Selección gourmet y café de calidad en el menú del Congreso de los Diputados

Asier Martiarena
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La fachada del Congreso de los Diputados en Madrid el 30 de agosto del 2016. (AP Photo/Paul White)
La fachada del Congreso de los Diputados en Madrid el 30 de agosto del 2016. (AP Photo/Paul White)

A partir del 1 de marzo, los diputados podrán disfrutar de un renovado servicio de cafetería y restaurante en el Congreso por el módico precio de 3,9 millones de euros. Se trata de una actualización que permitirá a sus señorías mantener la línea gracias a una variada carta de llena de productos de primera calidad -incluido el café- que se servirán en la Cámara Baja desde las 08.30 horas y las 20.00 horas. Pero quien quiera disfrutar de todo ello también por las noches, o fines de semana, también podrá hacerlo si previamente al cierre de las instalaciones realiza un pedido para llevar.

Todo esto ha quedado desglosado en el contrato de adjudicación publicado en la web de contratación del Estado y en él se enumeran los caprichos de nuestros representantes políticos hasta el punto de detallarse que "se primarán las formas hervidas, asadas, plancha, salteado y vapor frente a las frituras o rebozados" y que las cocciones serán "bajas en grasa", los aliños con aceite de oliva virgen extra y los platos combinados se conformarán "con baja densidad energética".

Pero aún hay más. Empezando por las máquinas de venta automática. El café deberá ser en grano siendo molido al momento por la propia máquina. Mientras que los snacks y la bollería "serán de la mejor calidad" dentro de una rotación de al menos el 50% de los productos cada mes. Por si se cansan de lo mismo.

Además, en el Congreso de los Diputados no hay ladrones oficiales. Al menos nadie será acusado de sisar productos de las máquinas de 'vending' porque, tal y como figura en el documento oficial "el Congreso de los Diputados no responderá de las posibles sustracciones de los artículos que contengan las máquinas expendedoras, dado que la seguridad de estas corresponde al adjudicatario".

Pero centrémonos en el menú gourmet cuyo precio final aún no figura en el documento pero que garantiza que las verduras, hortalizas, carnes y pescados "serán preferiblemente frescos, de temporada y de primeras calidades".

  • Las carnes (aves, vacuno, ovino, porcino, etc.) deberán tener, deshuesadas y en crudo, un peso de entre 100 y 150 gramos.

  • Los huevos se servirán de 2 en 2 unidades, siempre de calibre Grande y de categorías 0 (producción ecológica) y 1 (gallinas criadas al aire libre).

  • Los pescados, en caso de ser ultracongelados, deberán ser marcas que acrediten primeras calidades. Tendrán un peso de entre 125 y 150 gramos en filete individual. En todo caso deberá acreditarse denominación y origen.

  • Las legumbres se servirán en raciones de peso en seco entre 60 y 80 gramos.

  • Los frutos secos añadidos a ensaladas o como ingredientes de otros platos serán preferiblemente crudos o tostados y con bajo contenido en sal.

  • El pan se ofrecerá en piezas tamaño aproximado de 9 x 7cm y peso entre 45 y 90 gramos y deberá haber mínimo tres variedades: Una será preferiblemente de trigo blanco, otra de pan de trigo integral y una variedad sin gluten (pudiendo ser pan de maíz o panes procedentes de harinas sin gluten), preferiblemente será pan casero del día.

  • Y al menos el 20% de la oferta dentro de cada categoría de producto deberán estar clasificados como procedentes de producción “ecológicos” u “orgánicos”.

Todo ello se dispondrá con una amplia variedad de, al menos, cuatro opciones de primer plato y cinco de segundo. Y los más golosos podrán sustituir la bebida envasada por otro postre -consistirán en fruta en piezas o preparada, productos lácteos o repostería preferiblemente no industrial-.

En cuanto a las raciones de la cafetería, los diputados contarán en la carta con pulpo a la gallega (10,85 euros), morcilla de Burgos (5,10 euros), calamares a la andaluza (5,50 euros), jamón ibérico de bellota (19,45 euros), ensaladilla rusa (3,30 euros) o chistorra (5,10 euros). Los bocadillos calientes costarán 3,25 euros, las tostas 3,75 euros y los helados de sabores 2,70 euros.

Las bebidas, por su parte, oscilan entre la caña de cerveza a 1,05 euros, el tercio a 1,55 euros, la copa de vino tinto a 2,05 euros. Los licores de alta graduación, que tanta polémica han causado años atrás por los bajos precios, no aparecen en el documento.

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