Turismo Carretera. Agustín Canapino, el monarca al que todos quieren destronar

Alberto Cantore
lanacion.com

Un clásico argentino desde 1937. El Turismo Carretera desandará en el autódromo Ciudad de Viedma, en Río Negro, el primer episodio de los 15 que programó la ACTC para la temporada 2020. Las dos tandas de entrenamientos y la primera prueba de clasificación abrirán hoy el juego en un circuito que se repite por quinto año consecutivo como escenario de la fecha inaugural. Con 45 autos inscriptos, siete más que en el estreno del año pasado, quebrar la hegemonía que estableció con tres coronas en serie Agustín Canapino (Chevrolet) es el desafío del resto del parque para la aventura que se pone en marcha. El duelo Ford-Chevrolet, que en el pasado animaron en los polvorientos caminos pilotos del talento de Juan y Oscar Gálvez contra Juan Manuel Fangio, por citar dos apellidos emblemáticos, tendrá ahora a 15 usuarios que defenderán la bandera del Óvalo y a 11 que rivalizarán con el Moño como escudo; Torino presentará 12 espadas y nuevamente Dodge asoma como la de menos representantes, con siete pilotos.

Firmar un póquer de títulos consecutivos es una rareza en el TC. Juan Gálvez lo hizo dos veces: entre 1949 y 1952 y repitió entre 1955 y 1958; Dante Emiliozzi selló el logro con los campeonatos que se desarrollaron desde 1962 a 1965. Ambos fueron usuarios de Ford, aunque el registro podría ser igualada por Canapino, convirtiéndose en el primer usuario de Chevrolet en alcanzar el récord. "Son nombres muy importantes, no me podría comparar con ellos. Disfruto y tengo más ganás de correr ahora, con 30 años, que cuando tenía 15. Disfruto cuando me subo a un auto de carreras, porque soy un apasionado del automovilismo. No hay un secreto, nosotros como equipo trabajamos para ser campeones, no para ganar carreras ni hacer poles. Los proyectos a largo plazo, con personas capaces, siempre o casi siempre terminan en un éxito. Y eso es lo que busco en mis equipos cada año, que seamos los mismos, pero capaces, con ganas y sin miedos a equivocarnos", señala el arrecifeño, que en la estructura no tendrá a Federico Benavídez a cargo del auto y en el box tampoco contará con la presencia de su padre Alberto, a quien la CAF no le levantó la suspensión que arrastra desde el 3 de septiembre de 2019. "Ser campeón no me relaja, vamos a buscar la cuarta corona consecutiva", dice el monarca, que defenderá el N°1. Sólo en la apertura de 2011, en Mar de Ajó, ganó, tras ser campeón, en el inicio de una temporada.

Torino y la racha de 18 años

Para Facundo Ardusso la nueva temporada llegará con modificaciones: desde el alejamiento de Emiliano Spataro, con el que compartió el Renault Sport Torino Team desde que la estructura incursionó tres años atrás en la categoría, al arribo de Diego Ciantini -último campeón de TC Pista y debutante en TC- y de los ingenieros Alejandro Saparrat y Oscar Falcinelli, del staff del Ambrogio Racing, tricampeón de equipos en el Súper TC2000. "Se renovó el equipo. Encontramos una buena alternativa para la ingeniería -Maxi Juárez se fue con Spataro-, así que contento por el grupo de trabajo que se armó: había que reaccionar y lo hicimos. Podemos y debemos elevar la vara. Ganas esfuerzo y dedicación no nos va a faltar para estar en un gran nivel, ahora hay que demostrarlo en la pista", resalta quien fue Top 5 en los últimos seis campeonatos y que pretende devolverle el lustre a Torino, que no celebra desde 1971. "El año pasado fuimos irregulares. Ganamos en Viedma, fuimos segundos en Posadas y en San Juan y terceros en Concepción del Uruguay durante la etapa regular. En la Copa de Oro tuvimos dos pinchazos que nos dejaron muy fuera de la pelea, nos faltó suerte y también un poco de performance", señala quien peleó dos veces con Canapino por la corona y perdió por flojo rendimiento del auto, en 2017, y por el factor climático al año siguiente, después de la torrencial lluvia que cayó en contados minutos en San Nicolás y lo descubrió con neumáticos para piso seco. "Uno de los tres mejores pilotos de la argentina y un equipo sólido, con respuestas, liderado por la capacidad y la experiencia de Alberto [Canapino]. Un conjunto con esos elementos es siempre candidato", resalta el piloto de Las Parejas sobre el tetracampeón arrecifeño, a que intentará quitarle el cetro.

Ajustar para estar en la pelea

El retiro de Omar Gurí Martínez y la ausencia de Matías Rossi imponen a Mariano Werner como una de las principales espadas de Ford. El paranaense, que se debe una corona en TC -los únicos campeones con la marca en actividad son Juan Manuel Silva y Emanuel Moriatis- ensayará la segunda temporada bajo el paraguas del DTA Racing. "Como la mayoría, vamos sin probar. Con el Gurí Martínez tengo una excelente relación y era algo bueno correr en su equipo, pero había que atar muchas cuestiones y decidimos arrancar igual que en 2019. Viedma nos trató bien en las últimas dos visitas, con dos podios, repetir sería un buen comienzo", explica Werner, que se esperanza con romper el estigma y ser campeón. En 2010 sumó más puntos que nadie, pero como no ganó ninguna carrera -requisito para alzarse con la corona- el N°1 lo pintó Canapino, que se impuso en el autódromo de Buenos Aires. "Ojalá lleguemos al final con posibilidades concretas y ganar, hasta ahora siempre llegamos con ilusiones y se diluyen", relata el entrerriano, que tendrá motores de Rody Agut. "El año pasado también estuvimos cerca, los puntos que nos separaron fueron los que perdí en Paraná, donde hicimos la pole, pero cambiamos el motor. Nos falta un poquito de cada cosa, si ajustamos estaremos en la pelea".

El conjunto hace la diferencia

Trece temporadas desanduvo el TC desde que un piloto de Dodge festejó un campeonato. Norberto Fontana se inscribió en la lista de consagrados, aunque la marca tiene en Roberto Mouras y Oscar Pincho Castellano a sus máximos referentes. Jonatan Castellano debutó en aquel 2006 en la categoría, siempre bajo la bandera de Dodge. "Como estructura, tendremos una mayor concentración al auto de TC y al de TC Pista, que manejará [Humberto] Krujoski y obviamente que mayor dedicación supera al talento: esto es dos gotas de talento y dos de sudor, como me decía mi papá. El conjunto hace la diferencia y la exclusividad permite enfocarse: ahí radicó en parte esa ventaja que sacó Canapino en los últimos años, más allá de que también hay situaciones fortuitas que acompañan", relata el Pinchito, que en el N°11 que pintó en el techo le agregó la bandera de Bolivia, un reconocimiento a su mamá Rosita, que nació allí y de joven se instaló en Lobería.

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