Shubenkov: "Lo importante es ir a Tokio, con o sin bandera rusa"

Agencia EFE
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Moscú, 10 feb (EFE).- El subcampeón mundial de 110 metros vallas, Serguéi Shubenkov, aseguró a Efe que lo importante ahora para los atletas rusos es acudir a los Juegos Olímpicos de Tokio, "con o sin bandera".

"Con o sin bandera, lo importante es ir (a Tokio), ir en cualquier calidad", dijo Shubenkov en el pabellón del CSKA Moscú, donde el domingo se celebró el torneo "Invierno Ruso" (Rússkaya Zimá).

Shubenkov, que ya no pudo acudir a los Juegos de Río (2016) por la exclusión del equipo ruso -revés que ya sufrió su madre en Los Ángeles 1984-, subrayó que Rusia no está en situación de elegir, aunque no descarta que se repita lo ocurrido hace cuatro años.

"Iremos como nos dejen. Lo importante es que nos autoricen. Pero si no nos dejan, no me sorprendería. Estos años he aprendido que ya no hay nada sagrado. Se suele decir que los Juegos Olímpicos son el ideal, pero ya no es verdad. La decisión la toman otros en función de unos intereses", apuntó.

El velocista siberiano reconoce que, a diferencia de María Lasitskene, hasta finales de 2019 era casi tan crítico con la Federación Rusa de Atletismo (FRA) como con World Athletics (WA, antigua IAAF), la organización que concede la autorización a los atletas para competir en la arena internacional.

"Aunque hubo diferentes escándalos, WA cambiaba continuamente de criterio. Unas veces se fían de los atletas rusos y otras no. Se fían el 31 de diciembre y el 1 de enero ya no se fían. También era crítico con la federación, pero había avances", apuntó.

Pero con el caso Lysenko, que provocó la dimisión del presidente de la FRA y la retirada del estatus de neutralidad para los atletas rusos, entendió que había que actuar.

"Por primera vez nos organizamos, decidimos crear un grupo y expresarnos públicamente. Le propusimos retirar la acreditación a la FRA y van y lo hacen. Propusimos que disolvieran el presidium y lo hicieron. ¡Somos el poder! En esta ocasión, sí, nos han hecho caso", señaló.

De hecho, el domingo en las instalaciones del CSKA departió con el nuevo ministro de Deportes, Oleg Matitsin, quien convocó las nuevas elecciones a la presidencia de la FRA.

"Las elecciones son las hora H. Votan los delegados, no los deportistas, pero espero que prevalezca el sentido común", comentó.

Lamenta que el candidato preferido de los atletas, Radion Gataullin, no presente su candidatura, aunque se consuela con que sea el representante de los atletas rusos en la federación.

El problema, en su opinión, es que "quedan menos de seis meses para los Juegos Olímpicos".

"El tiempo pasa. No queda mucho. Mi mayor crítica es la falta de transparencia y que se perdió un tiempo precioso. Si vamos a los Juegos, perder ese tiempo es un lujo", apuntó.

Sea como sea, recibir el salvoconducto de neutralidad para competir en el extranjero no es algo que le quite el sueño ahora, más aún cuando, al igual que otras temporadas, no competirá hasta mayo para no gastar energías.

"Mi misión es concentrarme y estar preparado para cuando me toque competir. Mi objetivo es correr en mayo en China. Espero que para entonces los chinos hayan solucionado sus problemas" con el coronavirus, dijo.

No se alegra de la cancelación del Mundial de pista cubierta que debía celebrarse en la ciudad china de Nanjing, pero reconoce que es un pequeño alivio para los atletas rusos. Incluso bromea con que deberían haberlo trasladado a Rusia.

"Mi objetivo, como siempre, es aplastar a todos en la pista. Pude ser el mejor en la década anterior y espero repetirlo en la siguiente, pero esta vez en los Juegos", asegura.

Pese al aislamiento del atletismo ruso por el dopaje, Shubenkov, que había sido campeón de Europa ya en 2012 y 2014, no se ha bajado del podio en los Mundiales desde que lograra el bronce en Moscú 2013.

Alcanzó la cima en su especialidad en los Mundiales de Pekín 2015 al colgarse el oro, pero se vio privado de luchar por una medalla en Río por el dopaje de Estado.

Posteriormente fue plata en Londres y repitió ese logro, sólo por detrás de Grant Holloway, en los Mundiales de octubre pasado en Doha.

A los 29 años, podría estar ante su última oportunidad de saborear la gloria olímpica, algo que nunca logró su madre, Natalia Shubenkova, plata en los Europeos de Stuttgart (1986) en heptatlón y que se perdió los Juegos en 1984 por el boicot comunista.

Ignacio Ortega

(c) Agencia EFE

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