La Champions League, la viva imagen de falta de talento mexicano

Hirving Lozano. / Foto: Getty Images
Hirving Lozano. / Foto: Getty Images

Repatriaciones y mala promoción de jugadores mexicanos en el fútbol europeo son las principales razones por las que en esta nueva temporada de Champions League sólo veremos a tres elementos de nuestro país jugar en el torneo más importante del mundo a nivel de clubes.

Edson Álvarez, reciente adquisición del Ajax y quien debutó en la liga holandesa con buen desempeño, jugará por primera vez el torneo continental.

LEER | México recibirá más goleadas vergonzosas, ese es su terrible futuro

Hirving Lozano ya vivió una experiencia en Champions League con el PSV Eindhoven. Con el equipo holandés sólo jugó la fase de grupos en la temporada 2018-19, contra el Barcelona, el Inter de Milán y el subcampeón Tottenham. Ahora lo hará como flamante contratación del Nápoles.

Para analistas del fútbol europeo, el equipo italiano no tiene amplias posibilidades de ganar este año.

Héctor Herrera, de los tres elementos mexicanos, es quien tiene más experiencia en estos torneos, de hecho cuenta con un récord para no presumirse, de sufrir una expulsión tras recibir dos tarjetas amarillas en un breve lapso de tiempo. La experiencia de Champions League la vivió con el Porto, ahora jugará con el Atlético de Madrid, equipo con el que aún no debuta oficialmente en la Liga Española.

La Champions League no ha sido un torneo en el que suelen destacar jugadores mexicanos, de hecho sólo dos nacionales han logrado levantar la ‘Orejona’, Rafael Márquez y Jonathan dos Santos, ambos con el Barcelona.

Ni Hugo Sánchez, en la cima de su carrera pudo ganar ni siquiera un torneo continental, llamado en aquellos tiempos Copa de Clubes Campeones Europeos de la UEFA. En cinco temporadas que jugó con el Real Madrid en ese torneo, lo máximo que alcanzó fueron las semifinales en tres ocasiones.

Si bien hemos visto temporadas con un buen número de mexicanos en clubes europeos, sólo pocos pudieron vivir la experiencia de jugar en equipos que aspiran a ser protagonistas de la Champions.

En la temporada 2011 y 2012 sólo dos jugadores mexicanos jugaron la Champions League, Jonathan dos Santos con el Barcelona y Javier Hernández con el Manchester United, ambos en la cima de su carrera. ‘Chicharito’ es quien más ha brillado en estos torneos, tras Rafa Márquez, hasta llegar a batir marcas de antaño impuestas por Hugo Sánchez en el mismo Real Madrid.

Dos Santos y Hernández repitieron un año después en el torneo y se les unió Andrés Guardado quien debutó con el Valencia.

En tres temporadas de Champions League, entre 2015 y 2018, vimos hasta siete mexicanos participar en el torneo sin resultados relevantes.

LEER | La vergonzosa discusión en la que se olvidó el fútbol en 'Fútbol Picante'

El camino que el fútbol mexicano ha trazado para generar jugadores de exportación luce sinuoso, lejos de pensar al menos en la cantidad, no hablemos en la calidad, ya sea en su creación, promoción y colocación en un equipo de importancia.

Sin embargo todo parece indicar, bajo las reglas de la misma Federación Mexicana de Fútbol, que el futbolista mexicano puede surgir en una buena cantidad que pueda servir de exportación, llegar a equipos de media tabla en Europa, terminar su formación y moverse gracias a promotores hasta llegar a equipos importantes según su liga. Así como lo hacen decenas de jugadores sudamericanos.

Rafael Márquez, levanta el trofeo de campeón de la Champions League con el Barcelona, el 28 de mayo de 2009. / Foto: AP
Rafael Márquez, levanta el trofeo de campeón de la Champions League con el Barcelona, el 28 de mayo de 2009. / Foto: AP

Así podría ser el camino que debería recorrer Diego Lainez, por ejemplo y el mismo que recorrió Héctor Herrera. Un camino que quiso andar Guillermo Ochoa, pero que por N cantidad de razones, nunca fructificó y terminó regresando al portero a casa.

Pensar en garbanzos de a libra, jugadores que del fútbol mexicano brinquen a equipos importantes en Europa no lo hemos vuelto a ver desde que Javier Hernández salió de Chivas para ir al Manchester United y después al Real Madrid o con Raúl Jiménez, quien del América se catapultó al Atlético de Madrid y terminó en el modesto Wolverhampton de la Liga Premier.

Si bien cada jugador mexicano en Europa ha tenido un camino diferente, la crisis de al generación de talentos en nuestro país puede agravarse en el futuro si las reglas no cambian, entre las que determina la FMF y la dinámica que mantengan los promotores.

Qué leer a continuación