Thiem logra una de las semifinales y Federer-Djokovic por la otra

Agencia EFE

Londres, 12 nov (EFE).- El austríaco Dominic Thiem fue el primero en lograr este año la penúltima ronda de las Finales ATP al vencer a Novak Djokovic (6-7 (5), 6-3 y 7-6 (5), y así el serbio tendrá que jugarse este jueves contra el suizo Roger Federer, ese objetivo en el grupo Bjorn Borg.

Pocos jugadores han progresado tanto sobre pista rápida como Thiem, que con una victoria sobre el cinco veces ganador del torneo, logró clasificarse por primera vez para las semifinales del torneo que cierra la temporada en el O2 de Londres.

Thiem, verdugo también de Federer, es el primero en lograr las semifinales este año, y se ha convertido en el primer austríaco en conseguirlo, desde que el torneo añadió esa ronda en 1972.

De paso también ha hecho un favor al español Rafael Nadal, ya que de haber ganado esta noche Djokovic, el serbio se hubiera ido a dormir a tan solo 240 puntos del número uno, objetivo final de la temporada. Ahora no puede descuidarse y tiene que sumar victoria por cada encuentro que dispute, que Nadal no llegue a la final y que él gane el título por sexta vez.

El resultado también deja fuera de la lucha por las semifinales al italiano Matteo Berrettini, que antes perdió con Federer, por 7-6 (2) y 6-3.

El majestuoso revés a una mano de Thiem destrozó esta noche la coriácea defensa de Djokovic, que se había impuesto en estas mismas pistas hace tres años, también en la primera fase. El austríaco posee en ese arma un auténtico misil, y más destructivo aún en este tipo de pistas.

"Este año la cancha está bastante rápida. Y hay algunas ventajas para mí en canchas así. Me encanta golpear mi revés cómodamente, y no es bueno para mí golpearlo en arcilla o en una cancha dura más lenta si rebota demasiado alto. En canchas como las de esta semana es más efectivo mi revés porque la pelota rebota bajo", avanzó Thiem tras vencer a Federer.

Thiem ha demostrado que desde que tiene al chileno Nicolás Massu en su equipo ha mejorado notablemente en pista rápida. De hecho, en esta temporada ha ganado más torneos en esta superficie (tres), Indian Wells, Pekín y Viena, que sobre tierra batida (dos), Barcelona y Kitzbuhel, su hábitat natural, y tiene más victorias sobre rápida (25), que sobre lenta (23).

Djokovic se vio superado mentalmente también, e incluso físicamente por el austríaco, que logró la rotura definitiva en el undécimo juego del tercer set, y contagió al público con sus eléctricos mandobles de revés, y especialmente sus tiros ganadores, 50 en total, aunque cometió 44 errores no forzados.

Thiem sacó para ganar con 6-5 pero ahí sus fallos le condenaron al desempate tras estar a tan solo tres puntos de la victoria. Luego en ese juego corto final, su precipitación contrastó con la calma de Djokovic, que puño en alto celebró un parcial inicial de 3-0.

Pero de nuevo el riesgo del austríaco surtió efecto, y remontó, para liquidar a Djokovic, su verdugo hace tres años en esta misma pista, en dos horas y 47 minutos.

Federer, mientras, sigue fiel a su tradición y son ya 17 las participaciones en las que como mínimo ha ganado un partido en este torneo. Solo se quedó en una victoria 2008, el único año que no estuvo en las semifinales.

Lo había advertido tras ceder contra Thiem el domingo. "No me está permitido perder nada más", dijo entonces. Y esta vez Berretini no fue obstáculo para el suizo, al que ya había derrotado en Wimbledon este año, y en la pista central, donde el tenista de Basilea hizo lo que quiso contra el transalpino, nervioso hasta la saciedad, y que solo pudo ganar cinco juegos.

No obstante, el jugador romano se olvidó de su partido contra Djokovic el domingo, para soltarse ante Federer, ante el que salvó una bola de set en el duodécimo juego para forzar el desempate, donde eso sí, no estuvo a la altura

Tras esta pérdida, Berrettini cedió su servicio nada más comenzar el segundo parcial y su aventura terminó esfumándose ante el suizo, que con un porcentaje ganador del 80 por ciento de puntos con el primer saque, prácticamente voló hacia la victoria en 78 minutos.

Salvado este primer "round", Federer tiene ahora que demostrar que quiere seguir vivo. Y este jueves dirimirá con Novak Djokovic un partido a "muerte" porque de su victoria depende seguir vivo en el torneo que ha ganado en seis ocasiones.

No obstante, lo hará con la moral reforzada, porque con su victoria este martes, se mantiene en la tercera posición mundial y saca ahora 685 puntos de ventaja al ruso Daniil Medvedev, que el miércoles se enfrenta con el español Rafael Nadal.

Lo hará además sabiendo que es, con 58 victorias y seis títulos, el hombre récord de este torneo y recordando que se ha enfrentado contra Novak en 49 ocasiones, aunque el serbio ha ganado en 26 ocasiones.

Será el primer duelo entre ambos desde la final de Wimbledon de este año, la más larga de la historia (7-6 (5), 1-6, 7-6 (4), 4-6 y 13-12 (3) de cuatro horas y 57 minutos, donde Djokovic salvó dos bolas de partido antes de proclamarse campeón por quinta vez.

Además, será su séptimo duelo en las Finales ATP, con tres victorias para Djokovic, dos para Federer y la retirada del suizo en 2014, cuando no se pudo presentar a la final por lesión.

"No espero que la final de Wimbledon le pese mentalmente a Federer. Tiene la experiencia suficiente para eliminar ese recuerdo de su cabeza. Ha sido uno de los grandes de todos los tiempos. No creo que sea una barrera mental para él", dijo 'Nole' el domingo tras imponerse a Berrettini.

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