Tomás Belmonte, la bandera de la nueva generación que llevó a Lanús a la final de la Copa Sudamericana

Alberto Cantore
·5  min de lectura

Con 22 años es una bandera en Lanús. Los 78 partidos lo exponen como un futbolista con rodaje, con recorrido internacional con la camiseta granate y presencia en mundiales juveniles con la selección. Tomás Belmonte es un producto made in Lanús, club al que aprendió a querer cuando su papá, Guillermo, lo llevaba a la cancha. A él y a su hermana Sofía, la que tiene colgadas en su habitación las camisetas del volante y hasta se hizo tres tatuajes de su hermano. Con su gol, Toto quebró anoche a Vélez, desató el nudo para el 3-0 en el encuentro de desquite y fijó la clasificación de Lanús para la final de la Copa Sudamericana.

Belmonte se siente un "veterano", dentro de una formación que tiene dos referentes en José Sand y Lautaro Acosta. No es una exageración: con el regreso de Luis Zubeldía a la institución, a mediados de 2018, los juveniles volvieron a ser una apuesta, parte central de un proyecto. El arquero Lautaro Morales (21 años); los defensores Brian Aguirre (20), Matías Pérez (21) y Alexandro Bernabei (20), y el extremo Pedro De la Vega (19) saltaron en la alineación que derrotó a Vélez y empujó al club a la quinta definición de torneos que organiza la Conmebol. La lista señala entre los relevos a Nicolás Thaller (22), Facundo Pérez (21), Matías Esquivel (21), Franco Orozco (19), Ezequiel Aranda (19), Julián Aude (17) y Lucas Besozzi (17). Y hay más: Gastón Lodico (22), Kevin Lomónaco (19), Juan Pablo Krilanovich (18), Lucas Varaldo (20)...

Lautaro Morales, figura en el encuentro de ida con Vélez, en el que atajó un penal; el arquero de 21 años se convirtió en uno de los pilares del equipo al que dirige Luis Zubeldía.
Fuente: Archivo - Crédito: FotoBAIRES

No se trata de una casualidad que Lanús haya sido en 2019 el club que más futbolistas cedió a las selecciones juveniles -desde la Sub 15 hasta la Sub 23-, con 16 citaciones. Es el último antecedente, porque el año pasado y debido al coronavirus, la única actividad que tuvieron los equipos nacionales menores fue el campeonato Preolímpico, en Colombia, donde estuvieron Belmonte y el arquero Juan Pablo Cozzani.

Los goles de Lanús en el 3-0 a Vélez

"El plantel tiene 60% de jugadores del club sobre unos 30 o 32 jugadores. Es altísimo el lugar que les damos a los juveniles. La mitad de cada formación está compuesta por jugadores del club. De edades diferentes, pero del club. Somos de poner gente de las inferiores; me parece un recurso válido con el que ganan todas las partes. No pongo a un jugador que no es bueno, pero si es bueno y es del club ayuda mucho al futuro económico de la institución", resaltaba Zubeldía en medio de la pandemia de Covid-19, cuando los entrenamientos eran un desafío, y el retorno de la competencia, una incógnita. El entrenador pide que el plantel de primera y el de reserva hagan prácticas de fútbol con juveniles, por lo que constantemente está observando -junto a su ayudante de campo Maximiliano Cuberas- a las categorías menores. Una razón para entender que en su segundo ciclo ya sean 20 los juveniles que debutaron en la elite.

La aventura futbolística de Belmonte tuvo un quiebre, de esos pasajes que fortalecen y templan el espíritu de los juveniles. Una lesión que en un inicio fue tratada como una lumbalgia, lo que no le impedía entrenarse, fue más tarde diagnosticada como la fractura de una vértebra, que lo alejó durante un año de la competencia. En ese tiempo debió utilizar un corset, que se quitaba sólo para bañarse y para las sesiones de kinesiología. Toto quedaba libre, pero el DT Ezequiel Carboni pidió que permaneciera en el club porque quería probarlo. "Empecé a jugar, a tomar ritmo y a ganar minutos", recuerda el volante sobre el entrenador que le reabrió la puerta. En 2015, bajo su tutela de éste, varios de los juveniles que jugaron anoche se consagraron campeones invictos en la sexta división. Carboni fue también el que hizo debutar a Belmonte en la primera, frente a Patronato, dos años después.

Lanús goleó por 3-0 a Vélez y jugará la final de la Copa Sudamericana

El esfuerzo, como cuando pasaba algunas tardes por la carnicería de su papá para picar carne, pelar huesos o llevar un pedido en bicicleta, tuvo otro premio con la convocatoria para el campeonato Sudamericano y el Mundial Sub 20 jugados en Ecuador y Corea del Sur, respectivamente, en 2017. Una caricia que llegó del cuerpo técnico que lideraban Claudio Úbeda y Fernando Batista.

Con Zubeldía, el volante se afianzó en la formación. A veces con Facundo Quignon como ladero, otras con Fernando Belluschi, Toto desanda la cancha como interno. "Nos ayuda en el día a día y es positivo que se haya quedado, porque apoya mucho a los más jóvenes", desliza Belmonte sobre la continuidad del ciclo del DT, que además de pedirle equilibrio en la zona media lo alienta a que llegue al área con confianza.

A fondo: el duro mensaje de Tinelli contra ESPN por el "caso Romero"

En el recorrido para la final del 23 de enero en el estadio Mario Alberto Kempes, de Córdoba, Lanús sorteó a Universidad Católica (Ecuador), San Pablo (Brasil) -venía de ser tercero en su grupo de Copa Libertadores-, Bolívar (Bolivia), Independiente y Vélez. Ahora espera al ganador de la llave entre Defensa y Justicia y Coquimbo (Chile), que definirán la plaza el sábado, en Florencio Varela. Belmonte aportó cinco de los 25 goles que consiguió el equipo en la aventura sudamericana: además de hacer el tanto de cabeza a Vélez, abrió el marcador frente a los Rojos (3-1) y sumó tres en la serie con Bolívar, anotando en La Paz (1-2) y en la goleada por 6-2 en la Fortaleza. "Salir campeón me encantaría", resalta Toto, el "veterano" de 22 años que es una bandera en Lanús.