El tenis global profundiza su consumo personalizado

Marcelo Gantman
lanacion.com

El tenis global está en otra etapa de reordenamiento. Hay nuevos campeonatos (ATP Cup), nuevos formatos de viejos campeonatos (Copa Davis) y desde el 1 de enero habrá un nuevo CEO en la oficina de la ATP: saldrá Chris Kermode y entrará Andrea Gaudenzi, ex tenista italiano de la década del noventa, un abogado egresado de la Universidad de Bolonia y con experiencia ejecutiva en empresas de tecnología y entretenimiento. Desde el rendimiento deportivo la mirada está puesta en los cambios generacionales. Es un ejercicio constante que tiene el tenis, un deporte que le propone larga vida a sus animadores: esta semana, 31 de los 100 primeros del ranking, son jugadores que tienen 30 años o más. Cada semana alguien se pregunta si está cerca el final para Rafa Nadal, Roger Federer y Novak Djokovic. La sucesión lleva tiempo, pero el tenis revierte su tendencia longeva en todos los lotes de su elite.

En un escenario de modificaciones, hay una certeza: los contenidos digitales del tenis interesan cada vez más. ATP Media, la división que produce, negocia y distribuye los derechos del ATP Tour, tuvo un aumento en sus ganancias del 6,7 por ciento de sus ingresos con respecto a 2018, con una facturación de casi 121 millones de dólares anuales. Una de las razones de su salud económica fue la venta de sus derechos exclusivos en Gran Bretaña a la plataforma Amazon Prime Video hasta 2023. En ese mercado el tenis profesional masculino ya no es asunto de la TV tradicional.

La ATP creó esta división en 1999. Su estrategia global de producción y venta de derechos cuenta con IMG como su aliado en el negocio. El tenis de la ATP llega actualmente a 200 territorios con 126 mil horas anuales de cobertura y una audiencia estimada en 857 millones de espectadores en todo el planeta. Pero buena parte del éxito de su modelo está basado en las nuevas formas del consumo deportivo.

Qué leer a continuación