La salud de Diego Maradona: quién es Leopoldo Luque, el médico que controla su internación

LA NACION
·5  min de lectura
Leopoldo Luque, médico de Maradona
Fuente: LA NACION - Crédito: Santiago Hafford

En estos días difíciles y de pura incertidumbre, "la cara" de Diego Maradona es Leopoldo Luque, quien viene entregando periódicamente los partes médicos del astro, como hizo por última vez en la mañana de este martes. Luque es un neurocirujano quien, en su momento, ideó el plan "Maradona fitness", con el que Diego logró bajar 11 kilos durante una etapa de la cuarentena. La prioridad fue que no tomara alcohol para combatir el acecho constante de la balanza y, hasta en algún momento, fue capaz de patear una pelota de fútbol gracias a sus progresos. El médico siempre consideró que el artífice de la recuperación fue el propio Diego, e interpretó que el consejo medicinal fue solo "un apoyo".

Luque y el seguimiento a su paciente más famoso: Diego Maradona
Fuente: LA NACION - Crédito: Santiago Hafford

La baja de peso y ganar en movilidad resultaron los dos pilares del tratamiento, con un solo objetivo: aliviar los insoportables dolores en la rodilla derecha operada en 2019, y que lo obligaron a usar muletas durante su paso por el fútbol mexicano, cuando dirigió a Dorados de Sinaloa. No era una tarea fácil: los achaques del cuerpo del crack se agudizaron en los últimos años, lo que quedó expuesto durante su paso por la segunda división en tierra azteca y en el período que lo vio como ídolo desde el banco en el Bosque Platense.

La salud de Diego Maradona: deberá ser operado por un edema en la cabeza

¿Cómo llegó Maradona a la asistencia médica de Luque? Originalmente, el ex capitán consultó con un cirujano general por sus problemas de sueño, porque le costaba descansar. Y éste hizo el enlace con Luque y con su socio, Ariel Sainz; juntos están a cargo de un centro médico, Columna Baires. Hubo una primera consulta cuando Maradona estaba dirigiendo en Dubai (2017-2018), que quedó como perdida en el tiempo. Finamente, ambos empezaron a trabajar con él cuando asumió el cargo como DT de Gimnasia, pero sobre todo en los tiempos críticos de la pandemia de coronavirus. Más allá de la incredulidad y el nerviosismo que implicó para ellos tenerlo como nuevo paciente, arrancaron el diagnóstico.

El equipo médico enseguida detectó en Maradona la angustia que le trajo la cuarentena a su estado anímico y a su alma: un combo entre sus problemas personales y el hecho de no poder trabajar, con un fútbol argentino que se interrumpió abruptamente en marzo y recién volvió el día de su cumpleaños Nº 60, el 30 de octubre.

Buscaron la manera de provocarlo, de que "se enojara" y reaccionara ante el desafío de mejorar su salud. En una entrevista de hace unos meses con Infobae, Luque mencionó: "Le dije: 'Diego esto no es así, esto depende de vos, te quiero ayudar, ¿me dejás ayudarte?'. '¿Tenés auto? Bueno, andate', me respondió. Me estaba por ir, pero retrocedí y le dije: 'Vos me vas a echar cuando sea el momento. Vos nos enseñaste que cuando la situación está mal es cuando hay que aparecer'. Y le pregunté: '¿Querés estar mejor'. 'Sí', me contestó. '¿Por quién jurás que vas a estar bien?', insistí. 'Lo juró por mi mamá', me dijo. Y empezó a estar bien".

La salud de Diego Maradona: Rocío Oliva reveló el diálogo con Claudia Villafañe y dio detalles de la internación

Luque, al borde de los 40 años, está en pareja con Romina, que también es médica. Residente de Adrogué, es el padre de Tomás y Luna y futbolista amateur. "Soy mediocampista, raspo cuando hay que raspar. Y a la hora de mover la pelota, lo hago bien", se describe. Su método para tratar a Diego a nivel médico fue a través de diferentes "negociaciones": momentos específicos para ir a caminar al parque o la concreción de ejercicios físicos para que intentara ponerse en forma. Y Luque se encontró con resultados rápidos, tal como demostró Maradona en sus mil y una recuperaciones a lo largo de su vida. "Tiene la fuerza de voluntad que todos conocen. La clave es la constancia", comentó en su momento el médico, quien durante la cuarentena lo estuvo viendo una hora por día, de tres a cinco veces por semana.

Bajo la supervisación médica, Maradona aumentó primero la caminata, luego pudo trotar, Después, se animó a hacer jueguitos con la pelota adelante de Luque y le cantaba la canción "Live is life", la del famoso calentamiento en Napoli. Un video viral mostró a principios de julio cómo Maradona jugaba a la pelota en el parque de su casa dándose pases con el médico, aunque no sin cierta dificultad al moverse. Durante esos toques de balón a lado de la piscina del jardín, Maradona bromeaba, según confió el especialista: "Tenés los pies redondos, sos horrible. Es una falta de respeto; no a mí, a la pelota, pedile perdón' 'Como jugador sos un buen cirujano'", le decía en forma de chanza.

De orígenes humildes, Luque nació en Lanús, cerca de Fiorito, cuna de Maradona. Es un gran admirador del Diez y, según reveló, conoció de primera mano las historias más trascendentes de su carrera futbolística. Por eso se quebró emocionanalmente durante varios momentos compartidos con el tratamiento. "Sus analogías, las metáforas, las comparaciones; son todas futboleras. Te cuenta los goles a Inglaterra, la asistencia a Caniggia contra Brasil. Tiene mística. Diego es un símbolo, es un símbolo de que se puede siempre, cuando todo parece estar mal. Yo sigo viendo eso en él", contó a Infobae. Ahora, al médico le toca el seguimiento más delicado y estricto para su paciente famoso.