Salió a jugar: Juan Román Riquelme arengó al plantel de Boca de cara al superclásico ante River

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Juan Román Riquelme, junto a su equipo de trabajo, se acercó al plantel para darles diversos mensajes de cara al partido con River.
Juan Román Riquelme, junto a su equipo de trabajo, se acercó al plantel para darles diversos mensajes de cara al partido con River.

Son horas de tensión, como en cualquier superclásico. Claro, con el agregado de que detrás (o más bien por delante) está el peso de no sólo ser el vencedor sino también eliminar al rival de toda la vida, esta vez en los cuartos de final de la Copa de la Liga Profesional. Esa condición que Boca viene sufriendo desde 2014 y no logra reponerse. Aunque ahora se presenta una nueva oportunidad de sacarse el karma de encima: la primera que afronta el actual cuerpo técnico y, sobre todo, la gestión de Jorge Amor Ameal y Juan Román Riquelme. Por eso, tras la práctica del viernes, el vestuario recibió una visita muy necesaria: el propio Riquelme, uno de los máximos ídolos de la historia xeneize.

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No se había dado a lo largo del ciclo de Miguel Ángel Russo, y por ende del presente mandato, que se rompiera la intimidad entre los futbolistas y el cuerpo técnico dentro del vestuario. Detrás de ellos hay un Consejo de Fútbol integrado por ex jugadores del club que vivieron experiencias de las más gloriosas de la historia xeneize y liderado por alguien que supo de gestas deportivas. No obstante, siempre sostuvieron que -más allá de encuentros casuales con los protagonistas- el manejo y el día a día le corresponde a Russo. Eso no cambió, pero durante este mediodía sintieron la necesidad y la obligación de decir presente de verdad para concientizar acerca de lo que está en juego y no es únicamente un superclásico ni un partido.

Riquelme, acompañado por sus laderos Jorge Bermúdez, Raúl Cascini y Marcelo Delgado, decidieron abrir la puerta del vestuario, saludar a los jugadores y hablar. Además de apoyar a un equipo que arrastra tres traspiés consecutivos, la intención primordial del Consejo fue mirarlos cara a cara para transmitir mensajes clave. “Un triunfo importante para la historia de Boca”, habría sido el concepto general que se tocó, aunque fueron claros al hacer entender que un contexto así se juega con actitud: “Está en ustedes darle o no la alegría que necesita el hincha. Los clásicos los ganan los que intentan. El lunes más de la mitad del país tiene que estar contenta”, fue una de las frases utilizadas por el ex número ’10′, según le comentaron a LA NACION desde el propio grupo encargado del fútbol del club.

Cascini, Bermúdez y Delgado, el trinomio que integra el Consejo de Fútbol que conduce Juan Román Riquelme
Prensa Boca


Cascini, Bermúdez y Delgado, el trinomio que integra el Consejo de Fútbol y que también tuvieron voz ante el plantel. (Prensa Boca/)

Se verá si el domingo estas novedades resultaron una inyección anímica. Necesaria, claro. Más allá de que a lo largo de la estadía compartida hubo cortocircuitos, cada figura que compone el Consejo es muy importante para el escudo azul y oro. No dejan de ser una referencia futbolística para los actuales jugadores y para el propio Russo, que también tomó la palabra durante ese momento. Desde Carlos Tevez hasta el compañero más joven, todos se dedicaron sólo a escuchar.

Román Riquelme conoce más que nadie cómo se juega un partido así, con estos riesgos. Una sola ocasión le basta para conocer la vivencia: en instancias de eliminación, el ex enganche enfrentó al millonario en los cuartos de final de la Copa Libertadores 2000, la que Boca terminó cosechando. De tiro libre convirtió el gol de la ida, en la derrota en el Monumental (1-2), pero la revancha jamás se irá de las cabezas boquenses: figura absoluta, gol de penal y caño mítico a Mario Yepes. Jugar un superclásico, para él era vivir, de disfrutar. Y el domingo haría lo que fuera por volver a ponerse los cortos.

Será la tercera vez en cinco meses que Miguel Ángel Russo se vea las caras con el River de Marcelo Gallardo, aunque la primera por eliminación.
Marcelo Endelli


Será la tercera vez en cinco meses que Miguel Ángel Russo se vea las caras con el River de Marcelo Gallardo, aunque la primera por eliminación. (Marcelo Endelli/)

En total, el actual vicepresidente enfrentó oficialmente a River en 20 oportunidades (18 por torneos locales). Salió victorioso en nueve ocasiones, mientras que apenas padeció cuatro caídas, convirtiéndole cuatro goles. Si se tienen en cuenta los amistosos, hay que agregar cinco triunfos, tres caídas (una por penales) y otros dos tantos.

Bermúdez, por su parte, lo cruzó 10 veces, de las cuales festejó en cinco y cayó sólo en dos. Delgado tuvo resultados regulares: jugó 12 superclásicos, ganó cuatro y perdió tres. Similar a Cascini, que jugó apenas seis, ganó tres y perdió dos.

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Además de la irregularidad actual, mucho tiene que ver el historial reciente en cruces de eliminación para que Riquelme y compañía sintieran la necesidad de visitar a todos en el predio de Ezeiza. Y es que la semifinal de la Copa Sudamericana 2014, las Copa Libertadores 2015 (eliminado en octavos por el suceso del gas pimienta), 2018 (perdió la final en Madrid) y 2019 (afuera en semifinales), además de caer en la Supercopa 2017, parecen resultar una mochila muy pesada en cada enfrentamiento. Ni que hablar en el contexto que se vivirá el domingo en la Bombonera. Hasta ahora, el costo político de las eliminaciones ante River habían sido para la gestión de Daniel Angelici, por eso –a su manera- Riquelme también sale a jugar ahora en la previa.

Boca intenta palpitar el superclásico más unido que nunca, con un Riquelme que no se puso los cortos, pero que dijo presente para levantar anímicamente a un plantel que viene de golpes actuales y del pasado.

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Como en cada clásico, el álbum de las once figuritas titulares no se logra completar. Las dudas estarán instaladas a pocas horas del partido del domingo, desde las 17.30. La incertidumbre pasa por la elección de mantener la línea de cuatro defensores o utilizar la de cinco, aquella que se puso en práctica -justamente- en el último superclásico, jugado en marzo (1-1).

Entrenamiento de Boca
Prensa Boca


Marcos Rojo, ya recuperado del Covid-19 y el desgarro, es el protagonista de las dudas sobre el equipo que enfrentará al millonario. (Prensa Boca/)

La disposición de Marcos Rojo (ya sumó minutos en Brasil, ante Santos), pone en duda la formación, ya que el ex defensor del seleccionado nacional llegó al club para ser titular. Al mismo tiempo, la zaga conformada por Carlos Izquierdoz y Lisandro López viene muy consolidada. ¿Entonces?

Si el zurdo finalmente se mete en el equipo, saldría Agustín Almendra, uno de los volantes juveniles que le han dado una mejor cara al equipo. Si no, Russo mantendría las cartas de los últimos partidos. Así las cosas, Boca iría con: Agustín Rossi; Nicolás Capaldo, López, Izquierdoz, Rojo o Almendra y Frank Fabra; Cristian Pavón, Cristian Medina, Alan Varela y Sebastián Villa; Tevez.