Saint-Maximin, el mejor regaetador de Europa tiene 20 años y juega en el Bastia

El atacante del Bastia es el futbolista más desequilibrante de Europa con el balón en los pies.

Campeona de Europa sub19 el verano pasado, la selección francesa sub20 se presenta en el próximo Mundial de Corea del Sur (del 20 de mayo al 11 de junio) como una de las principales atracciones. Para afrontar el reto Ludovic Batelli cuenta con una camada de jugadores tan deslumbrantes como Theo Hernandez, el estupendo lateral zurdo del Alavés que medio continente querrá arrebatar al Atlético de Madrid, el omnipresente Kyllian Mbappe o Ousmane Dembélé, la flecha del Borussia Dortmund. Allí estará también Allan Saint-Maximin, una de las joyas escondidas de este equipo. ¿Pero cómo no fijarse en el mejor regateador del momento en Europa?

Son los dribladores futbolistas quintaesenciales. Su capacidad para desarmar defensas siempre ha sido oro, el fútbol mismo, pero mucho más en un juego tan evolucionado en el plano físico y táctico como el actual. Cuando todos pelean en pocos metros, cuando los marcajes en las alas son dobles y entrenadores como Klopp o Guardiola subliman el trabajo de presión, los regateadores se vuelven aún más imprescindibles. Pensamos en Neymar o en Hazard pero Saint-Maximin, el joven atacante del Bastia les supera a ambos en regates esta temporada. Según Whoscored es, estadísticamente hablando, el mejor driblador en las cinco grandes ligas.

El francés acumula 127 quiebros exitosos durante el curso. Este conteo brutal le coloca al mismo nivel que una bestia del subgénero como Neymar (125) y le lleva a batir a especialistas como Eden Hazard (119), Lionel Messi (83) o Dembélé, su compañero de selección, que ha entregado 72 hasta la fecha. Nadie en Italia, Francia, Inglaterra y Alemania rompe cinturas como Allan Saint-Maximin.

El 6 del Bastia no brilla por puntería, solo lleva tres tantos, pero en un equipo que marcha antepenúltimo en la Ligue 1 y tiene muchas posibilidades de descender ha conseguido destacar por su desborde jugando detrás del punta. Ambidiestro y muy elástico, puede ocupar todas las posiciones del ataque aunque esta temporada ha jugado principalmente en los extremos, tanto por la derecha como por la izquierda, en el 4-3-3 de Rui Almeida.

En cualquiera de las dos bandas destaca por su técnica depurada en el control y su obsesión por el uno contra uno. Se maneja perfectamente saliendo hacia fuera, para buscar el centro al compañero libre, pero también domina la carga hacia el interior para intentar el disparo, uno de los aspectos que debe mejorar para seguir creciendo como futbolista.

Saint-Maximin se crió en la siempre fértil cantera del Saint-Etienne y firmó su primer contrato profesional con los verdes en 2013, temporada en la que debutó ejerciendo de revulsivo en la mayor parte de los 5 partidos que disputó. Tras contar un poco más en su segunda temporada, 12 encuentros, y firmar un encuentro memorable contra el Marsella en el Velodrome, consigue un contrato por cinco temporadas con el Mónaco que lo cede inmediatamente al Hannover y después al Bastia. Allí está regateándose toda Francia a la espera de dar el salto definitivo.

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