El Tour de France ya está por los Pirineos sin haber repetido un ganador en sus etapas

LA NACION
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La 106ª temporada del Tour de France tendrá este viernes la única contrarreloj individual de esta carrera, con un recorrido por el sur de Pau de 27,2 km que conforma la 12ma etapa de competencia en 13 días. El Tour se largó el 6 de este mes en la ciudad belga de Bruselas y finalizará el domingo 28 en el tradicional circuito francés por los Campos Elíseos en París, tras completar los 3460 km. A falta de nueve tramos de los 21 que componen la prueba y, si bien el galo Julian Alaphilippe ha llevado el maillot amarillo más de la mitad del recorrido, ninguna prueba repitió vencedor.

El holandés Mike Teunissen fue el sorpresivo ganador en los 194,5 km de apertura, luego de que el corredor principal de su equipo y compañero de habitación Dylan Groenewegen se estrellara contra el piso en el kilómetro final junto a un grupo que transitaba cerca de los punteros. A los 26 años, la misma edad de su accidentado coterráneo, el representante del equipo Jumbo-Visma logró en la apertura su primera conquista parcial, seis años después de haber ganado el mundial sub 23 de ciclocrós, una disciplina que consiste en girar en un circuito con tramos de asfalto, caminos, prados y terrenos enfangados, y con una serie de obstáculos (naturales o artificiales) que obligan al atleta a bajarse y cargar con su rodado para sortearlos.

La múltiple caída en la etapa inicial

Tras la segunda etapa, una contrarreloj por equipos en la que Teunissen se mantuvo al frente en la clasificación general, Alaphilippe dominó los 215 km entre Binche y Epernay, en la despedida de suelo belga. Fue la primera de las tres jornadas seguidas en las que se puso el maillot amarillo el francés, en una situación inédita para él. Se impuso a lo grande, con un ataque y fuga de las que intentó ya en 2018. Esta vez, a falta de 15 kilómetros para la meta pasó al frente y cruzó 26 segundos delante del pelotón.

El italiano Elia Viviani, de 30 años, dominó la cuarta etapa, los 213,5 km entre Reims y Nancy, y al llegar se abrazó fuerte a su compañero del Deceuninck-Quick Step y líder del Tour. Fue el segundo triunfo seguido para el equipo y un festejo con desahogo, a 16 meses de haber sido noticia por su desconsolado llanto en el sprint final de la Gante-Wevelgem, en Bélgica. Aquella vez, Viviani comenzó a golpear repetidamente el manubrio de su bicicleta durante varios metros hasta detenerse y largarse a llorar sentado en la calle, abrazado a sus piernas. Había sido segundo, masticando bronca por un error de cálculo.

Su verdugo aquella vez fue el eslovaco Peter Sagan, tricampeón mundial de ruta en Rusia, entre 2015 y 2017. Como si sus destinos hubieran quedado enlazados, el propio Sagan, de 29 años, se quedó esta vez con la etapa siguiente, la quinta, los 175,5 km entre Saint-Dié-des-Vosges y Colmar. Recibió el premio a la Combatividad en el Tour en 2016 y fue expulsado en 2017 por derribar al británico Mark Cavendish. Ha ganado etapas en los últimas cuatro temporadas.

Dylan Teuns fue el quinto ganador diferente en el actual Tour de Francia, al quedarse con la primera etapa de montaña, los 160,5 km entre Mulhouse y Planche des Belles Filles. El belga, de 27 años, tuvo su día de gloria al llegar 11 segundos delante del italiano Guido Ciccone y con más de un minuto de ventaja sobre el resto. En la meta, a Teuns lo sorprendieron su novia y sus padres para darle un condimento extra a la celebración, en su primera semana de experiencia en la carrera.

El resumen de la etapa más ajustada

Sin cruzar al frente en una etapa, Ciccone pasó a dominar la general y mantuvo el maillot otro día luego de que el holandés Groenewegen fuera el ajustado ganador del séptimo tramo, el que unió los 230 km entre Belfort y Chalon-sur-Saône. Groenewegen había sido uno de los involucrados en el accidente de la primera jornada y en menos de una semana pasó de ser atendido por los médicos sobre el asfalto a tomarse la foto de vencedor parcial. Golpeado y desmoralizado, Groenewegen tardó unos días en recuperarse de los golpes y tomar ritmo.

El belga Thomas de Gendt, que fue tercero en el Giro de Italia 2012 y cumplirá 33 años en noviembre próximo, dominó los 200 km de la etapa entre Macon y Saint Etienne, cuando el maillot volvió a Alaphilippe. Ya en 2016 había logrado imponerse en una etapa de montaña, en la legendaria cima del Mont Ventoux, y en esta ocasión lo hizo en una zona de pendientes. Es uno de los pocos ciclistas que se recuerde que ha logrado victorias parciales en las tres grandes vueltas.

Al día siguiente, desde Saint-Étienne a Brioude, los 170,5 km fueron recorridos antes por el sudafricano Daryl Impey, de 34 años. Si bien fue novedad para él, en 2013 se había convertido en el primer africano en lucir el maillot en el Tour de Francia. Un año más tarde no pudo correr porque estaba suspendido por un resultado positivo en un control, pero fue exculpado y declarado inocente debido a que había tomado un producto farmacéutico contaminado. De todos modos, no pudo competir hasta fines de agosto.

La jornada previa al primer descanso, los 217,5 km del tramo entre Saint-Flour y Albi, fue para el belga Wout van Aert, una de las mayores promesas del ciclismo. De 24 años y tricampeón mundial de ciclocrós, entre 2016 y 2018, está debutando en el Tour y es parte del equipo Jumbo-Visma.

En la reanudación de la prueba el miércoles, el australiano Caleb Ewan se regaló un triunfo en una etapa seis días después de haber cumplido los 25 años. En los 167 km de Albi y Toulouse, se plantó delante de Groenewegen, Viviani y Sagan para que siga sin registrarse un ganador repetido en este Tour. Este año, Ewan, de rasgos asiáticos por su madre coreana, dominó además la etapa más larga del Giro de Italia, aunque no logró terminar la competencia, lo mismo que sucedió en sus dos intentos anteriores y en la Vuelta de España 2015. Su gran desafío es llegar al final por primera vez en las grandes carreras.

El colombiano Nairo Quintana y el australiano Richie Porte se vieron frenados y retrasados, tras una caída en la que el veterano holandés Niki Terpstra se llevó la peor parte (fuerte traumatismo en el hombro derecho), pero aquéllos luego pudieron reenganchar con el pelotón.

El final de la etapa 11

Y el jueves se desarrolló el primer día en los Pirineos, considerada la jornada menos dura de las tres que habrá en la zona, entre Peyresourde y Hourquette d'Ancizan, los dos puertos que unen los 209,5 km entre Toulouse y Bagneres-de-Bigorre. En este primer tramo pirenaico, los ciclistas atravesaron, en el km 138, el Peyresourde (13,2 km a un desnivel de 7 %), uno de los grandes "clásicos" de la carrera.

Simon Yates, el británico de 26 años que ganó la Vuelta a España el año pasado, se debía imponerse en una etapa del Tour de France y lo logró esta vez, convirtiéndose en el 12° ganador diferente en otras tantas pruebas. Se adelantó a sus dos compañeros de escapada, el español Pello Bilbao y el austríaco Gregor Mühlberger, mientras los favoritos declararon una tregua a la espera de la contrarreloj individual que los espera este viernes.

El final de la etapa 12

Yates tiene un hermano gemelo, Adam, que también es ciclista y estuvo a punto de ganar una etapa en 2016, pero cuando iba adelante con siete segundos de ventaja encontró un increíble escollo: se derrumbó el arco inflable que indicaba el último kilómetro justo delante de él y no pudo sortearlo sin caer. Ahí perdió la diferencia y se le escapó el triunfo parcial.

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