Descubre una deuda en su cuenta de cien mil millones al intentar pagar un sándwich

Hace unos días Frédéric d’Aspremont acudió a un establecimiento en la ciudad belga de Amberes para almorzar. Eligió el sándwich que más le apetecía y cuando fue a pagar se encontró con la desagradable sorpresa de que su tarjeta de crédito había sido bloqueada por una deuda millonaria que él no había contraído. Y ahí comenzó un periplo de reclamaciones que casi acaba con acciones legales.

Fue a pagar un sándwich y le rechazaron la tarjeta. Al entrar en la aplicación de su banco descubrió el error. (Foto: Getty Images)
Fue a pagar un sándwich y le rechazaron la tarjeta. Al entrar en la aplicación de su banco descubrió el error. (Foto: Getty Images)

Aquel día de la semana pasada d’Aspremont se quedó sin poder almorzar. Tuvo que devolver el sándwich que había cogido después de intentar dos veces pagar con su tarjeta y no conseguirlo. A la salida de la tienda, según ha publicado De Telegraaf y recogido la Cadena Cope, decidió entrar en la aplicación del móvil de su banco para ver si así averiguaba qué había ocurrido.

Entonces fue cuando descubrió que no es que su tarjeta se hubiese estropeado o tuviese dañada la banda magnética, es que se la habían bloqueado por una deuda nada más y nada menos que de casi cien mil millones de euros. Para ser exactos y como puede verse en el pantallazo que ha compartido este empresario belga en su perfil de Facebook, en el saldo de su cuenta figuraba la cantidad negativa de 99.999.996.509,16 euros.

En cuanto lo vio supo que era algún tipo de error. Nunca tuvo dudas de eso. Así que se puso en contacto con su banco para que lo arreglasen y poder volver a usar sus tarjeta. “Cuando tu tarjeta es rechazada cuando pagabas el sándwich de mediodía y tu banco que te indica que tienes una deuda de (casi) cien mil millones de euros”, escribió el pasado martes 12 de noviembre en su muro.

En declaraciones a medios locales ha reconoció que no se estresó ni preocupó en ningún momento, aunque también ha dicho que llegó un punto en el que la tardanza es solucionar el problema informático que había generado el error le llevó a pensar en tomar acciones legales que luego descartó.

“Tuve que remover Roma con Santiago para lograr que se solventara el asunto, tuve que insistir mucho a través de mi abogado”, ha explicado. Al final todo se solucionó y no tuvo que llegar a los juzgados, pero estuvo varios días sin poder usar ni sus cuentas ni sus tarjetas. Ahora su saldo vuelve a ser el correcto y la deuda millonaria ha desaparecido.

Al parecer no es la primera vez que ocurre algo así según se desprende del comentario y el pantallazo adjunto de otro ciudadano belga llamado Nicky Dillien, que cuenta que a su sobrina le ocurrió algo similar en marzo.

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