Los Tigres alcanzan la copa que tanto querían

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CIUDAD DE MÉXICO, diciembre 23 (EL UNIVERSAL).- Consagración internacional para los Tigres y Ricardo "Tuca" Ferretti. Se les dio el título que les faltaba, el de la Liga de Campeones de la Concacaf.

El gol de André-Pierre Gignac decretó el campeonato. Los universitarios respaldaron la superioridad del futbol mexicano sobre el estadounidense, al vencer 2-1 al Los Ángeles FC.

El galo le ganó el duelo directo a Carlos Vela, quien no pudo ante la defensa regiomontana. Fue un rival duro para los felinos, digno de una final, pero se quedó corto ante el mejor club nacional en la última década.

En lugar de que el primer tiempo regalara opciones de gol o jugadas atractivas, los golpes, patadas y choques se impusieron sobre lo deportivo.

Hasta 25 infracciones en los 45 minutos iniciales, mientras el árbitro hondureño Mario Escobar no quiso meterse en problemas y se guardó las tarjetas en el bolsillo de su pecho.

Para el 60', en una muy apretada acción que pudo ser marcada fuera de lugar, Diego Rossi elevó el esférico, lejos del alcance de Nahuel Guzmán, para el gol de la ventaja californiana. La anotación obligó a los felinos a presionar más al frente.

Y fue Hugo Ayala, al rematar con la cabeza y marcar el tanto del empate, quien regresó a Tigres a la disputa por el título continental. El zaguero se le adelantó a Vela, encargado de cubrirlo, y cruzó su remate lejos del alcance de Kenneth Vermeer.

Con los goles en el marcador, ambos conjuntos dejaron a un lado las faltas y se concentraron en la victoria.

Gignac —tras una gran conducción de Luis Rodríguez— mandó un disparo sobre el pasto al fondo de las redes californianas (83'). Hasta Ricardo Ferretti se levantó y gritó para festejar, y cómo no, era el tanto para el título que le hacía falta en su trayectoria exitosa al frente de los Tigres.

Una década le tomó al brasileño, quien por fin se consolidó a nivel internacional. Éxtasis en el estadio de Orlando.

* LOS DIRECTORES TÉCNICOS

Ricardo Ferretti buscó alternativas para recuperarse y las encontró. Bob Bradley no supo qué hacer con la ventaja.

10 títulos en una década para los Tigres de Ferretti.