasificación estadounidense y fue honrado por el súper popular artista Bob Hope en una ceremonia en Los Ángeles un par de semanas después. Parecía destinado a acciones importantes: torneos de Grand Slam, apariciones en la Copa Davis (había jugado en 1939, en Haverford, ante Australia), viajes internacionales.

"Joe tenía el cuerpo de Charles Atlas. Atraía a las mujeres a los partidos. Era fornido, tenía un gran saque y volea, un fuerte golpe de drive", lo describió Pancho Segura Cano, un símbolo del tenis en los 40 y 50. "Tenía los pies ligeros. Para jugar tenía una gracia de ballet", añadió Fred McNair IV, un ex tenista estadounidense número 3 del mundo en dobles en 1976.

Pero la brillantez tenística de Hunt terminó allí. Mientras la Guardia Costera le otorgó un permiso a Kramer para competir en un torneo en Los Ángeles, Hunt debió regresar de inmediato al buque de guerra donde estaba en funciones. Al año siguiente no se le concedió la licencia para defender su título en Forest Hills y solicitó una asignación para entrenar como piloto de combate: fue designado a la Estación Aérea Naval en Daytona Beach, en la Florida. El 2 de febrero de 1945, dos semanas antes de cumplir 26 años, Hunt realizaba un ensayo a bordo de un avión de combate Grumman Hellcat, a unos 30 kilómetros de la costa y a tres mil metros sobre el Atlántico cuando su avión comenzó a girar, se estrelló en el océano y se hundió. La razón precisa del accidente nunca se conoció. Se cree que Joe se desmayó y perdió el control de la nave.

Si bien en 1966 fue incluido en el Salón de la Fama, en Newport, el legado de Hunt pareció sumergirse, durante años, en aquel triste final en las aguas cálidas de la Florida. Su familia reclamó un reconocimiento por la parte de la Asociación de Tenis de los Estados Unidos (USTA), que finalmente llegó. Se necesitó una recuperación fortuita de un trofeo universitario de 1938 y un informe del periódico USA Today, en 2014, para hacer popular su historia. Un aficionado del tenis y coleccionista compró el trofeo en el sitio eBay. Notificó el hallazgo al personal del torneo de tenis de Ojai, en California, que a su vez contactaron al sobrino-nieto de Hunt, Joseph T. Hunt, y la familia se reunió con el trofeo que había desaparecido. "Fue un hallazgo milagroso", dijo Hunt, un abogado y ex tenista que reside en Seattle, según tennisfame.com. Se puso en contacto con diversos medios de comunicación y funcionarios de la USTA, y la historia de Joe Hunt fue tan atrapante que se lo honró en el Arthur Ashe.

El 2 de septiembre de 2019, durante el tradicional Labor Day (día del trabajo), la USTA anunció que, a partir de ese momento, el "Día de Apreciación Militar del US Open" llevaría el nombre del teniente Joe Hunt, "el único campeón de los U.S. National Championships o del US Open en perder su vida al servicio de su país". Esta temporada, en la que el US Open resistió la pandemia y siguió siendo el único Grand Slam que nunca se canceló, la USTA hizo un acuerdo con ThanksUSA (organización que apoya a las familias de los militares a través de la educación). El vínculo tuvo a Frances Tiafoe (82° de la ATP) como embajador.

El cuerpo de Joe Hunt nunca se encontró. Pero su familia, al menos, encontró la paz.