San Lorenzo, en problemas: perdió con Santos y ahora deberá ganar en Brasil para entrar en la etapa de grupos

Fernando Vergara
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Jugadores de Santos festejan el gol de Lucas Braga durante el partido que disputaron San Lorenzo de Almagro y Santos por la Copa Libertadores
Mauro Alfieri / POOL ARGRA

Aturdido, apagado. Y desde ya, muy complicado con vistas a la revancha de la próxima semana. La derrota de San Lorenzo por 3-1 ante Santos lo dejó mal parado en el repechaje para entrar a la etapa de grupos de la Copa Libertadores. Para los argentinos, el panorama asoma de una marcada dificultad pensando en el desquite.

La serie del Ciclón es frente a un Santos que exhibió varias diferencias con respecto al que fue subcampeón de América -y goleó a Boca- hace dos meses. Primero, en el banco está Ariel Holan en lugar de Cuca. Pero también se marcharon baluartes como Lucas Verissimo y Diego Pituca. Kaio Jorge y Sandy, por caso, están lesionados. Y Yeferson Soteldo, una de las figuras, viajó a Venezuela por un tema familiar y tardó en regresar a San Pablo. Es decir, se habla de otro equipo, de un nuevo estilo y diferentes intérpretes.

Escena del partido que disputan San Lorenzo de Almagro y Santos por la Copa Libertadores
Mauro Alfieri / POOL ARGRA


Escena del partido que disputan San Lorenzo de Almagro y Santos por la Copa Libertadores (Mauro Alfieri / POOL ARGRA/)

El Ciclón, en cambio, tambaleó. Este San Lorenzo de Diego Dabove es un conjunto en formación, se sabe. Desde que tomó el mando, el entrenador movió piezas y varió esquemas. Sin embargo, para enfrentar a Santos el DT repitió el equipo que había vencido a Estudiantes, en La Plata, con total justicia. Lo cierto es que en esta oportunidad se mostró escaso de ideas.

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El arranque del encuentro tuvo un dominador bien definido. Por momentos, el desarrollo se volvía vertiginoso porque el conjunto de Holan jugaba de memoria. Santos se plantó de entrada en territorio enemigo. Concentrado, apenas iban 6 minutos cuando los brasileños recuperaron el balón en la mitad de la cancha y abrieron el marcador después de una gran maniobra de Lucas Braga de izquierda a derecha. El volante desestabilizó a la defensa con su velocidad y siempre se las arregló para arrimar peligro.

El 1-0 de Santos

Le costó a San Lorenzo en la generación de juego, aunque tuvo opciones cuando recuperó velozmente la pelota y encaró hacia el arco de Joao Paulo. En su mejor jugada del primer tiempo no llegó a definir con precisión Bruno Pittón, siempre atento a su vocación ofensiva. También insinuó por arriba con un cabezazo de Franco Troyansky, que calibró mal la mira. El Ciclón lucía demasiado previsible y con poca sorpresa.

El 2-0 de Santos

Santos avanzaba por los costados y manejaba los ritmos. Cuando los pases entre Marinho, Pirani (18 años) y Braga se hicieron una costumbre, fue suficiente para complicarle el panorama a los dueños de casa. Arriba, Marcos Leonardo (17 años), aportaba movilidad. Al juvenil le cometió un claro penal José Devecchi en el cierre de la primera parte y Marinho lo cambió por gol.

El descuento de San Lorenzo

Lo dicho, varias caras nuevas le aportaron aire fresco a este equipo brasileño. Una costumbre histórica para una fábrica de futbolistas. Tal vez un nuevo capítulo de los “Meninos da Vila” (Chicos de la Vila), en alusión a Vila Belmiro, el pequeño barrio de Santos donde está ubicado el estadio Urbano Caldeira. Ingresó Ángelo Borges, de 16 años, que inclusive debutó en la primera antes que Pelé.

Dentro de esto, los visitantes desplegaron una solidez colectiva que se fue apagando en el segundo tiempo. Enfrente, las ideas del Ciclón no fluían con nitidez, pero avanzaba con enjundia. Se paró ante la adversidad, descontó Ángel Romero y por efecto contagio su hermano Oscar tuvo el empate. Por más que lo intentó, no hubo caso. Y Angelo, de contraataque y tras aprovechar un rebote de Devecchi, le asestó otro golpe.

Sufrió el Ciclón en el Nuevo Gasómetro, aunque la imagen del cierre lo haya dejado con un mejor sabor de boca. A esta eliminatoria le queda un capítulo más, el próximo martes, en Brasilia. Santos no podrá jugar en su estadio, en San Pablo, ciudad que tiene el sistema sanitario colapsado. Principalmente para San Lorenzo, el impulso no sería sólo deportivo: al acceso a las zonas de grupos se le añadiría -al menos- tres millones de dólares por disputar tres compromisos de local. Boedo se juega buena parte del año en un puñado de días. Y la misión asoma compleja.