El conflicto Gobierno-Federación amenaza el final de temporada en España

AFP
El presidente de la Real Federación Española de Fútbol, Angel María Villar, asiste al Congreso de la UEFA en Viena el 24 de marzo de 2015 (AFP/Archivos | JOE KLAMAR)
El presidente de la Real Federación Española de Fútbol, Angel María Villar, asiste al Congreso de la UEFA en Viena el 24 de marzo de 2015 (AFP/Archivos | JOE KLAMAR)

La Real Federación Española de Fútbol (RFEF) comunicó este miércoles la suspensión "con carácter indefinido" de las competiciones a partir del 16 de mayo, enfrentándose al Gobierno y a la Liga de Fútbol Profesional (LFP), principalmente por la venta de los derechos de televisión.

La suspensión, si se mantiene como tal, amenaza al desenlace de la Liga española, ya que el fin de semana del 16-17 de mayo está programada la penúltima jornada, y la última una semana más tarde. También está amenazada la final de la Copa del Rey (Barcelona-Athletic de Bilbao), el 30 de mayo en el Camp Nou.

"Se acuerda suspender todas las competiciones de todas las categorías a partir del día 16 de mayo con carácter indefinido. Al mismo tiempo, y una vez más, reiteramos el ofrecimiento de diálogo por parte de la RFEF al Gobierno de España", afirmó la federación en su texto, después de una reunión de su junta directiva.

El Consejo Superior de Deportes (CSD), organismo público dependiente del Gobierno, consideró que la RFEF busca "excusas para justificar un enfrentamiento continuo" con el fin de "no devolver dinero público no justificado y no someterse a las auditorías a los que obliga la ley".

- Decisión nula -

Por su parte, la Liga de Fútbol Profesional (LFP) tildó de "nula de pleno derecho" la decisión y anunció acciones legales contra esta huelga.

La RFEF relató en su comunicado su "disconformidad" con distintas cuestiones de reparto económico, relacionadas con la supresión de beneficios de las quinielas (apuestas oficiales) y las inspecciones de la Hacienda pública "a los clubes de fútbol aficionado".

Pero las principales reclamaciones tienen que ver con el decreto ley aprobado el viernes pasado por el Gobierno español para la venta centralizada de los derechos de televisión para el fútbol nacional, cuya modificación desea la RFEF.

Esa venta centralizada permitirá a LFP negociar como un todo ante las operadoras para asegurar un reparto más equilibrado, frente al modelo actual en que cada club negocia individualmente la venta de sus derechos televisivos, lo que deja en desventaja a los pequeños frente a gigantes como Real Madrid y Barcelona.

La RFEF se quejó de que el Gobierno no le tuvo en cuenta en el proceso previo a la redacción del decreto, algo que considera "una falta de respeto y consideración al órgano rector de todo el fútbol español".

El organismo denuncia que una parte de ese dinero se utiliza "para políticas deportivas (...) ajenas al fútbol" y que debe ceder parte del dinero que le corresponde a las federaciones regionales.

"A cambio de nuestra colaboración y ayuda desinteresada, hemos recibido como respuesta la expropiación 'ex lege' de ciertos derechos básicos, entre otros, la titularidad del audiovisual", apuntó la RFEF.

- Futbolistas en huelga -

El CSD insistió, en cambio, en que siempre ha atendido sus reclamaciones y que el decreto es "el mayor logro histórico en la defensa de los intereses de los futbolistas y clubes", "permitirá un incremento de la masa salarial repartida por los clubes" y da "un ejemplo de solidaridad interdeportiva".

La Liga también consideró que el decreto es "un hito histórico" en el fútbol español y que se está poniendo "en duda por entidades con otros intereses más allá del real beneficio del fútbol y de todo el deporte español".

La principal competición futbolística española se reserva el derecho de reclamar daños y perjuicios y convocó una asamblea extraordinaria para el lunes.

La RFEF, por su parte, también subrayó que la Asociación de Futbolistas Españoles (AFE) había informado de su decision de convocar huelga para la jornada del 16-17 de mayo y también "de forma indefinida".

Las negociaciones o eventuales conversaciones entre los agentes implicados serán claves en los próximos días para desbloquear una situación que amenaza seriamente al final de la temporada en España, tanto en Primera División como en las categorías inferiores.

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