Simeone, las matemáticas y el ¿maldito? gol de visitante

Francisco Ces
lanacion.com

Este artículo nace a partir de una reflexión que dos días atrás hizo Diego Simeone, apenas unos minutos después de haber conseguido un resultado histórico para Atlético de Madrid, su equipo: vencer sorpresivamente al Liverpool, campeón vigente, en el partido de vuelta por los octavos de final de la Champions League, y provocar su eliminación. En las entrañas del legendario estadio Anfield Road, el entrenador argentino reflexionó entonces sobre la ventaja del llamado gol de visitante: "Lo que sí es injusto, es lo de hoy del Atlético. Los 30 minutos que nosotros tuvimos para hacer tres goles, el Liverpool no los tuvo, porque nuestro gol tuvo más importancia que los suyos. Hoy nos favorece, mañana nos puede perjudicar, pero ¿es justo? No, porque el Liverpool tuvo 30 minutos menos".

La Champions League es considerado el torneo de clubes más prestigioso del mundo. Sus reglas disponen que en las instancias de eliminación directa, a partir de los octavos de final y hasta la semifinal, se jueguen dos partidos de 90 minutos cada uno en los que cada equipo actuará una vez de local y la otra de visitante. El equipo que más goles haya anotado al cabo de los 180 minutos pasará a la siguiente etapa. En caso de que ambos equipos hayan marcado la misma cantidad de goles, pasará de rueda aquel equipo que haya convertido más goles en condición de visitante. Por último, si ambos equipos marcaron la misma cantidad de goles totales y la misma cantidad de goles de visitante, se jugarán otros 30 minutos a continuación de los 90 minutos del segundo partido de la serie. Quiere decir que, en ese caso, las mismas reglas que aplicaban para los 180 minutos iniciales ahora valdrán para los 210 minutos. Si pasados los 210 minutos ambos conjuntos marcaron la misma cantidad de goles totales y la misma cantidad de goles de visitantes, la serie se define mediante tiros desde el punto del penal.

La particularidad es que si se genera el empate en los primeros 180 minutos, el equipo que juega de local los segundos 90 minutos jugará 120 minutos en su estadio (los 90 del partido más los 30 del alargue) mientras que el otro equipo jugará sólo 90 minutos en condición de local.

Por otra parte, el reglamento determina que en una serie eliminatoria jugará de local los segundos 90 minutos aquel conjunto que haya obtenido los mejores resultados en lo que se llama la etapa de grupos previa a la fase eliminatoria. Esto es así ya que se supone que es una ventaja definir la serie jugando de local, aunque otros opinan que la única ventaja reside justamente en la posibilidad de jugar 30 minutos adicionales de local y de definir por series de penales un su propio estadio.

¿En qué quedamos entonces? ¿Los 30 minutos adicionales suponen una ventaja para el local o para el visitante?

La hazaña de Atlético de Madrid en Anfield: eliminar a Liverpool, el campeón de la Champions

La serie entre el Atlético de Madrid y Liverpool se jugó en Madrid en primera instancia donde el Atlético ganó 1-0. En el partido de vuelta en Liverpool, el equipo local ganó 1-0 al cabo de los 90 minutos. Por ese motivo se jugaron 30 minutos adicionales a continuación. En el tiempo suplementario Liverpool se adelantó con un gol, pero rápidamente Atlético de Madrid marcó 2 goles por lo que el Liverpool se vio obligado a marcar 2 más ya que con 1 gol, si bien igualaba la cantidad de goles de su adversario al cabo de los 210 minutos, tendría menos goles de visitante.

Esta situación particular, se supone, incidió en el comentario de Simeone, que considera que el Liverpool fue perjudicado por el reglamento. Sin embargo, dicho comentario equivale a decir que Simeone considera que la prevalencia del gol de visitante ante la igualdad de goles totales pesa más que la localía.

Veámoslo una vez más. Respecto de los primeros 180 minutos no hay mucho para objetar dado que las condiciones son iguales para ambos más allá de si puede o no ser preferible jugar el segundo encuentro de local. Por lo tanto, la discusión se restringe al alargue de 30 minutos y los penales eventuales. Es como si se jugara un partido a 30 minutos en toda la serie donde a un equipo le toca ser local. Si al final de los 30 minutos el partido termina 0 a 0, se define en los penales (y el local corre con la ventaja de estar en su estadio frente a su público). Si termina empatado con cualquier otro tanteador, el visitante pasa de rueda. Finalmente, en caso de ganar uno de los dos equipos, naturalmente el ganador pasa de ronda.

No resulta sencillo definir si es preferible o no jugar de local los 30 minutos adicionales con la eventualidad de los penales. Lo justo sería que esos minutos se jueguen en cancha neutral y por ende sin la prevalencia del gol de visitante, aunque no tendría sentido la movida: imposible de llevar a cabo. Otra variante sería que el valor extra del gol de visitante deje de ser tal para los goles anotados durante los 30 minutos de alargue. Sin embargo, esto le daría definitivamente una ventaja a quien define de local.

Le preguntaría nuevamente a Simeone si, parado antes del comienzo de la serie, hubiera preferido definir de local o de visitante.

Vaya, a modo de conclusión, un par de ideas sobre cómo mantener el principio de justicia deportiva en este tipo de definiciones. Si buscamos un esquema que no dé ventajas a ningún equipo, el único camino posible es jugar un solo partido en cancha neutral con el sistema de alargue y penales. De tener que jugarse 180 minutos (un partido en cada estadio), hay innumerables formas de generar un desempate ante igualdad de goles; de hecho, la prevalencia del gol de visitante es una y bastante ingeniosa. De persistir la igualdad en ese contexto es lógico desempatar por el sistema de alargue y penales. Sin embargo, no debería persistir la ventaja del gol de visitante dado que podría perjudicar al equipo que se intentó premiar por los resultados obtenidos en la rueda inicial. Y si no, que lo diga Jürgen Klopp.

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