Tao Geoghegan Hart: la historia detrás del inesperado campeón del Giro de Italia

Andrés Vázquez
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Meta. Sueño. Esperanza. Ilusión. Realidad. Ahí está. Sus manos lo acarician. Sus labios se posan sobre él. Lo alza para compatirlo con los suyos a la distancia. Es el premio, el trofeo Senza Fine. Es la gloria. Es justicia. En la tierra de Federico Fellini y Marcello Mastroianni, el británico Tao Geoghegan Hart escribió su propia historia complaciente y edulcorada. A los 25 años, contra todos los pronósticos, se consagró campeón de la 103ª realización del Giro de Italia y sumó su nombre en las grandes vueltas con un final de película.

Este triunfo de Tao Geoghegan Hart responde a lógica y clásica imprevisibilidad que caracteriza a la ronda italiana. El británico se consagró campeón sin siquiera llevar la Maglia Rosa un solo día. Los triunfos en Piacavallo y Sestriere (etapas 15 y 20) sirvieron para reafirmar la regularidad que mostró en los tramos de montaña y llegar triunfante a la famosa Duomo de Milán.

Con pocos triunfos en grandes vueltas, nadie anotó su nombre en el arranque del Giro como uno de los posibles ganadores. Tampoco en su equipo, el Ineos, que apuntó como líder de filas al galés Geraint Tomas. Sin embargo, su temprana deserción por una fractura de la pelvis, en la tercera etapa, le abrió las chances al pecoso londinense para reconvertir su papel de obediente gregario a carta brava de la formación británica.

La falta de figuras dibujó una de las ediciones más abiertas e inciertas en la historia del Giro. Su desorden fue savia vivificante, con más incertidumbre y competitividad. Y quedó demostrado en el excitante final mano a mano que Geoghegan Hart tuvo con el australiano Jai Hindley, donde ambos partieron con el mismo tiempo la contrarreloj de 15,7 kilómetros que se disputó en Milán.

A pesar de quedar muy lejos del ganador de la etapa, el italiano Filippo Ganna (17m16s), Tao recorrió el trayecto en 18m14s, aventajando por 39 segundos al australiano Hindley. Suficiente para apoderarse la corsa rosa y agregar su nombre a la primera línea del ciclismo británico, después de la exitosa sucesión de Bradley Wiggins, Chris Froome y Garaint Thomas, los últimos en ganar alguna de las grandes.

La pasión por la bicicleta de Tao coincidió con la creación del equipo Sky y la gran apuesta de su país por el ciclismo, en 2010. A los 15 años comenzó disputar carreras en velódromos y a los 15 fue tentado a cambiarse a la ruta. Rápidamente los resultados llamaron la atención. En 2017 se hizo profesional y un año más tarde participó de la Vuelta a España con el equipo Ineos. Sus únicos triunfos, previo a la obtención de este Giro, fueron en el Tour de los Alpes, en 2019.

"Para hablar con sinceridad, esto es muy raro. Se trata de un sueño muy grande que nunca pensé que fuera a cumplir cuando arranqué el Giro. Durante toda mi trayectoria imaginé un top-5 o un top-10 en alguna ronda de tres semanas, así que ganarlo supone una sensación increíble", expresó el joven Tao Geoghegan Hart, minutos después de romper todos los pronósticos y alcanzar el sueño de consagrarse campeón en la realización más atípica y emocionante del Giro de Italia.