Tri-Nations: Australia se vengó de All Blacks y los Pumas serán árbitro de la definición

Alejo Miranda
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A veces parece una frase trillada y hasta huele a humo. Pero de tanto en tanto ocurren fenómenos como los de este sábado que dan asidero. El rugby da revancha cada semana, dicen. Siete días después de haber sufrido la peor derrota en su historia, Australia se vengó de Nueva Zelanda al imponerse 24-22 en Brisbane, con lo que puso el Tri-Nations al rojo vivo. De paso, le devolvió valor a aquella máxima.

Una semana después de haber perdido 43-5 en Sydney, la diferencia más amplia en los 169 enfrentamientos previos en este prolífico clásico, los Wallabies salieron a jugar con otra actitud en base a una mayor entrega se quedaron con una victoria reconfortante. Así, achicaron a dos puntos la brecha en la tabla del Tri-Nations, en el que los Pumas serán árbitros y, por qué no, protagonistas del desenlace.

Se trató de la primera victoria de los australianos en el clásico desde octubre de 2017, cuando se habían impuesto también en el Suncorp Stadium, que lució rebosante con un 75% de su capacidad máxima de 53.000 espectadores completa, sin barbijos, sin distanciamiento y propiciando un ambiente único que hizo que el público local incidiera en el espectáculo.

Fue también el segundo triunfo de los Wallabies ante los All Blacks en cinco años. Aunque no le alcanzó para recuperar la Bledisloe Cup que ya estaba en manos del rival, cerró la serie de cuatro partidos con un empate, un triunfo y dos derrotas, que dados los antecedentes recientes y la coyuntura de reestructuración que encaró el nuevo entrenador Dave Rennie puede considerarse una franca mejoría para los Aussies.

Disputadas dos de las seis fechas del Tri-Nations, los dos clásicos oceánicos, Nueva Zelanda lidera con 6 puntos y Australia lo escolta con cuatro. Desde el próximo fin de semana entrará en acción la Argentina, que pese a la larga inactividad mostró en los dos amistosos ante Australia XV tener la capacidad de ser competitivo y poder rivalizar físicamente con estos dos colosos. Los Pumas serán árbitros de la definición con dos partidos ante cada uno, pero ninguno de los dos candidatos se puede descuidar.

Precisamente el rigor físico fue la tónica que marcó el encuentro, lo que se refleja en los dos expulsados (uno por bando) y dos amonestados (igual proporción) que tuvo el partido. La última amarilla, de Scott Barrett a 12 minutos del final, resultó determinante, ya que en durante su ausencia fue que Australia pasó de estar 15-14 abajo a adelantarse 25-14 gracias a un try de Taniela Tupou y un gol y un penal de Reece Hodge, jugador en el que el head coach parece haber encontrado la solución al apertura (utilizó tres distintos en cuatro partidos).

El descuento de Nueva Zelanda llegó a un minuto del final en un desenlace dramático, que compensó un partido opaco, dominado por las defensas y con excesos de testosterona de ambos lados, no sólo por las acciones al límite del reglamento sino también por varias trifulcas que empañaron el espectáculo. Quedó también mucha polémica respecto de los fallos del árbitro australiano Nic Berry, no tanto por el criterio utilizado en sí para sancionar sino respecto del reglamento y la forma en que se utiliza el TMO. En cámara lenta, todas las acciones parecen peligrosas.

"Estoy muy orgulloso de los chicos. Hemos estado trabajando duro durante semanas", afirmó el Rennie, que logró su primer triunfo desde que se hiciera cargo de Australia tras el Mundial. "Sabíamos que éramos mejores que la semana pasada y mostramos mucho carácter. Dijimos que responderíamos a esa derrota y lo hemos hecho. Es bueno lograr un resultado así. Alivia".

Los dos entrenadores rotaron sus equipos y hubo debutantes en ambos bandos, una tendencia que todo indica continuará cuando se enfrenten a los Pumas, equipo al que se deben enfrentar en dos ocasiones cada uno, en este Rugby Championship especial sin Sudáfrica (de allí la denominación de Tri-Nations) y encapsulado totalmente en Australia.

Los Pumas comenzarán su participación el próximo sábado cuando se enfrenten a los All Blacks en el Bankwest Stadium de Sydney, a las 3.10 (hora argentina). Con el certamen al rojo vivo, su presencia cobra todavía más valor.