El multimillonario de 23 años que ha comprado el equipo de fútbol que causa furor en Netflix

LA NACION
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Kyril Louis-Dreyfus está acostumbrado a darse gustos caros. Su padre, Robert, fue CEO de Adidas y accionista mayoritario de Olympique de Marsella. Su madre, Margarita Bogdanova, es la mujer rusa más rica del planeta, con una fortuna superior a los 6.000 millones de dólares y mantiene una porción minoritaria del equipo marsellés. A los 23 años, Kyril acaba de comprarse su club, y no es uno cualquiera: la Liga Inglesa (EFL, en inglés) aprobó el jueves la adquisición de Sunderland, un tradicional equipo inglés, famoso en todo el mundo por la serie de Netflix "Sunderland 'Till I die".

La confirmación de la EFL llegó casi dos meses después de que el propio club hubiera anunciado la venta del paquete accionario a Dreyfus. Fue el pasado 25 de diciembre, y los sufridos hinchas lo sintieron como una especie de regalo de Navidad. El anterior patrón, Stewart Donald, tuvo un rol protagónico en la serie documental y, según las cuentas del club, se ocupó de transformar los números rojos en azules. Deja la economía saneada. El problema fue deportivo: el equipo no pudo dejar la tercera división. Dreyfus llega para cumplir el objetivo del ascenso.

"Me enorgullece convertirme en custodio de esta estimada institución, pero también reconozco la importante responsabilidad que conlleva", dijo Dreyfus, una vez ungido como el propietario más joven del fútbol inglés. Y agregó: "Este día marca el comienzo de un nuevo y emocionante capítulo en la historia de Sunderland AFC. Aunque el panorama del fútbol actual tenga desafíos a superar, estoy seguro de que juntos podremos capear la tormenta y establecer bases sólidas para lograr un éxito a largo plazo".

Antes de sellar la compra del club, Dreyfus asistió al Stadium of Light (Estadio de la Luz), la casa del Sunderland, para ver en acción al equipo. La prensa inglesa especula con que su primera decisión como dueño fue la elección del nuevo entrenador, Lee Johnson, a quien convenció de bajar a la tercera división (dirigía al Bristol City, de la Championship) con un tentador proyecto deportivo. La figura de Dreyfus (y sus millones) no apareció en el último mercado de fichajes, en el que Sunderland mantuvo su austeridad: apenas adquirió al delantero Ross Stewart, proveniente de Ross County, de Escocia, por medio millón de dólares.

La EFL inglesa tiene por norma que cuando un club cambia de manos los nuevos propietarios detallen de dónde va a provenir el dinero para hacer frente a los gastos comunes del día a día, y cómo se pagarán las deudas (en caso de haberlas). La operación se había demorado porque no aparecían los nombres de los inversores que llegarán de la mano del joven magnate francés. Esa diferencia se zanjó en las últimas semanas.

Además del anterior propietario, Stewart Donald, otras dos figuras que tuvieron pantalla en la serie de Netflix mantendrán un porcentaje minoritario de las acciones. Se trata de Charlie Methven y el uruguayo Juan Sartori. La llegada de Dreyfus provocó alegría entre los hinchas del Sunderland, que se volcaron en las redes sociales para celebrar la venta del club. Y, por qué no, soñar con lo que Robert Louis-Dreyfus, padre de Kyril, consiguió con Olympique de Marsella: dos finales de la Copa de la UEFA (hoy Europa League) y dos finales de la Copa de Francia.

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