Sin Gago, Boca jugó a otra cosa

Contra Talleres faltó Centurión y el Xeneize lo extrañó de mitad de cancha para adelante. Ante Defensa, el que no estuvo fue el 5 y el Xeneize no tuvo buen manejo de la pelota.

Guillermo Barros Schelotto no pudo nunca repetir el equipo en nueve meses que lleva como entrenador de Boca. Sin embargo, siempre hubo algunas piezas que se mantuvieron para sostener el estilo que quería implementar el DT. Si antes todo pasaba por Carlos Tevez, ahora todo -o casi todo- depende de Fernando Gago. Y sin él, al Xeneize le cuesta.

Como hace dos semanas, ante Talleres, sufrió la falta de Ricardo Centurión para generar situaciones de gol, esta noche ante Defensa y Justicia fue Pintita el que brilló por su ausencia. A pesar de que Sebastián Pérez se perfilaba como un reemplazante casi ideal, el colombiano no pudo suplir la función fundamental que lleva adelante el '5' titular: mover la pelota.

Decir que el ex Atlético Nacional estuvo impreciso no es del todo correcto. Sus números marcan que tuvo el 86% de precisión en sus pases. El problema pasó por otro lado: le dio solamente dos pases a Pablo Pérez, cinco a Bentancur, tres a Centurión, ninguno a Benedetto y uno a Pavón. Y al que más se la dio (ocho veces) fue a Silva. Es decir, mucho para atrás o para el costado, poco para adelante. De hecho, tan solo tocó la pelota once veces en campo contrario.

Desde allí, entonces, se entiende por qué Boca salteó tanto las líneas. Silva fue el que más se juntó con Ricky (6), con el Pipa (3) y con Kichián, la mejor conexión del equipo (11), después de Vergini con Insaurralde (12).

El inevitable cambio llegó a los 21' del segundo tiempo. Nazareno Solís, un rapidito para ir por las bandas, fue el elegido para ir a buscar el triunfo de local ante el Halcón. Nadie se sorprendió ni por la intención del DT ni del elegido para dejar el campo de juego. Lo preocupante, eso sí, es que el Mellizo tendrá que repensar el mediocampo para los partidos que se vienen. Porque Gago, por lo menos hasta el choque con Atlético de Rafaela, seguirá mirando desde afuera.