Siboldi, dispuesto a irse si no funciona

El Universal

CIUDAD DE MÉXICO, enero 15 (EL UNIVERSAL).- Todavía no empieza la Jornada 2 y Robert Dante Siboldi reconoció la presión que conlleva ser entrenador del Cruz Azul. El uruguayo entiende la crítica, aunque apenas sea el arranque del Clausura 2020. Una derrota, frente al Atlas en el Estadio Azteca, es suficiente para que su puesto empiece a tambalearse.

"Si yo soy el problema, no tengo lío con dar un paso al costado. Lo tengo claro, porque no quiero perjudicar a la institución", comentó el timonel, quien prepara el duelo del viernes contra el Atlético de San Luis.

En un banquillo tan caliente como el celeste, el charrúa aceptó que en cualquier momento —si no hay buenos resultados— la directiva deportiva, encabezada por Jaime Ordiales, podría cesarlo. La falta de refuerzos y el panorama del Cruz Azul no luce sólido y el primer señalado ha sido él.

"Que me pueden criticar, sí; es muy probable, porque estamos expuestos a eso y no tengo problema. Las críticas que son positivas las asumo, las escucho y las analizo, las que son con la idea de destruir, las dejo pasar", dijo.

El uruguayo agregó que su plantilla estuvo mermada para el duelo del sábado, que perdió frente al Atlas (1-2), con cinco lesionados, dos suspendidos y la baja inesperada de Guillermo Fernández, quien se fue al Boca Juniors. Para el cotejo del viernes, en San Luis Potosí, el técnico contará con Adrián Aldrete, Luis Romo y Pablo Ceppelini; a la espera de Igor Lichnovsky y Edgar Méndez.

Siboldi no adelantó los posibles refuerzos, a dos semanas de que cierre el mercado invernal.

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