Superliga: por qué se aplazó una millonaria licitación de TV, reclamos y la polémica empresa "iniciante"

Alejandro Casar González
lanacion.com

La Superliga ve a la venta de los partidos al exterior como una oportunidad para crecer en facturación. El contrato de explotación de esos derechos es de la empresa Torneos hasta el 30 de junio de este año, luego de una prórroga firmada a fines de 2019. Pero desde hace al menos un año, la entidad que maneja el fútbol de primera división en la Argentina busca nuevas fórmulas que le permitan superar los US$ 6 millones anuales que pagan los actuales dueños. Incluso hubo una negociación abierta con ellos, que se cerró sin acuerdo en octubre de 2019.

En ese momento, el CEO de la Superliga, Mariano Elizondo, tomó la decisión de abrir una licitación internacional. La apertura formal fue en diciembre: salieron a la venta los pliegos para un negocio que tiene un piso de 8,5 millones de dólares por temporada, el mínimo anual garantizado que pretende recaudar la Superliga. Los sobres debían abrirse el 20 de enero pasado. Luego, esa fecha se postergó hasta el 3 de febrero. Este miércoles, el comité ejecutivo de la Superliga decidió postergarla por otros 60 días. E introducirle modificaciones al pliego "para que puedan participar todas las empresas", como aclaró Cristian Malaspina, presidente de Argentinos Juniors. Otra fuente de la Superliga abundó, fuera de micrófono: "Lo postergamos para que se puedan presentar todos los que critican los plazos del proceso, hacemos algo más transparente aún, con más oferentes y con mejores posibilidades de ofertas".

Tres empresas (MediaPro, Tele Red Imagen S.A. y ESPN) mandaron por escrito sus objeciones al pliego redactado por la Superliga para vender sus partidos al extranjero. En rigor, lo que busca Elizondo, el máximo ejecutivo de la entidad, es un esquema asociativo. Ya no más un intermediario, como hasta ahora, sino un negocio conjunto. Por eso, afirman en las oficinas de Puerto Madero en la que funciona la Superliga, el pliego de la licitación lleva como título una denominación larga y pomposa: "Proyecto para la implementación de un modelo transformacional de comercialización integral de los derechos de la Superliga. Creación y gestión de un esquema de comercialización independiente".

Claroscuros

En la página 4 del pliego aparece uno de los cuestionamientos de las empresas participantes. Se habla de un "iniciante" con derechos especiales, al que las tres compañías involucradas prefieren definir como "competidor aventajado". El pliego aclara que el "iniciante" cobrará el 1% del valor del contrato que se firme con quien gane la licitación. Que, se especifica, deberá pagar la empresa ganadora. Ese monto nunca puede ser superior a los 500 mil dólares. ¿Quién es ese "iniciante"? Tiene nombre y apellido: se llama Argentina Sports Rights Management LLC (ASRM), una empresa creada en Delaware (Estados Unidos) hace 15 días y cuyos accionistas son Fanatiz.com (especializada en plataformas online para ver espectáculos deportivos) y 1190 Sports, el agente comercial de la ANFP (la AFA chilena), cuyo principal producto es La Roja, el seleccionado trasandino. ASRM tiene ejecutivos argentinos, como Hernán Donnari (ex Fox Sports) y chilenos, como David Belmar (presidente de 1190 Sports) y Matías Rivera (co-fundador y CEO de Fanatiz.com). Fanatiz.com acaba de recibir una última ronda de capitalización de 777 Partners, un fondo con sede en Miami (Estados Unidos) y activos por más de 3500 millones de dólares. ¿Por qué el ganador deberá pagarle ese monto al "iniciante"? "Es una especie de reconocimiento por haber creado el modelo de negocio que vamos a implementar", explican fuentes de Puerto Madero involucradas en el proceso.

Pero hay otra ventaja comparativa a favor de ASRM: Superliga le permite al "iniciante" igualar la propuesta ganadora en caso de que la diferencia con su propia oferta no supere el 20%. Argentina Sports Rights Management ya hizo su propia propuesta, que está guardada bajo llave y será abierta por un escribano cuando se conozcan las otras ofertas. "No entendemos el por qué de su trato privilegiado en beneficio del iniciador (empresa aparentemente creada recientemente ad-hoc para este proceso) y a su vez discriminatorio con todos los demás oferentes", dice la carta dirigida a la Superliga firmada por Federico Reyna, el máximo responsable de adquisición de derechos de ESPN.

La venta de derechos televisivos al exterior puede transformarse en una fuente importante de ingresos de los clubes. Pero la licitación trae problemas.

En su propia comunicación a la Superliga, la empresa MediaPro habla de "insólitas e inequitativas ventajas" otorgadas al "iniciante". "Esos beneficios referidos a las ofertas, la posibilidad del iniciante de equipararlas, además de la insólita obligación de eventualmente tener que pagar el denominado "derecho del iniciador", vician definitivamente esta licitación y la convierte en ilegítima a todas luces", dice el texto firmado por José D'Amato, presidente de MediaPro Argentina.

Y Tele Red Imagen S.A. (Trisa, la razón social de TyC Sports) también aportó sus quejas, formalizadas en un documento presentado en Puerto Madero. "Parece posible conjeturar que ustedes sólo confrontarán la propuesta económica del oferente con la del iniciante, una LLC desconocida en el mercado. Y una propuesta sobre la cual es imposible intentar una mejora dado que no nos permiten conocerla ni en sus fundamentos. Y sobre la cual, encima, el iniciante tiene un privilegio formidable: ni más ni menos que de un 20%. Luego, pareciera que, si vuestra intención es ponderar tanto la trayectoria del oferente cuanto su propuesta de negocios y su propuesta económica, lo sólido, cristalino y consistente sería que abran dicha propuesta y llamen a mejorarla, al menos en sus aspectos económicos".

"Presentamos a la Superliga un esquema innovador de comercialización, que establece una división de ingresos y que está basado en el Canal del Fútbol, de Chile, que multiplicó 25 veces los recursos a disposición de los clubes en 15 años. Queremos crear valor, cogestionarlo con la Superliga y usarlo hacia adelante", dicen fuentes internas de ASRM consultadas por LA NACION. Y se defienden de las acusaciones: "La Superliga podría haber hecho una contratación directa, pero sin embargo optaron por someter al mercado el esquema de comercialización que le presentamos. La licitación se basa en la participación público-privada. Que no estén todas las empresas en las mismas condiciones tiene que ver con que detrás del esquema que nosotros presentamos hay todo un estudio que demandó un año de trabajo. Por eso nos reconocen los 500 mil dólares (o el 1%) y por eso podemos igualar una oferta que supere a la nuestra hasta en un 20%".

El pliego de la licitación fue armado por el estudio Bruchou, Fernández Madero, Lombardi & Asociados, el mismo que se había encargado de la licitación de los derechos televisivos locales, que en 2017 ganaron Fox Sports y Turner. Una vez que crecía el malestar de las empresas interesadas, Elizondo (presidente de la Superliga) pidió que elaboraran un dictamen legal para presentar ante los clubes.

El documento, presentado en la reunión de comité ejecutivo de ayer, defiende el mecanismo elegido para la licitación. Los abogados recuerdan que todos los contratos anteriores (redactados por la AFA) no tuvieron transparencia ni proceso licitatorio y se resolvieron por contratación directa, salvo el de los derechos locales en 2017, ya con la Superliga en marcha. En el documento, los letrados aceptan que fue ASRM la empresa que presentó el proyecto para comercializar en forma integral los productos de la Superliga en el exterior. Dicen que el pliego somete ese proyecto a licitación y permite que otros interesados presenten propuestas equivalentes. Se recalca que la figura del "iniciante" se inspira en el régimen de iniciativa privada (decreto 966/05) y en la ley de compras y contrataciones de la Ciudad de Buenos Aires. Es decir, según los abogados, no se trata de una novedad. Por último, el estudio afirma que los "beneficios" para el "iniciante" son "de menor envergadura" que los que reciben en las licitaciones públicas.

Qué dicen los dueños actuales

Torneos vende al exterior los partidos de la Superliga hasta mediados de año. Sin embargo, ni siquiera compró el pliego para presentarse en la licitación. El contrato vigente le reconoce lo que se llama "first refusal", es decir, la posibilidad de igualar la oferta ganadora. De todas maneras, también expresa sus cuestionamientos al pliego. "El problema no es el iniciante ni que exista. Lo que se objeta es la información no sea clara. No se sabe cómo es el esquema que la Superliga pretende que el mercado aporte y nosotros igualemos", dice una fuente de la productora ante la consulta de LA NACION. Aunque no lo expresen en una carta pública, en las oficinas de Torneos sienten que no saben contra quién compiten, porque el pliego no describe cómo es la oferta del iniciante. Y, como otras empresas de la industria, también protestan por el pliego. Aseguran que no hay manera de armar un esquema de alcance mundial entre un 27 de diciembre (cuando se lanzó el pliego) y un 20 de enero, que era la fecha original de apertura de sobres.

Pese al enojo de algunas de las empresas interesadas en el negocio, la Superliga informó que ninguna empresa inició acciones legales. La licitación, entonces, sigue adelante.

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