El negocio de la sanidad en EEUU: pagar cifras elevadas incluso cuando se tiene seguro

La sanidad es uno de los caballos de batalla de los candidatos a la presidencia estadounidense cada vez que se acercan las elecciones, un arma arrojadiza entre demócratas y republicanos que genera un debate de complicada solución en el que siempre pierden los mismos: los ciudadanos. En especial, los que no pueden permitirse un seguro médico que, por otra parte, no siempre es garantía de no acabar en la ruina por una enfermedad que requiera un tratamiento que en otros países -España sin ir más lejos- está financiado al 100% por la Seguridad Social.


Hace unos meses ya, en septiembre, el senador Bernie Sanders lanzaba una pregunta a través de Twitter que se convirtió en viral junto con las respuestas que recibió. Él ahora candidato a presentarle la batalla a Donald Trump como aspirante a la Casa Blanca se encuentra envuelvo en plena carrera por ser elegido por los demócratas y su discurso en cuanto al apartado de la Sanidad se refiere siempre ha ido parejo a la descalificación de un sistema actual que señala como “disfuncional” y a la promoción de otro más razonable y asequible para todos. En el marco de su política sanitaria, preguntaba cuál era la factura médica más absurda que habían recibido los tuiteros.

La pregunta, meses después, no solo no pasa de moda sino que sigue siendo tan pertinente como lo era entonces y como lo será dentro de tres meses. Nada ha cambiado y nada parece que vaya a cambiar de momento en EEUU en ese sentido. De ahí que la tuitera Charisma Carpenter (@AllCharisma) la recuperase hace solo unas horas compartiéndola con sus más de 248.000 seguidores dándole una nueva vida y animando a sus compatriotas a compartir esas facturas absurdas.

50 dólares por un paseo en ambulancia y una tirita o 1.500 dólares por preparar una intervención que no fue necesaria son solo algunas de las facturas médicas más 'absurdas' que los estadounidenses cuentan haber recibido. (Foto: Getty Images)
50 dólares por un paseo en ambulancia y una tirita o 1.500 dólares por preparar una intervención que no fue necesaria son solo algunas de las facturas médicas más 'absurdas' que los estadounidenses cuentan haber recibido. (Foto: Getty Images)

Una de esas respuestas, y que pone en evidencia dónde está la falla del sistema, la daba Steven DeKnight, al que los seriéfilos conocerán por haber sido uno de los showrunners de Daredevil. Cuenta este guionista en dos tuits una situación vivida hace unos años en la que sufrió un dolor de estómago terrible que acabó con él en yendo en ambulancia al hospital, una operación de urgencia y dos días de ingreso porque, como él mismo dice, su vesícula trató de matarle. Su caso es sintomático de cómo funciona la sanidad estadounidense, porque, pese a tener seguro, este no lo cubría todo y la factura era desorbitada.

Cuenta que esta ascendía a 80.000 dólares. Para su suerte, y por lo que da gracias, entonces lo amparaba el seguro de la WGA (el Sindicato de Guionistas de EEUU) y aún así, una vez realizados los ajustes pertinentes, le quedaron a pagar 6.000 euros. “Si esto hubiera sucedido antes de que lo hiciera siendo escritor, habría tenido que declararme en bancarrota. Esa no es forma de que la gente viva. Recortes de impuestos para los ultra ricos, pero, espera, no podemos pagar el cuidado de salud universal”, denuncia.

Y es que, por raro que parezca para alguien con una mentalidad española, donde la Seguridad Social lo cubre prácticamente todo, en Estados Unidos ni siquiera con un seguro que cuesta varios cientos de dólares mantener cada mes se tiene la garantía de que este cubra los gastos de cualquier enfermedad. La ficción audiovisual del género médico está llena de casos. Esos que están contando en las últimas horas ciudadanos estadounidenses a raíz de la pregunta de Sanders relanzada.

Así, por ejemplo, una mujer recuerda lo que para ella fue el colmo del absurdo cuando ella y su exmarido sufrieron un accidente de coche. Él resultó herido, pero ella solo tenía un rasguño para el que le ofrecieron una tirita. Le cobraron 50 dólares por el viaje en ambulancia y la tirita.

Otro tuitero cuenta cómo gracias a su seguro de la factura de 119.000 dólares por una operación de tres horas y una noche de hospital ‘solo’ tuvo que pagar 1.400 dólares. Uno de los casos más llamativos leídos es el que cuenta el internauta Steve Worcester y que les ocurrió a unos vecinos. La factura por dos bebés prematuros fue de 350.000 dólares por cada hijo.

Una mujer ha explicado que en una ocasión su padre se atragantó con un filete y acudió a urgencias, pero que cuando estaba esperando para ser atendido vomitó echando el trozo que le impedía respirar bien y aún así le pasaron una factura de 1.500 dólares sino porque ya habían preparado todo para intervenirle.

La pregunta y los casos que han contado los internautas estadounidenses han servido también para que muchos ciudadanos de otros países como Canadá, Italia, Brasil y Reino Unido den gracias públicamente por su sistema de salud, que nada tiene que ver con el estadounidense.

Más historias que te pueden interesar:

Qué leer a continuación