Stephanie Vaquer vive sueño en el CMLL

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Gabriel Cruz

CIUDAD DE MÉXICO, febrero 6 (EL UNIVERSAL).- Ser luchadora profesional ha sido una aventura que le costó a la chilena Stephanie Vaquer alejarse de su país, para aprender las bases del pancracio. Allá no era sencillo hacerlo, sin tropezar antes con un charlatán.

A los 16 años fue su primer intento en tierra andina, pero solo perdió el tiempo con alguien que no era profesional. "Decidí que me iba de Chile porque ahí no iba a crecer, y sabía que la mejor escuela era México", recuerda. No fue sencillo, trabajó durante tres años para reunir el dinero suficiente y tomar un avión. Sin conocer a nadie, empezó de cero en suelo mexicano.

En Chile no hay lucha profesional, lleva muy pocos años y no hay profesores. El amor a la lucha libre hace que se junten para ayudarse y entrenar. "Así que lo que he aprendido aquí me ha servido para cuando voy a Chile, enseñar cosas básicas. Espero que eso los motive a salir para ir creciendo. Sé que en todo sudamérica hay mucho talento, y ojalá pronto sea profesional".

En su caso, hay muchas personas que la inspiraron en el camino, pero no duda en señalar a Dark Angel, como la más influyente en su vida luchística. "Incluso me comparan con ella. En Chile yo era valet y mi nombre era Dark Angel, sin saber que ya existía en México. Cuando la encontré en internet me sorprendió. Lo primero que hice fue cambiarme el nombre por respeto". Desde ese momento supo que era una persona admirable, una luchadora con mucha capacidad y cuando llegó a México la encontró en los entrenamientos. "Hubo un tiempo, en el que yo era mesera en un restaurante y ella vivía justo enfrente, entonces la veía salir a entrenar, siempre muy profesional, con el tiempo la fui conociendo".

Los años han pasado, y aunque tardó en lograrlo, ahora es parte del CMLL, empresa en la que Dark Angel fue una gran estrella.