Sin tregua en Barcelona: los millones del conflicto entre el club y los jugadores por la rebaja salarial

Diario El País
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La mesa de negociación entre la Comisión Gestora del Barcelona y la primera plantilla para la reducción salarial no alcanzó un acuerdo y se volverán a reunir el miércoles de la próxima semana. "El hecho de que se siga negociando es una buena noticia", celebran en el club. Una opinión muy diferente de la de los representantes legales de los futbolistas azulgranas: "No hay pacto ni principio. Las dos posturas están muy, pero muy alejadas". Este jueves vencía el plazo para cerrar el trato. Una vez convocada la mesa había 15 días para nombrar a los representantes y otros 15 para negociar. En cualquier caso, las empresas cuentan con la potestad de pedir una prórroga y así lo acordaron con el visto bueno del grupo de Ronald Koeman.

La idea de la Comisión Gestora que preside Carles Tusquets es rebajar los salarios del primer equipo en 190 millones de euros. "Somos los primeros del ranking en la masa salarial, en el orden del 70% del presupuesto total del club y eso es muchísimo", alertó Tusquets. El primer problema que encuentra el grupo azulgrana es que el monto que la Comisión Gestora busca reducir no guarda ninguna relación con los presupuestos.

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"Se habla de que la masa salarial es de un equis por ciento sobre los ingresos y que es muy elevada, pero no tienen idea cuál será la facturación real de club", argumentan desde el entorno de los futbolistas del Barça. Tusquets, en su última comparecencia, habló de que los ingresos "caerán en torno a 300 millones" si no se puede abrir el estadio. El Barça presentó un presupuesto de 800 millones basados en la intención de abrir el Camp Nou en febrero con un aforo del 25%. Hoy, esa opción parece una quimera.

La idea de la Comisión Gestora que preside Carles Tusquets es rebajar los salarios del primer equipo en 190 millones de euros.

La segunda cuestión que chirría a los futbolistas es una de las propuestas de la Comisión Gestora. Una vez descartada la adecuación salarial transitoria, como en su momento firmaron Lenglet, Piqué, Ter Stegen y De Jong, el club ofrece reducir un determinado porcentaje (todavía en negociación) de los salarios y pagarlo a largo plazo.

"El club le ofrece a los jugadores hacerlo a 10 años y sin la garantía de que la compensación sea monetaria", explican fuentes de la negociación. "Pero esta propuesta de reducción de 190 millones no tiene demasiado sentido para los futbolistas. Ellos entienden que se realiza sobre cantidades que no están claras que se puedan recortar", añaden las mismas fuentes. Una última cuestión incordia al vestuario del Barça. "No entendemos cuál es el apuro por cerrar esto", se sorprendía un empleado del club, que trabaja en la Ciudad Deportiva. Tusquets explicó el pasado lunes que el presidente que gane las elecciones puede revocar el pacto con los jugadores en el caso de que se alcance.

"Naturalmente podrán hacerlo y podrán deshacer el convenio, pero a ver cómo lo hacen, será su decisión", dijo el presidente de la gestora. "Entonces, ¿por qué no se negocia con el nuevo presidente?", cuestiona el representante de uno de los jugadores. "Si hay tiempo hasta enero", completan. Los jugadores del Barcelona tienen una nómina mensual simbólica, sin embargo, el grueso de su salario se paga dos veces al año, una de las cuales vence el próximo enero, justo cuando habrá elecciones en el Barça.

No hay paz en el Barcelona. Y la solución no se vislumbra en el corto plazo. Después de que el martes pasado los abogados de los jugadores y los del club se reunieran -"de manera informal", argumentan ambas partes-, los futbolistas aceptaron formar parte de la mesa de negociación conjunta con el resto de los trabajadores y se sumaron al encuentro del viernes. "Fue solo un formalismo, porque los jugadores pactan por su lado", dicen desde el club. Esta semana sí comenzaron las negociaciones entre plantilla y Comisión Gestora. Una de las ideas del club es dividir a los jugadores de acuerdo con la finalización de su contrato. Los futbolistas, en cambio, quieren negociar todos juntos. Por ahora, ni cerca de pactar.