El sueño de Caster Semenya, la niña más veloz de Sudáfrica, se vuelve cuento

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Johannesburgo, 21 may (EFE).- Una Caster Semenya de 8 años que ya soñaba, desde su rural Sudáfrica natal, con ser la más rápida del mundo protagoniza "Qhawe! Mokgadi Caster Semenya": un nuevo libro de la autora Nokuthula Mazibuko Msimang que busca inspirar a los más pequeños a tener sueños grandes, como los de esta campeona olímpica.

Editado por New Africa Books, "Qhawe!" -palabra que significa "héroe/heroína" en dos de los idiomas más importantes del sur de África, zulu y xhosa- llegará a las librerías de Sudáfrica el próximo 25 de mayo, con ilustraciones de la dibujante Sanelisiwe Singaphi.

"Mi nombre es Mokgadi Caster Semenya. Tengo 8 años y vivo en la provincia de Limpopo (noreste), Sudáfrica. Soy la chica más rápida de mi aldea", comienza esta historia, centrada en los retos que la doble campeona olímpica de 800 metros confrontó ya de niña, desde compaginar estudios, entrenamiento y ayudar a su abuela con las tareas domésticas, hasta su incansable amor por los dulces.

"(La idea del libro) vino de mi impresión sobre ella de que es una heroína. Puedo imaginar que incluso con 8 años ya era una heroína", explica Mazibuko Msimang en Johannesburgo, en conversación con Efe.

UNA HEROÍNA DESDE NIÑA

El proyecto surgió cuando esta autora sudafricana, que ya había publicado otras cinco obras infantiles, conoció a la mánager de la deportista y aprovechó la oportunidad para proponer contar su historia de una manera nueva: convertida en cuento.

"Ella estuvo absolutamente encantada", rememora la autora, que desde 2018 pasó tiempo conociendo a la mujer que hay detrás del mito.

Para Mazibuko Msimang -al igual que para la mayoría de los sudafricanos, a los que tantas alegrías ha dado en las pistas de atletismo-, Caster Semenya era ya una heroína antes conocerla, pero el trato personal solo fortaleció esta idea.

La meta que se marcó, por tanto, fue entender qué es lo que convierte a una persona cualquiera -aunque tenga habilidades especiales- en una heroína.

En el caso de Semenya, Mazibuko Msimang lo tiene claro: talento, valentía, una férrea disciplina y un entorno familiar que desde niña apoyó sus sueños.

"A cierta gente la ponen en nuestras vidas para hacer del mundo un lugar mejor. Nelson Mandela llegó a nosotros para hacer del mundo un sitio mejor y cuando lo conocías así era como lo sentías. Con Caster Semenya, yo creo que ella viene a enseñarnos coraje y respeto", explica la escritora, en alusión al famoso expresidente sudafricano.

UN CUENTO AFRICANO MÁS ALLÁ DE LAS TRADICIONALES PRINCESAS

La figura de Caster Semenya, casi tan conocida por sus éxitos deportivos como por su lucha por competir como mujer pese a su hiperandrogenismo, está muy lejos del prototipo habitual de protagonista de cuentos, especialmente de personajes tradicionales como las "princesas en apuros".

En ese sentido, "Qhawe!" no solo supone una ventana africana a una realidad de valores universales, sino también un espejo heroico en el que niñas de todo el mundo pueden verse reflejadas.

"Creo que una mujer que no tiene miedo de perseguir sus sueños es un buen modelo. Creo que tenemos que animar a más jóvenes y decir 'mira, si tienes un talento, no tengas miedo, trabájalo'", expone Mazibuko Msimang.

La propia autora cuenta que, durante su infancia en el antiguo distrito de guetos negros de Soweto (a las afueras de Johannesburgo), ver a mujeres negras como la legendaria cantante sudafricana Miriam Makeba tomar los "escenarios mundiales" fue fundamental para entender que los sueños son posibles.

Del mismo modo, Semenya corre, en parte, porque de pequeña escuchaba por radio las carreras de la atleta mozambiqueña Maria Mutola.

"Te hace saber que tú eres más que tus circunstancias materiales del momento", recalca la escritora sobre la importancia de tener referentes.

"Qhawe!" va incluso más allá: cuenta la historia de alguien que nació "diferente", con rasgos de intersexualidad que a sus 30 años aún tienen en vilo su carrera.

De hecho, desde 2019, la atleta sudafricana no compite en las pruebas en las que es especialista debido a unas polémicas limitaciones impuestas por la Federación Internacional de Atletismo (World Athletics) sobre los niveles de testosterona en mujeres, incluidas las que, como Semenya, producen más de manera natural.

"Para nosotros era muy importante cómo se representa a Caster (...). En los libros normalmente se representa un tipo de niña, normalmente 'ultrafemenino', vestido de rosa, que actúa de tal manera...En nuestro libro, Sanelisiwe Singaphi hizo un trabajo magnífico al pintar a Caster como es, muy atlética, muy fuerte", detalla Mazibuko Msimang.

"Aunque el libro no trate las políticas que rodearon su carrera después, hay una intención muy deliberada de decir 'mirad, todos venimos en diferentes formas, tamaños, colores... y todos tenemos derecho a existir'", concluye la autora.

Nerea González

(c) Agencia EFE