San Lorenzo: un equipo sin identidad, problemas que se acumulan y el temible River en el horizonte

Fernando Vergara
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No es un presente calmo para San Lorenzo. No encuentra lo que más busca: un libreto, una idea de juego, una identidad. Falta confianza. El golpe inicial contra Huachipato, de Chile, en la Copa Sudamericana, lo dejó tocado, sin respuestas. Una situación que para la entidad de Boedo se repite una y otra vez. Preocupante lo del equipo de Diego Dabove, que carretea y no levanta vuelo. Y cuando vuela lo hace bien bajo…

Una de las últimas frases de Dabove pinta de cuerpo entero lo que le sucede a los azulgranas. “Esta irregularidad en la que nos metemos no nos beneficia en nada porque no te permite saber para qué estás”. Una descripción certera, acertada. Y no sólo lo expone a San Lorenzo a través de un juego muy limitado, sino que los números también entraron en una montaña rusa constante.

El lamento de Peruzzi, que tuvo una de las más claras para alcanzar al menos el empate frente a Huachipato
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El lamento de Peruzzi, que tuvo una de las más claras para alcanzar al menos el empate frente a Huachipato (Pool Argra/)

Un par de datos que aportan para entender el opaco presente azulgrana. Desde la reanudación del fútbol tras la cuarentena por la pandemia de Covid-19, el Nuevo Gasómetro lejos estuvo de ser una fortaleza. San Lorenzo disputó 15 cruces en su casa, con Mariano Soso y Dabove al mando. El equipo apenas ganó cinco, perdió seis y empató cuatro veces. En total, si se suman todos los certámenes (de local y visitante), el club jugó 28 encuentros: celebró en 10, perdió la misma cantidad e igualó en ocho ocasiones. Una irregularidad muy marcada.

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Claramente, San Lorenzo atraviesa un problema global: inconvenientes en la gestión, dificultades económicas, falta de visión. Se suele repetir sin importar quién esté al mando en el banco. En la actualidad, una vez más, no logra hilvanar tres o cuatro partidos seguidos con sólidos rendimientos. Y eso tiene un peso específico, tanto en el juego como en lo mental. Repuntó en la Copa de la Liga, es cierto. Pero vive al límite, casi siempre a mitad de camino. Y en el horizonte, el próximo domingo, aparece el temible River.

A Diego Dabove los resultados aún no lo acompañan, pero Tinelli está dispuesto a sostenerlo
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A Diego Dabove los resultados aún no lo acompañan, pero Tinelli está dispuesto a sostenerlo (Pool Argra/)

La dirigencia azulgrana cuenta con algo a favor en tiempos de pandemia: sin hinchas en la cancha, Tinelli está dispuesto a sostener a Dabove mucho más que antes. Cabe recordar que la era de Almirón terminó muy mal, con 26 puntos sobre 75 posibles (apenas cuatro partidos ganados, 14 empatados y siete perdidos). Luego fue el tiempo de Juan Antonio Pizzi, campeón con el Ciclón en 2013, pero su estadía resultó un breve período que conoció más tragos amargos que alegrías. Después arribó el rosarino Mariano Soso, que apenas dirigió al club en 11 partidos.

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Dabove transita en San Lorenzo su primera experiencia como entrenador principal en uno de los clubes grandes de la Argentina. Asimismo, dada la endeble actualidad económica que arrastra el Ciclón, el DT debió acomodarse a un plan financiero austero. Lo reconoció él mismo apenas pisó el Nuevo Gasómetro por primera vez, en sintonía con la dirigencia del club. Inmersa la institución en el objetivo de la Vuelta a Boedo, confluye un clima inestable que no sólo roza a los entrenadores, sino que toca de cerca a cada uno de los procesos futbolísticos.

Sorpresa en el Nuevo Gasómetro: gol de Huachipato y derrota
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Sorpresa en el Nuevo Gasómetro: gol de Huachipato y derrota (Pool Argra/)

Hay una realidad, admitida por todos en las entrañas del club. Desde la partida de Edgardo Bauza, al Ciclón le costó hacer pie y encontrar un rumbo. Al igual que a la mayoría de los técnicos en los últimos años (Pablo Guede, Diego Aguirre, Claudio Biaggio, Diego Monarriz y los mencionados Almirón, Pizzi y Soso), a Dabove también se le dificulta encontrar una identidad en un equipo que no termina de arrancar. Y dentro del recambio permanente de técnicos, también puertas adentro surge una pregunta con cierta lógica: “Si no es Dabove, ¿entonces quién?”. Porque es justo destacar que el ex DT de Godoy Cruz y Argentinos exhibió credenciales suficientes para tomar el cargo. De hecho, Independiente y Racing también lo tuvieron en carpeta.

Entre tantas actuaciones fallidas, para San Lorenzo era de vital relevancia el acceso a la zona de grupos de la Libertadores, porque el avance representaba un importante ingreso económico. Aquellos que están entre los mejores 32 equipos reciben 1.000.000 de dólares por cada compromiso que juegan de local. El monto disminuye sustancialmente en la Sudamericana: cada entidad recibe 300.000 dólares por cada partido que dispute en su casa.

Sin rumbo: San Lorenzo volvió a chocar frente a su irregularidad
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Sin rumbo: San Lorenzo volvió a chocar frente a su irregularidad (Pool Argra/)

Dicho esto, ¿cómo serán los próximos días para el Ciclón? Con la misma vorágine que viven los clubes clasificados a las distintas copas. La derrota contra Huachipato achicó el margen para San Lorenzo. Con el cambio de formato en el segundo torneo continental, apenas el primero de cada grupo accederá a los octavos de final. En el grupo A también aparecen 12 de Octubre, de Paraguay, y Rosario Central, el próximo rival (miércoles 28 de abril). “Hay enojo y rabia porque queríamos empezar bien en este campeonato. Tenemos que hacer autocrítica de esta situación. Nos falta contundencia arriba y estar más atentos en el fondo”, analizó Oscar Romero.

Desde mediados de 2014, San Lorenzo contrató a nueve entrenadores diferentes. En mayor o menor medida, a todos les costó muchísimo asentarse con los colores azulgranas y ninguno pudo escapar del constante tembladeral. Dabove, lo sabe, sigue afrontando un desafío mayúsculo: ser el director técnico que logre reencauzar a un club en permanente reconstrucción.