El aterrador descubrimiento de una mujer tras hacerse un examen de ADN para encontrar a sus padres

Jesús Del Toro
·4  min de lectura

Una nueva tecnología le permitió a Kathy Gillcrist conocer una verdad que fue, a la vez y por razones distintas, ansiada y perturbadora. Pero aunque le proveyó nueva información sobre su origen, Gillcrist posiblemente se quedó con nuevas interrogantes.

Kathy Gillcrist se enteró de la identidad de su padre, buscado por asesinato, en una pesquisa que comenzó  con una prueba de ADN. (Captura  de video / WECT)
Kathy Gillcrist se enteró de la identidad de su padre, buscado por asesinato, en una pesquisa que comenzó con una prueba de ADN. (Captura de video / WECT)

Gillcrist, de 63 años, creció en el sur de Boston luego de haber sido adoptada. De acuerdo al relato de The Washington Post, ella siempre tuvo cierta curiosidad por conocer sobre sus padres biológicos. Pero muchos años después, y con el arribo de los exámenes de ADN que actualmente se ofrecen en el mercado para fines genealógicos o identificar posibles enfermedades hereditarias, Gillcrist finalmente comenzó a obtener respuestas.

Ella se hizo una prueba de ADN con el examen de 23andMe, que permite realizar el análisis genético a partir de una muestra de saliva. Al principio, Gillcrist no obtuvo mucha información sobre sus ancestros, solo logró identificar a una prima distante, Susan Gillmor, que vive en Maine y que curiosamente se dedicaba a la genealogía.

Gillcrist quizá pudo haber dejado entonces la búsqueda sobre su árbol genealógico, pero Gillmor se ofreció a ayudarla a saber más sobre sus padres biológicos.

Y lo que averiguaron resultó sorprendente y espeluznante a la vez.

Tras años de búsqueda, relata el Post, Gillmor identificó al padre de Gillcrist. Pero inicialmente solo quiso decirle su nombre.

William Bradford Bishop Jr.

Ese no era el nombre que su madre biológica señaló para su padre en su acta de nacimiento y en sus documentos de adopción.

"Yo solo me reí… En mi familia adoptiva tenemos un gran sentido del humor y yo pensé… ‘claro, mi padre es un asesino'", contó Gillcrist a la televisora WECT.

La verdad era terrible.

William Bradford Bishop Jr. era ciertamente un asesino y, lo peor, era un fugitivo buscado por el asesinato de su esposa, su madre y sus tres hijos con un martillo. A Bishop se le busca desde 1976 y por 45 años la justicia no ha podido hallarlo.

El FBI cree que pese a que ha pasado ya tanto tiempo Bishop aún sigue huido y en 2016 informó que agentes federales y estatales han investigado más de 650 pistas para tratar de encontrarlo, indicó el Post.

El cartel del FBI sobre William Bradford Bishop Jr., buscado por el asesinato de su familia.  (FBI)
El cartel del FBI sobre William Bradford Bishop Jr., buscado por el asesinato de su familia. (FBI)

Pero no han podido hallarlo y, de acuerdo al citado periódico, Bishop era un "avezado viajero y piloto amateur que trabajó para el Servicio Exterior del Departamento de Estado" y tuvo posiciones en Italia y Botswana.

La familia que Bishop asesinó, con todo, no tuvo nunca contacto con Gillcrist. Su madre la tuvo en 1957 pero dos años después Bishop se casó con otra mujer, con la que tuvo esos tres hijos y se asentó en Maryland. Años después, se afirma, Bishop no fue ascendido como al parecer esperaba y luego mató a su esposa, su madre y sus tres hijos mientras dormían, condujo su auto cerca de 500 kilómetros y quemó los cuerpos en un pantano de Carolina del Norte. Luego él desapareció.

Cuando Gillcrist vio las fotos de sus medios hermanos le impactó el parecido de ellos con sus propios hijos.

La policía se ha dedicado desde entonces a buscar a Bishop, sin éxito, e incluso creen que él, que actualmente tendría 84 años, podría estar en cualquier lugar del mundo evadiendo la justicia.

Pero esa no fue la única sorpresa que le deparó a Gillcrist el examen de ADN.

De acuerdo a la televisora WECT, ella se enteró de que tenía dos hermanas biológicas, hijas de su madre, de las que hasta entonces no sabía nada. Al parecer, su madre decidió darla en adopción cuando ella nació y se llevó ese secreto a la tumba, sin contárselo a sus otras hijas.

Para sus hermanas enterarse de su existencia fue también impactante y pasaron cerca de seis meses antes de que quisieran entrar en contacto con Gillcrist.

Ahora, tras haber revelado enormes secretos sobre su hasta hace poco desconocida familia biológica, Gillcrist relató sus descubrimientos en un libro titulado ‘It’s in my genes’ (‘Está en mis genes’). Pero, con todo, si su padre aún vive y cuál es su paradero o si rendirá algún día cuentas a la justicia permanece en el misterio.

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