Súper TC2000. Matías Rossi y Manu Urcera, de ganadores y perdedores en Alta Gracia

LA NACION
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La doble fecha del Súper TC2000 en Alta Gracia ofreció a Matías Rossi (Toyota Corolla) como ganador absoluto. Dos carreras y dos victorias que lo afianzan al tope de las posiciones del campeonato. La visita al autódromo Oscar Cabalen, un circuito emblemático y ultra conocido por los equipos, ya que la mayoría tiene sus estructuras en la provincia mediterránea, tuvo como contracara las deserciones que protagonizó José Manuel Urcera (Chevrolet Cruze), que asomó como candidato y se quedó vacío en las dos aventuras del fin de semana.

Un triunfo sin sobresaltos, animado por la contundencia del auto, firmó Rossi en el segundo episodio del fin de semana cordobés. Del semáforo a la bandera a cuadros, exponiendo que el equipo Toyota Gazoo Racing logró una continuidad en las performances, después de animar el campeonato 2019, en el que Leonel Pernía extendió el dominio del Renault Sport Team, que venía de celebrar un bicampeonato con Facundo Ardusso. Con 88 unidades, Rossi -que se triplica en el calendario, ya que además de participar en el Súper TC2000 también lo hace en Top Race y en el Stock Car, en Brasil- domina el certamen, con una ventaja de 28 puntos (88 a 60), sobre Agustín Canapino (Chevrolet Cruze).

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El arrecifeño fue el primer escolta de Rossi y, de algún modo, reanimaron la final con la que la categoría abrió el calendario en el autódromo Oscar y Juan Gálvez, de Buenos Aires. Aquella carrera los tuvo en ubicaciones invertidas, ya que Canapino encabezó el lote de autos y Rossi fue el perseguidor hasta la última curva. La diferencia fue tan exigua que apenas 111 milésimas los separó en los cronómetros.

Pero en Córdoba la historia fue diferente: en los relojes, el vencedor dobló la brecha y en la pista el arrecifeño nunca inquietó el dominio. "Me controló, tenía un gran auto", aceptó Canapino, que el sábado rompió el neumático delantero izquierdo cuando marcaba el pulso y le cedió el triunfo a Rossi.

"Ganar dos carreras en el mismo fin de semana no es nada fácil", destacó Rossi, que en algún sentido repitió lo que siete días atrás -fue Carrera Clasificatoria y Final, no doble fecha- festejó Berni Llaver (Chevrolet Cruze). "Veía que se venía, pero yo tenía un poco más y cuando se me acercó a dos o tres autos quedó equilibrada la diferencia", explicó la estrategia el ganador, que se vio favorecido por el roce, en la primera curva, entre Canapino y Urcera. "Vi un desparramo, que un auto salía hacia afuera de la pista. Cuando transité la curva siguiente llevaba una diferencia de media recta, eso me ayudo a cuidar los neumáticos", relató a la transmisión de TV.

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El roce entre Canapino y Urcera, que los comisarios deportivos entendieron como una acción de carrera, por ese motivo no analizaron la maniobra, derivó en el abandono de Julián Santero (Toyota Corolla) y el retraso de Pernía y Matías Milla, ambos con Renault Fluence.

Urcera fue el gran perdedor de la doble fecha, ya que en la carrera del sábado -había marcado la pole- la rotura del neumático delantero izquierdo provocó el despiste del integrante del Monti Motorsport, cuando lideraba la competencia. El Chevrolet Cruze del equipo privado que dirige Luciano Monti enseñó potencial, aunque no logró plasmarlo en el clasificador.