Sebastián Beccacece debuta como DT de Independiente: ilusiones y dudas

Rodolfo Chisleanschi
lanacion.com

El fútbol y el teatro tienen muchos puntos en común. Existe un director con sus ayudantes, están los intérpretes, hay un escenario preparado, una coreografía ensayada y entrenada en la etapa previa y un decorado que se pretende adecuado. Entonces se levanta el telón y llega la hora en que todos los demás -el público, la crítica- valoran el trabajo realizado. En este punto preciso, el de abandonar las bambalinas, se encuentran Independiente y Sebastián Beccacece.

El debut del entrenador que logró con Defensa y Justicia el subcampeonato en la última Superliga será este jueves (a las 21.30) por la Copa Sudamericana, en Avellaneda, enmarcado por una serie de circunstancias que convocan a la prudencia, y ante la Universidad Católica de Ecuador, un rival mucho más complicado de lo que indica su pedigrí.

En la antesala del estreno absoluto -el Rojo no disputó ningún amistoso de puertas abiertas durante la pretemporada-, el ex ayudante de Jorge Sampaoli optó por el repertorio clásico. "Llegamos en las condiciones que deseamos. Hemos aprovechado el tiempo al máximo y tenemos mucho optimismo e ilusión de poder estar a la altura", afirmó en su último encuentro con los periodistas. El mensaje positivo llegó acompañado de sonrisas limitadas pero mucha convicción en frases que parecieron apuntar en direcciones diversas: el frente interno, que necesita recuperar la confianza perdida en el semestre pasado; y el externo, que hoy por hoy navega en la incertidumbre.

La realidad supera a los deseos de manera muy frecuente, y en ese sentido, el discurso del técnico rosarino parece más cargado de fe, voluntarismo y buena onda que apoyado en datos objetivos. Empeñado en soplar el viento a favor, Beccacece destaca la excelente predisposición del plantel y hasta se muestra satisfecho con los fichajes, aunque ni Gigliotti, ni Menossi, ni Alexis Mac Allister, los tres nombres que anunció el día de su presentación, acabaron en el club. Solo la demora en la llegada de los refuerzos es motivo de una leve queja. Nada más, y responde a la lógica de su posición actual.

Un marcado estado de precariedad

Sin embargo, basta una mirada superficial para darse cuenta que el equipo afronta los octavos de final del segundo torneo continental de clubes en importancia y el arranque del certamen local (justamente ante Defensa y Justicia) en un preocupante estado de precariedad.

No habrá apellidos nuevos sobre el césped del Libertadores de América por la Copa. El receso vio alejarse a Fernando Gaibor, Ezequiel Cerutti, Guillermo Burdisso y Emanuel Brítez, mientras que de los cinco jugadores incorporados -Domingo Blanco, Alexander Barboza, Christian Chávez, Sebastián Palacios y Andrés Roa- solo el delantero proveniente de Aldosivi pudo ser anotado para esta instancia de la Copa, pero como todavía no está físicamente en condiciones tampoco será de la partida. Además, Pablo Pérez estará ausente porque debe cumplir un partido de sanción. Pensando en el partido del domingo ante su exequipo, por ahora tampoco puede jugar Roa, ya que el Rojo debe liberar un cupo de extranjero para poder inscribirlo.

Serán entonces los viejos conocidos quienes deberán aceptar el reto de poner en práctica las nuevas pautas de funcionamiento de un conjunto que promete cambios en sus planteos de juego.

En los escasos partidos de preparación, ninguno de 90 minutos completos, y al margen de los resultados discretos -4-0 a Aldosivi, victoria y empate ante Temperley, 0-0 frente a Platense y caídas 0-1 contra Arsenal y Newell's-, Beccacece fue enseñando los puntos clave de su propuesta. "Pusimos el foco en la organización colectiva. Cambiamos la forma de marcar, que ya no es tan individual, y trabajamos la manera de atacar, menos directa que antes. Todo eso lleva su tiempo", explica el técnico.

El empeño en afianzar una idea pasó a segundo plano la elección de los nombres y los baches existentes en algunos puestos. Con Silvio Romero y Chávez fuera de forma, el entrenador rosarino deberá improvisar un 9, tal como le ocurría a Ariel Holan en el último semestre. Francisco Pizzini o Martín Benítez son las variantes probables.

También el lugar del volante central está en el aire. Beccacece suspira por la llegada de Lucas Romero, jugador cuya propiedad comparten Cruzeiro y Vélez y obliga a una negociación a tres bandas que implica un dinero que la caja del Rojo no puede proveer. El mediocampista jugó en el equipo brasileño frente a River en la noche del martes por los octavos de final de la Copa Libertadores. Mientras tanto, el entrenador probó con Pablo Pérez, pero ante los ecuatorianos tendrá que recurrir a Nicolás Domingo, que claramente no es su opción predilecta.

Los convocados

A los muchos ítems en contra, Independiente debe sumar un adversario que anuncia dificultades. Universidad Católica marcha segundo luego de 18 fechas en la liga ecuatoriana y sus números reclaman respeto. Antes del 1-1 frente a Aucas el sábado pasado, los camarattas venían de hacerle 5 goles a Liga de Quito y 6 a Técnico Universitario en los partidos posteriores al receso por la Copa América. En la ronda anterior de la Sudamericana despachó a Melgar de Perú con otro 6-0. "Tienen profundidad y amplitud. Son muy rápidos y te hacen sentir la velocidad cuando se repliegan y aprovechan una pérdida de pelota del rival", analiza el DT del Rojo.

El ecuatoriano Walter Chalá, de pasado en el fútbol ruso; el paraguayo Luis Amarilla, que anduvo por Vélez hace un año; y el argentino Bruno Vides, ex Lanús, aportan la cuota goleadora. Atrás está el rosarino Hernán Galíndez, que defendió el arco de Central en la promoción que el "canalla" perdió con All Boys en 2010. Y la cuota de marca en el medio la pone el experimentado Facundo Martínez, quien comenzó su carrera en River en 2005.

El telón de la temporada se abre este jueves para mostrar un nuevo Independiente con apellidos viejos. La impresión previa es que, para bien o para mal, a Sebastián Beccacece le harán falta muchas más funciones hasta lograr que la obra esté a la altura de sus pretensiones.

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