Los Ángeles FC y la MLS, una tragedia para Carlos Vela

Domingo 2 de octubre de 2005, 19:00 horas. México campeón mundial Sub 17. Parecía un domingo más, en donde todos estábamos con ese espantoso sentimiento de que el fin de semana se va a acabar y un lunes donde hay que regresar a trabajar (o en mi caso ir a la universidad). Pero ese era un día especial.

Habíamos visto a unos niños héroes que nos dieron una de las más grandes alegrías que hemos tenido en nuestro futbol, liderados por un talentoso Giovani dos Santos, un jugador diferente, habilidoso, rápido, potente y acompañado de un verdadero killer del área: Carlos Vela, un zurdo que a kilómetros se le notaba que tenía todo para jugar en los grandes equipos de Europa. Inteligente, explosivo, con gran técnica y un excelente rematador.

Esos niños, en conjunto con un gran grupo de futbolistas, acababan de ganar la final del Mundial Sub 17 y no sólo habían ganado, golearon 3-0 a Brasil. La premiación del torneo no podía ser de otra forma: México campeón, Vela campeón goleador y Giovani, en un polémico resultado, Balón de plata. Todos los mexicanos a los que nos gusta el futbol en ese momento lo único que pensábamos era: "ya chingamos, ahora sí, en unos años, vamos a ganar el Mundial".

Carlos Vela Real Sociedad 201217

Martes 8 de agosto de 2017, 19:00 horas. Carlos Vela, el que alguna vez exclamó que el balompié le daba "hueva", ficha por el Los Angeles FC de la MLS. Han pasado casi 12 años desde aquel campeonato mundial Sub 17 y esta nota cala tanto como si México hubiera perdido un partido. Algunos dirán "qué exagerado", ¿por qué habría de doler así?

Se siente como el último clavo en el ataúd de aquella esperanza de ganar un Mundial, esperanza que inició justamente aquel 2 de octubre de 2005, y es que, después de esto, esta generación tuvo varias oportunidades: Mundial Sub 20 del 2007. Ya teníamos a Chicharito, estuvimos cerca, pero se perdió con Argentina de Agüero, Di María y compañía; Sudáfrica 2010, cerca, pero ahí un gol en fuera de lugar y otra vez Argentina de Messi, Agüero y Tevez.

Londres 2012. Esta generación acompañada con algunos experimentados nos dio el mas grande logro del futbol mexicano: el oro olímpico y otra vez contra Brasil, y ahora ya no eran unos niños, sino futbolistas consolidados y el sentimiento colectivo de todos los mexicanos volvía a ser: "ya chingamos".

Brasil 2014. Vela no quiso ir, pero teníamos a Gio, Moreno, Guardado y Chicharito. Se jugó un gran Mundial, ahora sí estuvimos muy cerca, pero otra vez #NoEraPenal y volvimos a quedar fuera.

Entonces llegó la última oportunidad, nuestra generación de oro, Rusia 2018. Teníamos que ir por todo a este Mundial, más de 10 jugadores de la Selección en Europa, en buenos equipos y lo podíamos lograr, pero poco a poco esta esperanza se fue desvaneciendo.

Primero "alguien" decidió poner a Osorio de técnico. Posteriormente México fue humillado 7-0 por Chile en la Copa América Centenario, Alemania "B" le pasó por encima 4-1 en la Confederaciones y para rematar Jamaica nos eliminó de la Copa Oro en semifinales. Pero si piensan que eso es lo peor, no, no lo es.

Primero aquel muchacho talentoso que ganó el Balón de plata en el Mundial Sub 17 de 2005 decidió rendirse como futbolista e irse a jugar a una de las ligas con el nivel más bajo que existe. Después, aquel killer que fue campeón goleador del Sub 17 y tenía todo para triunfar en los mejores equipos de Europa (spoiler: nunca triunfó) también ha decidido que ya no importa superarse y eligió fichar por una liga que ni siquiera juega en el calendario futbolístico con el resto del mundo.

Sí amigos, nuestros niños héroes Gio y Vela, aquellos que algún día nos hicieron pensar que podíamos ganar un Mundial, hechizados por el canto de las sirenas, los dólares, la comodidad, entrenar poco, han decidido irse a jugar a la MLS. Si a esto le sumamos a Jonathan que abandonó el Villarreal para unirse al LA Galaxy y el rumor de un precontrato de Andrés Guardado con el Atlanta United, existe la posibilidad de que México vaya al Mundial con 4 o 5 jugadores en la MLS (una vergüenza) y con poco menos de un año.

Aquella esperanza que empezó en 2005, se reavivó en 2012, estuvo cerca en 2014 y todavía teníamos para el 2018, está casi muerta y el pensamiento que nos queda a todos los mexicanos que nos gusta este deporte: “Ya nos chingamos”.