La UAR suma otra franquicia y controversia: nace Ceibos para jugar en Sudamérica

Jorge Búsico
lanacion.com

El año 2020 encuentra al rugby argentino frente a otra escala que acentuará la instalación del profesionalismo puertas adentro. El convenio entre la UAR y un privado para conformar una nueva franquicia, para la debutante Súper Liga Sudamericana (SLAR), que empezará en la primera semana de marzo, abre un escenario inédito para un plan que comenzó en 2008 pero que se terminó de definir en 2016 con un plantel entero contratado para integrar Jaguares en el Súper Rugby. Ahora, esta experiencia sigue el intento de agrandar la base de jugadores disponibles para los Pumas, aunque también, y sobre todo, apunta a sostener el primer gran paso de World Rugby para difundir el juego y desparramar el campo rentado y de alto rendimiento en toda la región.

¿Por qué se está frente a una situación distinta a las ya conocidas? Porque la UAR pagará el sueldo de los jugadores y del staff para un equipo que tendrá otro patrón. Ceibos, la nueva franquicia que se agrega a la de Jaguares, tiene al frente en todo lo que no sea el juego a Fernando Riccomi, un empresario rosarino que tuvo vinculación con el rugby en tres clubes de la ciudad: jugó en Jockey y Old Resian y fue presidente de Caranchos. Pero Riccomi no llegó solo, ya que para su propósito contó con el aval y la participación de la Unión Cordobesa. Por eso, Ceibos será local en Córdoba. Si bien la sede que más se menciona es la del club Tala, Riccomi, en diálogo para LA NACION, dice que será un club pero que aún no se definió porque el lugar debe ofrecer facilidades para instalar las torres lumínicas que permitan la televisación en HD.

¿Cómo ingresó un privado a esta operación? Riccomi lo explica: "En 2012 hice un curso de coaching en Sudáfrica y ahí empecé a involucrarme con un mundo al que se debe ir y del que estoy convencido. Así que cuando la UAR lanzó la licitación para las franquicias de la Súper Liga, me presenté. Cumplí con todos los avales y como uno no podía presentarse solo, sino junto a una unión, me sumé a la de Córdoba. También ayudó que yo ya conociera a uno de sus dirigentes, Ariel Mammana [vicepresidente segundo de la UAR], así que avanzamos con el proyecto y firmamos todo hace unos días". Cuando se le pregunta a Riccomi si el trascendido de la cifra de inversión de un millón de dólares es correcto, responde: "Tenemos una cláusula de confidencialidad con la UAR, así que por favor entiéndame que no puedo dar ningún tipo de cifras ni tampoco el modelo del negocio".

Riccomi, nacido el 27 de noviembre de 1970, hará su primera experiencia con el manejo de una franquicia deportiva. Su rol de empresario tiene una cabeza de playa en la medicina prepaga -es dueño de Medycin y Delta Salud-, con presencia en el rugby mediante el auspicio a medios y periodistas vinculados con el deporte, y agrega otros rubros, como la construcción, los combustibles y viñedos en Mendoza. En cuando al gerenciamiento en el rugby, su único vínculo se dio durante la presidencia de Caranchos. Sin embargo, ese paso tiene sus bemoles.

En 2018, Caranchos lo denunció en la página de Facebook del club por supuestamente haberse apropiado del dominio del sitio oficial, haber pagado opiniones en favor de él y haber bloqueado los comentarios en contra. "Terminamos con la justicia adentro. No es bien visto Riccomi en Caranchos. Incluso, antes de irse se llevó a su hijo al Jockey", dice un directivo del club rosarino. La versión del nuevo socio de la UAR es distinta: "Caranchos era un club de barrio cuando yo llegué y me fui con tres canchas, nuevas instalaciones, un gimnasio. Como en todo club y en cualquier empresa, tenés gente que habla bien y gente que habla mal. Yo no tengo ningún problema y me fui bien".

Ceibos compartirá cartel con franquicias que en sus nombres remitirán al fútbol: Peñarol, de Uruguay; Olimpia, de Paraguay; Corinthians, de Brasil, y Selkman, de Chile. Más adelante se unirá Cafeteros, de Colombia. La idea inicial de Sudamérica Rugby era tener dos equipos por país, pero las distintas economías dijeron lo contrario. Iba a empezar a fines de febrero, pero el kick-off está previsto para el viernes 6 o el sábado 7 de marzo. La SLAR se extenderá hasta mayo y tendrá formato de todos contra todos en cruces de ida y vuelta, con semifinales y final. Y se acaba de confirmar que el campeón se enfrentará con el ganador de la nueva liga profesional de Estados Unidos. World Rugby (WR), que necesita hacer crecer el deporte en la región, hará un importante aporte para gastos de organización.

Terminaron de moldear la SLAR Agustín Pichot, vicepresidente de WR, y el uruguayo Sebastián Piñeyrúa, titular de Sudamérica Rugby. Habrá fuerte presencia argentina, además de la de Ceibos. Ex integrantes del staff de los Pumas, Pablo Bouza dirigirá a Peñarol y Raúl Pérez conducirá a Olimpia. Y en los equipos habrá otros jugadores argentinos, a quienes se les ofrece unos 3000 dólares mensuales más casa y comida. Varios no aceptaron porque habrían perdido sus trabajos y sus estudios, ya que el certamen finalizará en mayo.

En cambio, en su gran mayoría el plantel de Ceibos, siempre con Ignacio Fernández Lobbe al frente, luego continuará con las distintas competencias que afrontará Argentina XV, por lo cual se extenderá el contrato que tiene con la UAR. En Ceibos jugará Lucas Mensa, que es protagonista de un hecho curioso: disputó la Copa del Mundo en Japón habiendo jugando un solo test con los Pumas, pero ahora Gonzalo Quesada le dijo que no lo tiene en cuenta para Jaguares, por lo cual el back de Pucará seguirá sin participación en el alto nivel profesional.

"Nuestro principal objetivo es seguir difundiendo el rugby, hacerlo crecer en competencia y aportar a los clubes. En cuanto a esto último, jugaremos los viernes a la noche o los domingos, porque sería un despropósito hacerlo los sábados, que es cuando juegan los clubes", sostiene Riccomi.

La UAR en su momento borró su certamen más antiguo y federal, el Campeonato Argentino de Uniones, porque necesitaba encontrarle fechas y pantalla a esta Súper Liga que está aterrizando. Lo hizo con el argumento de que a los partidos iba poco público. La SLAR, que es un interesante proyecto para potenciar al resto de los países de la región, le quitará más que lo que le aportará al grueso del rugby argentino. Por un lado, los Pumas necesitan para competir en lo más alto otra franquicia pero en un escalón muy superior, como el Súper Rugby y la Currie Cup A; no hay dinero para una, y para la otra hay que esperar unos años. Por el otro, esto les saca jugadores a los clubes y posterga aun más los torneos domésticos. Estas dos últimas situaciones, en fin, no son una novedad. Se profundizarán en los años venideros.

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