'Bola de dragón' se estampa contra la política de igualdad

Asier Martiarena
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Fans de la serie Bola de dragón reunidos durante una convención en San Diego (EE UU) en 2017. (Photo by Daniel Knighton/Getty Images)
Fans de la serie Bola de dragón reunidos durante una convención en San Diego (EE UU) en 2017. (Photo by Daniel Knighton/Getty Images)

La lamentable intervención del diputado del Partido Popular Diego Movellán en la Comisión de Trabajo del Congreso evidencia la necesidad de seguir trabajando para educar en la igualdad. Y no solo desde la infancia. Frases como "Las mujeres solo suben el escalafón si se agarran bien fuerte a una coleta" -en referencia al apoyo brindado por el líder de Podemos, Pablo Iglesias, a la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, para su sucesión- ya fueron borradas del diario de sesiones tras ser retiradas por su señoría, pero evidencian el déficit educativo existente. La disyuntiva aquí pasa por definir los límites. Y en esa encrucijada se ha visto envuelta 'Bola de dragón'.

Sí, hablamos de esa mítica serie de animación que versa sobre las aventuras de su protagonista, Son Goku, desde su infancia hasta su edad adulta. Período en el que se somete básicamente a un entrenamiento de artes marciales para explorar el mundo en búsqueda de siete objetos legendarios conocidos como las Bolas del Dragón. Un tesoro que conceden cualquier deseo a su portador por medio de un gran dragón volador llamado Shenlong y que Goku debe evitar que caigan en manos siniestros villanos.

Echemos la vista atrás para situar los elementos clave de esta historia. Canal Nou, la televisión autonómica valenciana, dejó de emitir en 2013 tras acumular deudas por importe de 1.200 millones de euros. Aparte del drama personal de sus empleados, esa decisión dejó huérfanos de ocio en valenciano a miles de espectadores. Concretamente los fans de ‘Bola de dragón’ ya que los audios en valenciano bajo los que se emitía ‘Bola de drac’ no fueron cedidos para las ediciones en VHS, DVD y Blu-Ray. Vamos, que quienes no grabaron episodios en sus vídeos domésticos se quedaron sin poder verla.

Con los posteriores rumores de la reapertura de una televisión regional bajo el nombre de À punt, vieron luz al final del túnel. Comenzaron a unir fuerzas bajo el colectivo ‘Bola del drac en valencià’ y lograron, ojo al dato, que el ahora ‘president’ de la Generalitat Valenciana, Ximo Puig, se comprometiera en la campaña electoral de 2015 a que la nueva televisión pública valenciana pasaría a contar con capítulos en valenciano de la mítica serie. Si no se lo creen pinchen en el vídeo aquí abajo

Con 'Bola de dragón' como asunto de Estado el problema parecía solucionado. De hecho, Compromís abanderó su emisión desde las Cortes valencianas. Pero finalmente no va a ser así. Como adelantó 'Las provincias', el director general de la radiotelevisión valenciana, Alfred Costa, descartó ayer la vuelta a la parrilla de la serie ‘Bola del drac’ alegando que, además del precio, "la legislación de género, los códigos de valor y los códigos infantiles complican su reposición".

El debate valenciano parece cerrado, pero el que se abre ahora es de mayor calado: ¿hasta qué punto hay que renegar de la cultura -series, libros o películas- por contener tintes machistas o sexistas cuando las obras fueron concebidas en un momento social en el que no se veían punibles esas connotaciones?

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