"Tomasito" Fernández Llorente: de carpintero a jugar en La Dolfina en la Triple Corona

Alejo Miranda
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En Ladrones de Medio Pelo (Small Time Crooks, su título original), Woody Allen narra las aventuras de un grupo de malvivientes que planea robar un banco a través de un túnel y pone como fachada una tienda de galletitas regenteada por la mujer del jefe de la banda (Allen). El nuevo negocio resulta un éxito tal que los protagonistas desisten del atraco y se hacen millonarios con el nuevo negocio.

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La historia del antihéroe encarnado por Woody Allen tiene algún punto de similitud con la de Tomás Fernández Llorente (h.), con la diferencia de que el polista puede considerarse exitoso en sus dos cometidos. Impedido de desarrollar su labor profesional como polista durante la cuarentena, inició casi por casualidad un emprendimiento de baúles de madera que resultó un suceso. El lunes cumplió un sueño al debutar en la Triple Corona argentina, nada menos que con la camiseta de La Dolfina.

Apenas ingresó ante la lesión de David Stirling, el tercer lesionado en La Dolfina este año, Gustavo Sgalla, el relator de ESPN, lo bautizó como "el carpintero del polo". La anécdota había aparecido por primera vez en ClickPolo.com y cobró mayor notoriedad con su presentación en sociedad en el más alto nivel del polo en el Abierto de Tortugas.

Tomasito tiene 26 años y es hijo de Tommy Fernández Llorente, reconocido polista que llegó a 9 goles en la Argentina y 10 en España y fue finalista del Abierto de Palermo en 1999 con La Cañada (reemplazó a Alejandro Díaz Alberdi que sufrió una caída en pleno partido) y dos veces campeón como titular del Abierto de Tortugas (con La Baronesa en 1997 y con La Cañada en 1999, año de la escisión de la Asociación de Jugadores). Tiene 7 goles y se desempeña como profesional principalmente en Asia y España, además de jugar la temporada alta en la Argentina. Este año, no obstante, a causa de la pandemia no hubo actividad en Asia y se tuvo que quedar en el país.

"Los viajes que tenía pautados más que nada a Tailandia y Malasia se suspendieron. Pero yo soy muy activo, no puedo quedarme quieto, y entonces me puse a ordenar las caballerizas y me di cuenta de que necesitaba dos baúles. Mis primos son medio fanáticos de la carpintería y tienen todas las máquinas, así que nos pusimos a hacerlos nosotros mismos", cuenta Tomás en charla telefónica con LA NACION. "Quedaron tan buenos que la gente me empezó a pedir que les hiciera uno y así surgió el emprendimiento. Armamos una cuenta de Instagram (@somoswsur) y nos está yendo bien. Es divertido hacer algo que no sea polo y un plancito B para un año medio especial. Es bueno para la cabeza también".

En el polo, su cabeza estaba puesta en jugar la clasificación para Palermo, donde representará a La Irenita II junto con Pedro Falabella, Juan Ruiz Guiñazú y Santiago Loza (29 goles). Pero hace dos semanas recibió una llamada de su primo Facundo Fernández Llorente, que juega la Triple Corona con La Irenita, el club de los Mac Donough. "Se había lesionado Juanma Nero y me preguntó si estaba para ser suplente detrás de Rodrigo Ribeiro de Andrade en La Dolfina. Enseguida dije que sí. El fin de semana se lesionó Pablo [Mac Donough] y quedé como primer suplente, pero ni me imaginaba que podía entrar".

A los 4m51s del cuarto chukker del debut de La Dolfina en el 80º Abierto de Tortugas, David Stirling sufrió un desgarro en el aductor (6mm) y a Tomás Fernández Llorente hijo, Tomasito, el carpintero del polo, le llegó su hora.

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"Yo estaba en el palenque y vi que el partido se paró. Dije 'está pasando algo raro'. Entonces me llamó Pablo Mac Donough por teléfono y me pidió que estuviera listo que por ahí entraba", relata. "Cuando llegaron los jugadores y vi que no iba a seguir, salí corriendo al auto a buscar el bolso. Era todo nervios. No me podía poner las botas, tardé años en cerrar el cierre".

En ese momento La Dolfina ganaba 7-2, pero quedaba con dos debutantes absolutos en Triple Corona (el otro es Adolfo Cambiaso hijo) y 31 goles de handicap, apenas dos más que su rival. La Ensenada/La Aguada anotó los siguientes dos goles y se acercó. No obstante, a partir de allí Cambiaso tomó las riendas del partido y La Dolfina marcó los últimos seis goles del encuentro camino a una cómoda victoria (13-4), incluido un lindo gol de Fernández Llorente.

"Entré nerviosísimo ese minuto y medio que quedaba del chukker, pero después del descanso Adolfito me dijo que buscara los costados y Matías y Pablo me dijeron un par de cosas que me relajaron. Me propuse disfrutar", recuerda Fernández Llorente. "Se puso picante el partido, pero después Cambiaso, Poroto y el brasileño [Rodrigo de Andrade] hicieron un par de goles. Yo los acompañé. Intenté ponerle la mayor garra posible. Terminó saliendo bien. Cambiaso tiene un tiempo, una mirada, que no tiene nadie más. Maneja todos los hilos. Te hace ir a donde tenés que estar. Es, quizás, el mejor de la historia. Me siento un agradecido de jugar con él".

Por la noche se conoció que el desgarro de Stirling es de 6mm y que no jugará por el resto del Abierto de Tortugas. La Dolfina ya eligió un sustituto para ir de back en la semifinal contra La Dolfina Polo Ranch: Iñaki Laprida (8 goles), de Cría Yatay, que tiene que jugar la clasificación para Palermo y no participó en el primer certamen de la Triple Corona. Tomás Fernández Llorente volverá a estar como alternativa. La carpintería, por redituable que sea, quedará momentáneamente en segundo plano.