La selección, a semifinales de la Copa América: el invicto, los números positivos y la ilusión de Messi y compañía de terminar con la racha negra

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Los jugadores de Argentina celebran la clasificación a semifinales de la Copa América.
Andre Penner

Se abrazan, festejan, se les dibujan sonrisas gigantes en la noche brasileña. Lionel Messi y sus compañeros miran al cielo en el estadio Olímpico de Goiania. Respiran aliviados: están en las semifinales de la Copa América. En el partido 200 del seleccionado albiceleste en el torneo más antiguo del fútbol mundial, la Argentina venció a Ecuador por 3 a 0 y se metió entre los cuatro mejores. El próximo martes, frente a Colombia, habrá en juego un premio suculento: el pase a la final en el legendario estadio Maracaná.

De antemano, la Argentina entendía el partido de anoche como un encuentro bisagra. La etapa de grupos, benévola, era otra historia. A tal punto que este Ecuador dirigido por Gustavo Alfaro avanzó a los cuartos de final sin haber ganado ningún encuentro. Pero el terreno del mata-mata asomaba como otro certamen distinto, sin margen para el error. Como mínimo, era una obligación trepar a las semifinales, una instancia en la que el conjunto nacional ya estuvo en 2015, 2016 y 2019, los tres últimos torneos subcontinentales. Una eliminación hubiera potenciado los cuestionamientos sobre el ciclo Scaloni.

Lionel Scaloni gesticula, en el partido ante Ecuador.
Eraldo Peres


Lionel Scaloni gesticula, en el partido ante Ecuador. (Eraldo Peres/)

Brasil, en definitiva, termina surgiendo como un terreno fértil para el seleccionado desde hace varios años. En la casa del clásico rival la Argentina se aseguró disputar todos los partidos de los torneos desde que llegó al desenlace del Mundial 2014 (siete encuentros, caída en la final ante Alemania). Más cerca en el tiempo, en 2019, jugó los seis compromisos. La derrota en las semifinales frente a la verdeamarela caló hondo y llenó de polémicas el cierre, aunque después el equipo de Scaloni superó a Chile y se subió al podio. Ahora, en este torneo revuelto por la pandemia de Covid-19, la selección vuelve a asegurarse la misma cantidad de partidos. El año negro resultó el 2018, en el que Francia le dio un golpe al equipo de Jorge Sampaoli en los octavos de final del Mundial de Rusia.

En la senda victoriosa, la Argentina encontró varios puntos favorables en este certamen, al menos desde los números. En el último cruce de la zona de grupos, contra Bolivia, celebró un 4-1 y sirvió para cortar una racha. La selección llevaba 25 encuentros sin ganar por goleada en una competencia oficial. El registro retrocedía hasta la era del ‘Patón’ Bauza, hasta el 15 de noviembre de 2016, cuando derrotó 3-0 a la Colombia de José Pekerman, en San Juan, en la traumática ruta al Mundial de Rusia.

Moisés Caicedo reza mientras Lionel Messi camina: Argentina goleó a Ecuador.
NELSON ALMEIDA


Moisés Caicedo reza mientras Lionel Messi camina: Argentina goleó a Ecuador. (NELSON ALMEIDA/)

En sintonía con los números positivos, la Argentina llegó a estas semifinales con su partido número 18 de manera invicta. El 2 de junio de 2019 –justamente en la mencionada semifinal de la Copa América ante Brasil– fue la última vez que el seleccionado perdió un partido. Desde allí acumuló once triunfos y siete empates, entre amistosos, eliminatorias y estas cinco jornadas de la Copa actual.

La marca de Scaloni

En silencio, también, Scaloni tiene otro motivo para sonreír: alcanzó la segunda mejor marca de la historia sin caídas, que se logró en la etapa de Marcelo Bielsa entre 2000 y 2002: 18 encuentros, con 12 triunfos y seis igualdades. Aquel equipo dirigido por el Loco terminó su racha en el recordado 1-0 ante Inglaterra en el Mundial de Corea y Japón 2002.

Lejos, claro, aparece el memorable registro con Alfio Basile como entrenador, entre 1991 y 1993. La Argentina estuvo 33 encuentros sin perder, con 20 victorias y 13 empates (se contabilizan dos partidos de categoría B, 2-1 ante Resto de América y 3-0 frente a Resto del mundo). Un hito difícilmente igualable. Esa seguidilla llegó a su fin con un 2-0 frente a Colombia, en Barranquilla, por las eliminatorias para el Mundial de Estados Unidos 1994.

Un punto valioso en este recorrido entre el predio de Ezeiza y Brasil, con viajes de ida y vuelta y un constante desgaste: sumar recorrido adentro de la cancha para todos, futbolistas y cuerpo técnico. Tal es así que salvo los arqueros Juan Musso y Agustín Marchesín, los otros 26 jugadores de la nómina tuvieron sus minutos. También, hacerlo matemáticamente de manera perfecta, aunque por momentos el juego sufra algún tipo de sobresaltos y se continúe en la búsqueda de una identidad, un estilo. Y hacerlo de la mejor manera posible más allá de las adversidades que plantea la pandemia. Eso es lo que le sucede en esta época a la selección argentina. Un plantel que tampoco es ajeno a lo que sucede en la elogiada Eurocopa, repleta de partidos atractivos y fútbol de alto voltaje. Más allá de todo, la Argentina es consciente de la falta de roce con ese tipo de rivales. Pero esa es otra historia.

Messi les protesta a los árbitros, luego de la derrota ante Brasil en las semifinales de la Copa América 2019 ante Brasil, en Belo Horizonte. Fue la última caída de la selección, que va por el título.
DOUGLAS MAGNO


Messi les protesta a los árbitros, luego de la derrota ante Brasil en las semifinales de la Copa América 2019 ante Brasil, en Belo Horizonte. Fue la última caída de la selección, que va por el título. (DOUGLAS MAGNO/)

El foco, una vez más, está puesto en cortar la racha, ya maldita. Parece una pesadilla sin fin, un maleficio que no se acaba. Los recuerdos de la Copa América de Ecuador 1993 siguen latentes. Es todavía el último título de la Argentina, aquel con el ‘Coco’ Basile como entrenador. Ya van cinco finales –y 28 años– sin poder revertir la historia. Siempre haciendo hincapié en la competencia subcontinental, las ocasiones más frescas que se aparecen en la mente son las de 2015 y 2016, ambas con Chile.

Si se ahonda aun poco más en los números, se encadenaron 19 torneos con desenlaces frustrantes. Son siete Mundiales, diez Copas América y dos Copas de las Confederaciones.

Lautaro Martinez define y será gol: el delantero llega enfocado al partido con Colombia.
NELSON ALMEIDA


Lautaro Martinez define y será gol: el delantero llega enfocado al partido con Colombia. (NELSON ALMEIDA/)

Así, el capricho de los números arma una escalera. La selección acumula, entonces, 18 partidos invicta, llegará a 19 cotejos en tierras brasileñas en sus tres últimos torneos jugados allí (todos los posibles) y espera que el campeonato número 20, desde aquel de Ecuador en 1993, marque el fin de la espera...

Claro está, el camino nunca es sencillo para la Argentina. Tampoco lo será en la siguiente estación. El próximo martes, desde las 22, tendrá enfrente un oponente de mayores quilates, como Colombia. Antes, este lunes, a las 20, Brasil y Perú dirimirán al otro finalista. El sueño de Messi es el sueño de muchos: su primer título con la selección mayor. Y el astro siente que surge otra enorme oportunidad.

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